Un nino sirio sostiene la imagen de un Pokémon para denunciar la situación de los más pequeños en Siria / Twitter RFS
Un nino sirio sostiene la imagen de un Pokémon para denunciar la situación de los más pequeños en Siria / Twitter RFS

Y Libia, Yemen, Irak, Afganistan, Yugoslavia, Venezuela, Cuba, Vietnam…

Pero Siria, hoy, es el horror. Es el tuit terrible, apocalíptico, de @Nour.

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El infierno en un tuit.

(El infierno es menos que un tuit, como bien sabe Carlos Esteban, porque se lo chivó Clive S. Lewis).

Pero Siria, hoy, es el infierno.

Es la penúltima sucursal de la franquicia de satán.

Me gustaría pensar que los ninos asesinados, esos que no tienen tuiteros que los lloren, son las almas en pena de Rockefeller, de Calígula y de Truman.

El espíritu atormentado de Stalin y de Rothchild: Primos Hermanos en el Daño.

Y todos los espíritus de los psicópatas que contratan las compañías multinacionales para despedir sin piedad a empleados con familia, y someter al trabajo esclavo a ninos que tampoco tienen tuiteros que clamen por su fragilidad.

Siria es el infierno porque, como Cristo, ha sido asesinada por mano interpuesta

Siria es el infierno porque, como Cristo, ha sido asesinada por mano interpuesta.

¿Por qué no se lapidó al Hombre de Galilea como se hizo con Esteban?

-Carlos, dime ¿por qué?

Roma imperaba en Judea. ¿Por qué no llevaron a Esteban ante el procurador? ¿Tuvieron miedo de Ioshúa y de la ira de Dios y pretendieron excusarse en la justicia del Imperio?

Fariseos.

La excusa, hoy, en Siria, también es el Imperio.

Oh, no voy a caer en la tentación encarnada -bermellón violáceo y republicano- de confundir al gobierno de los Estados Unidos de la América del Norte con Saroyan, Lee, Auster, Fulton Sheen o Capote.

Como no confundo a Virgilio, Horacio y Cicerón con la Roma criminal que asoló Cartago y redujo a la ruina a Jerusalén.

Roma aliada de los godos. Atila estudia en Roma. Estilicón salva a Roma de sus aliados. Aecio soborna. ¿Qué hay de nuevo, viejo?

La historia de la mezquindad humana se parece más a las historietas de Bugs Bunny que a la épica medieval.

Los dioses míticos son estúpidas proyecciones de viejos deseos.

Y así Zeus viene a ser el pato Lucas o Elmer gruñón. Una parodia de lo divino sin la inocencia del dibujo animado.

No crean que me voy por las ramas.

Estoy cansado de bobos sobornados que gruñen sin la gracia de Elmer y sin el mal café negro de Lucas y no dicen la verdad -y lo saben- y van de adalides de la moral: esa excrecencia de la ética, y aún de la falsa Religión.

Martillos de mantequilla, tontos útiles, maricas unidos y los chicos del Servicio. Católicos de salón. Chusma y purria.

Estos mismos tontos, a los que les funciona la pluma por el parné, o sea, la cosa de ir de víctimas del mismo capital –tecnocapital 2.0– que financia a Pablo y al hijo del espía Verstrynge, agente doble de los aliados y de los nazis, que no pudo o no quiso secuestrar al Rex, Leon-Tintin Degrelle.

Los mismos que han convertido Siria en el infierno más reciente, nuevo a estrenar en su vieja perversión.

Podemos tiene que ver con las primaveras tuiteras de Silicon Valley en el Medio Oriente, y con las petroleras y las brujas del gas y el lobby militar industrial: los hijos de perra, según JFK, que los insultó en directo y lo pagó con los sesos desparramados bajo el sol de Tejas, un sol negro como el que arrasa Siria desde bombas comerciales de a 85 millones de dólares el medio centenar, señora, ¿quién da más?

Y aquí hay gilipollas que se meten con Podemos y temen a Podemos.

(Y no les gustan los autobuses porque prefieren reptar bajo tierra, como lombrices).

Dirijan su mirada al otro lado del charco, infelices -el ripio es mío, cállense-.

No, no confundo a los hijos de perra con Luther King, o Dylan o Woody Allen, el capullo genial que se desnuda en “Match Point” y es de los pocos que le ha sacado la lengua a Fyodor, en su campo.

El punto de partido lo gana el ruso, claro.

Pero Allen se lo hace sudar con 130 años de ventaja.

Ahora el ruso mira y espera. Ha bajado depósitos de combustible por el Volga y ha recuperado Stalingrado, ¿qué puede temer de los hijos de perra?

China agita el brazo de Corea e invita al Imperio al negocio de la carrera militar.

-Todos contentos, hijos de satán.

Todos acabaréis sufriendo en Siria aquel napalm que lanzasteis en Vietnam.

No sé si habrá piedad, bastardos.

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Paco Segarra, escritor, publicitario, estrategia digital. "Preferiría mil veces ser súbdito de un rey que ha jurado mis fueros, que ciudadano de un estado voraz y jacobino como el español". En Twitter @nacionSnivia