Otra de las pintadas visibles sobre el anuncio de Chrysallis.
Otra de las pintadas visibles sobre el anuncio de Chrysallis.

Crece la indignación  tras la campaña de las niñas con pene y niños con vulva. Pero los ciudadanos no se han quedado de brazos cruzados. Más de 5.000 personas han pedido que la Fiscalía de Menores del País Vasco ordene la retirada de los carteles de las marquesinas e investigue un posible delito de corrupción de menores.

El Centro Jurídico Tomás Moro es el promotor de esta campaña, alojada en la plataforma ciudadana  HazteOir.org.

El centro jurídico considera que es deplorable “la hipersexualización de la conducta de nuestros menores mediante campañas jurídicamente inadmisibles y moralmente reprobables”.

Y por ello pide que la Fiscalía de Menores inicie las actuaciones necesarias para eliminar dichos carteles. Y que inicie las actuaciones penales oportunas para esclarecer la autoría y la financiación de la campaña, llevando a los Juzgados a los responsables de la corrupción de menores que se está desarrollando con total impunidad y pasividad de los poderes públicos.

Porque aunque, según Chrysallis, quien ha financiado la campaña (30.000 dólares) ha sido un mecenas norteamericano, la responsabilidad última de los carteles en las marquesinas es de los ayuntamientos de las capitales vascas y navarra.

Tras la rectificación de Facebook con la que permitían de nuevo hacer uso de la imagen original de la campaña, son varias las preguntas que surgen. ¿Cómo es posible que las instituciones permitan una campaña como esta en lugares a la vista de niños y familias?

Los consistorios, desde luego, no han puesto trabas. Ni ellos ni las empresas que cuentan con la concesión para la explotación de esta publicidad. A preguntas de Actuall sobre si se han encontrado con algún obstáculo por parte de los ayuntamientos, Chrysallis nos afirma que ninguno, y añade: “Es más, ha tenido acogida entre varios políticos que han retuiteado la campaña”.

Los alcaldes de las diferentes ciudades han ‘mirado hacia otro lado’ con esta campaña

Y tanta acogida. Pese a que la campaña está financiada por un poderoso banquero de Nueva York, son las administraciones locales las que tienen la última palabra para poder llevarlas a cabo o no.

Joseba Asirón, alcalde de Pamplona de la formación pro etarra Bildu, no ha puesto ninguna pega a esta promoción. Asimismo, Juan María Aburto (Bilbao), Eneko Goia (San Sebastián) y Gorka Urtarán (Vitoria), todos ellos miembros del PNV, han mirado hacia otro lado respecto a esta campaña.

Y los partidos de izquierda la han aplaudido en sus cuentas de Twitter. Podemos Navarra o el Partido Comunista se han hecho eco de este ‘movimiento’ y le han dado un impulso en redes sociales.

Tweet de la Asociación Chrysallis retuiteado por Podemos Navarra.
Tweet de la Asociación Chrysallis retuiteado por Podemos Navarra.
Tweet retuiteado por Podemos Navarra.
Tweet de la cuenta del Partido Comunista.

La campaña es visible desde este martes en un total de 150 emplazamientos publicitarios en las capitales del País Vasco y Navarra. La encargada de la producción de la misma, es la agencia de publicidad Alan&Poe, con sede en Barakaldo, que rehúsa hacer valoraciones sobre el contenido del anuncio.

Quienes no se han quedado callados han sido los ciudadanos. Especialmente en Pamplona, en donde el cartel de las niñas con pene se ha instalado en 30 marquesinas y en donde muchos de los habitantes han mostrado su rechazo.

En paradas de autobús de calles importantes, como la Avenida Zaragoza, el anuncio ha amanecido estos días con una pintada con la palabra “Kanpora”, (“fuera” en vasco).

Cartel pintado en la marquesina de Avenida Zaragoza en Pamplona. / Actuall
Cartel pintado en la marquesina de Avenida Zaragoza en Pamplona. / Actuall

En declaraciones a Actuall, vecinos de la capital navarra han expresado su malestar y su repulsa por la propaganda transexualista con menores. Sobre todo por la visibilidad de los carteles en lugares muy transitados por niños y familias.

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