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Francisco Segarra

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Paco Segarra, escritor, publicitario, estrategia digital. "Preferiría mil veces ser súbdito de un rey que ha jurado mis fueros, que ciudadano de un estado voraz y jacobino como el español". En Twitter @nacionSnivia

Si no existe un guión previamente pactado, todas las coincidencias y circunstancias políticas contribuyen a sospechar que, efectivamente, tal plan se está desarrollando según lo previsto.

En Cataluña no hay conflicto alguno, más que el teatro inventado por Jordi Pujol hace 40 años para hacer negocios con el Estado español, como cuando los hacían con Franco la burguesía catalana.

Solo tenemos que sustituir Roma por España para entender lo que está sucediendo en Cataluña en lo más profundo "del abismo de la conciencia humana" de cualquier catalán, de cualquier español.

El ejército musulmán, el más poderoso del mundo en el siglo VIII, no tenía previsto que un puñado de astures e hispanorromanos derrotasen a sus tropas de avanzada en las montañas del norte de España.

Escribo desde la profunda tristeza que produce comprobar que ni unos ni otros aciertan con el diagnóstico que pretenden hacer de un cuerpo, el del territorio español, cuando se trata, señores, de curar un alma, la de España.

"Ustedes pueden llegar a ser los culpables de un grave derramamiento de sangre que se sume al de los niños inocentes que sus leyes permiten asesinar".

No es extraño, ni anormal. Es la consecuencia lógica de la presencia de la Virgen de Guadalupe, de la victoria de la Virgen de Guadalupe.

Leed estas líneas en voz alta, sintiendo la profunda tristeza de un padre, y no la ira infinita de un dios: Vosotros, que escandalizáis a los más pequeños negándoles la ley natural y el derecho a tener un padre y una madre. Vosotros, que traficáis con mujeres y niños y los prostituís, o los asesináis para vender sus órganos.

España anda sobrada de opiniones y de opinadores. España anda sobrada de palabrería hueca, cómoda, burguesa, pija, roja a ratitos, y atea hasta que aparece la pistola en la sien.