Interpretación del logo del Partido Popular tras la celebración de su 18º Congreso Nacional /AMB-Actuall
Interpretación del logo del Partido Popular tras la celebración de su 18º Congreso Nacional /AMB-Actuall

El Congreso del PP tiene dos lecturas: la estratégica y la de los principios. Según la primera, Rajoy afianza su poder y cierra filas con el objetivo de ganar las elecciones de 2018, con lo que podríamos tener Mariano para una década (desde 2011 que venció a Zapatero al 2022, el segundo gobierno más largo de la democracia, después de Felipe González). Lo sintetiza muy bien José Antonio Zarzalejos en su blog.

La lectura desde el punto de vista de los principios es menos halagüeña. Porque principios… cero. No sería ninguna exageración remedar a Dante y poner su “lasciate ogni speranza voi ch’entrate” en la puerta del PP, al menos de este PP marianista. Porque ya no cabe esperar del principal partido de la derecha otra cosa que estrategia pura y dura y cortoplacismo. Lo sintetiza certeramente el profesor Francisco José Contreras en su columna de Actuall.

¿Remitirá también a un comité si se debe penalizar el incesto, cuando la izquierda lo plantee, que terminará planteándolo…?

Si alguien dudaba ahí tiene las pruebas: Su desprecio por la vida (se confirma definitivamente que no va tocar el aborto, y que abre la puerta a la eutanasia) y su falta de criterio y de personalidad al no oponerse a ese ataque a la dignidad de la persona y a la explotación de las mujeres que son los vientres de alquiler (¿alguien puede creerse la cobarde excusa de remitirlo a un comité de expertos antes de pronunciarse, cuando llegue al Parlamento? A este paso, ¿remitirá también a un comité si se debe penalizar el incesto, cuando la izquierda lo plantee, que terminará planteándolo…?)

En todos esos temas, el partido de Rajoy se alinea con el Nuevo Orden Mundial y su agenda de la cultura de la muerte que domina en buena parte de América y Europa. Vean: con el aborto van a por los hijos de Occidente; con la eutanasia a por los viejos; y los vientres de alquiler no es sino el peaje que paga al lobby LGTB a cambio de un puñado de votos.

Porque -por si no se habían enterado- el partido de Rajoy ya no es de derechas, ni de izquierdas, sino de ese macro-partido que se llama Ideología de Género, que los engloba a todos, imponiendo sus férreos dogmas y sus implacables fatwas, con un desprecio por la libertad como no se veía en Occidente desde que media Europa desfilaba al paso de la oca.

No nos vale el argumento de que en el tema de los vientres  de alquiler, el PP no se ha pronunciado del todo y que ha optado por la prudencia.

Lo que ha optado es por el marianismo: consistente en aplazarlo ad calendas graecas para ganar tiempo, tratando de quedarse con el voto LGTB y ‘progre’ en general (no os preocupéis: sí lo vamos a tratar) y con el voto de conservadores y cristianos (no os preocupéis: no tomamos la decisión todavía, lo vamos a estudiar primero…).

Esa ansia omnívora es el mejor autorretrato de este PP: querer contentar a todos haciéndose todo para todos para ganarlos a todos, que decía San Pablo en su carta a las corintios. Solo que el ánimo “atrapalotodo” de Mariano no es celo apostólico sino cálculo electoral puro y duro.

La lectura estratégica se queda coja sin la lectura de los principios. Carece de relieve. Al final, lo único que tenemos es un gestor sin convicciones que se ha convertido en el rey en un país de tuertos. Lo cual tampoco es para tirar cohetes. Si Rajoy exhibe solidez no es por mérito propio sino por el demérito de una izquierda huérfana (PSOE) y dividida (Podemos cierre en falso) o un centro descentradísimo (Rivera).

Ni siquiera políticamente puede presumir mucho, porque entre los comicios de diciembre del 15 y junio del 16 el PP de Rajoy perdió más de 2’5 millones de votos… Y el principal logro que la clá repite enfervorizada es que evitó el rescate de España (poco menos que como Franco cuando “nos” evitó la II Guerra Mundial).

Quienes, de verdad, evitaron el rescate fueron los españoles, cargando en sus espaldas el fardo del derroche de los políticos

Olvidan que quienes, de verdad, evitaron el rescate fueron los españoles, cargando en sus castigadas espaldas (vía recortes e impuestos) el fardo del derroche de los políticos, que Rajoy les puso encima.

¡Así cualquiera salva a un país del rescate!… friendo a impuestos a las clases medias. El ‘presi’ logró bajar la prima de riesgo, haciendo pagar el pato a los verdaderos primos: los ciudadanos.

Al final lo único que tenemos después de este Congreso es un gestor mediocre y con ínfulas que se ha asegurado el futuro del partido, hipotecando el futuro de España (condenada al envejecimiento y a la muerte –aborto y eutanasia-).

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Nacido en Zaragoza, lleva más de 30 años dándole a las teclas, y espera seguir así en esta vida y en la otra. Estudió Periodismo en la Universidad de Navarra y se doctoró cum laude por el CEU, ha participado en la fundación de periódicos (como El Mundo) y en la refundación de otros (como La Gaceta), ha dirigido el semanario Época y ha sido contertulio en Intereconomía TV, Telemadrid y 13 TV. Es coautor, junto con su mujer Teresa Díez, de los libros Pijama para dos y “Manzana para dos”, best-sellers sobre el matrimonio. Ha publicado libros sobre terrorismo, cine e historia.