Imagen de archivo de un aula de primaria de un colegio de Madrid.
Imagen de archivo de un aula de primaria de un colegio de Madrid.

Según una nota difundida por la Comisón Episcopal de Enseñanza y Catequesis de la Conferencia Episcopal Española, el 63 por ciento de los alumnos españoles elige cursar la asignatura de Religión católica que es de oferta obligatoria y elección voluntaria.

Los obispos animan a los padres “a favorecer la educación religiosa de sus hijos, sin dejarse frenar por las dificultades que pueden encontrar en algunos centros“.

Del mismo modo, recuerdan que la enseñanza religiosa escolar “forma parte del derecho de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones religiosas. A ellos corresponde la educación de sus hijos y no al Estado”.

“Al Estado no le corresponde imponer su visión del mundo y del hombre ni una ética determinada sino servir al pueblo, formado por diversas sensibilidades, credos y formas de entender la vida”, enfatizan los obispos.

Menos alumnos en Bachillerato que en el resto de etapas

Según datos recogidos de 68 de las 70 diócesis españolas, de los 5.689.369 alumnos escolarizados, 3.559.076 están estudiando los contenidos de esta asignatura en el curso 2016-2017.

En los centros de iniciativa social privada, el porcentaje medio de inscritos desde Educación Infantil a Bachillerato es del 60%, si bien precisamente en la etapa preuniversitaria sólo se acogen a esta materia 3,1 de cada 10 alumnos.

En los colegios e institutos de titularidad pública, el porcentaje de inscritos baja hasta el 53% de media. Como es de esperar, en los centros de propiedad eclesiástica o canónica el 99% de los alumnos cursa la asignatura.

Porcentaje de inscritos a la clase de Religión Católica en el curso 2016- 2017 /CEE
Porcentaje de inscritos a la clase de Religión Católica en el curso 2016- 2017 /CEE

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Nicolás de Cárdenas fue inoculado por el virus del periodismo de día, en el colegio, donde cada mañana leía en su puerta que “la verdad os hará libres”. Y de noche, devorando los tebeos de Tintín. Ha arribado en su periplo profesional a puertos periodísticos de papel, internet, televisión así como a asociaciones cívicas. Aspira a morir diciendo: "He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe".