Universidad de Strathclyde/Elentir
Universidad de Strathclyde/Elentir

El diario Herald Scotland se ha hecho eco esta semana del grado de cinismo con el que se está imponiendo la censura de ideas totalmente legítimas en nombre de la corrección política.

La Universidad de Strathclyde, una universidad pública próxima a Glasgow, ha prohibido la formación de un grupo provida en su seno.

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“Los provida utilizan activamente la intimidación para acosar a las personas que ingresan a clínicas de aborto”

Desde la Asociación de Estudiantes de la Universidad han defendido esta prohibición lanzando falsas acusaciones contra los provida: “Los grupos anti-elección utilizan activamente la intimidación y tácticas de miedo para acosar a las personas que ingresan a clínicas de aborto”.

En base a esta calumnia, prejuzgan sin más a todos los estudiantes provida de esa universidad escocesa y les niegan la posibilidad de asociarse, porque eso -dicen- les otorgaría “una plataforma para acosar a los estudiantes”.

La violación de la libertad de expresión

El más orwelliano de los argumentos usados por la USSA para reclamar la prohibición ha sido nada menos que el derecho que ellos mismos están pisoteando: “Permitir que un grupo anti-elección se forme sería una barrera para la libertad”.

Los estudiantes provida denuncian una violación de su derecho a la libertad de expresión

Es decir, en nombre de la libertad impedir el libre debate de ideas con aquellos que sostienen opiniones que no son de su agrado. Los estudiantes provida de esta universidad escocesa han denunciado que esta medida es una violación de su derecho a la libertad de expresión, amparado por la Convención Europea de Derechos Humanos.

El abuso de lo políticamente correcto

El Herald Scotland advierte que “hay una preocupación cada vez mayor de que las universidades se han vuelto demasiado políticamente correctas y sofocan la libertad de expresión al prohibir cualquier cosa que ofenda.”

Y pone un par de ejemplos:

La Universidad de Oxford canceló un debate sobre el aborto después de que algunas estudiantes se quejasen de que se sentirían ofendidas por la presencia de hombres en el evento.

Estudiantes de la Universidad de Cardiff trataron de prohibir el icono feminista Germaine Greer porque una vez escribió que un hombre castrado no se comportaría como una mujer, lo cual fue interpretado como ofensivo para los transexuales.

Un debate censurado

Jamie McGowan, un estudiante provida de Strathclyde, ha declarado que “es deplorable que una universidad moderna sea incapaz de facilitar el debate sobre un tema social o médico, como es el aborto.” Y añade: “Irónicamente, estarán felices de tomar posiciones políticas, pero se niegan a permitir el debate político y creemos que esta política es una violación de la libertad de expresión”.

Estudiante: “La supresión de la libertad de expresión no tiene cabida en una universidad que dice ser liberal”

Chloe Lindsey, una estudiante inglesa de la universidad, añadió: “La supresión de la libertad de expresión no tiene cabida en una universidad que dice ser liberal y avanzada”. En los comentarios del citado diario se ha producido un intenso debate entre partidarios y detractores del derecho a vivir desde la concepción.

Curiosamente, ese debate no será posible en la citada universidad escocesa porque los abortistas han decidido censurarlo… ¡en nombre de la libertad!

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Nacido y residente en Vigo. Diseñador web y gráfico con 18 años de experiencia, aficionado a la fotografía y bloguero. Publica desde 2004 el blog "Contando Estrelas", en el que ha escrito más de 9.000 artículos sobre temas de actualidad, cultura, defensa y nuevas tecnologías. Participa desde hace muchos años en el movimiento cívico: es socio de HazteOir.org desde 2003, socio de Galicia Bilingüe desde sus inicios en 2007, miembro de la Red Liberal desde 2008 y colaborador de CitizenGO desde 2013. Admirador de J.R.R. Tolkien, su pseudónimo es una palabra en idioma quenya (la lengua élfica creada por el escritor británico) que significa "observador de estrellas”.