Dos hombres participan en la marcha del Orgullo Gay en Río de Janeiro.
Dos hombres participan en la marcha del Orgullo Gay en Río de Janeiro.

El estudio fue encomendado por el periódico Gazeta do Povo y fue realizado entre el 11 y el 16 de octubre del presente año, entrevistando 2.365 personas, residentes en 188 municipios de los 26 estados de la república y el distrito federal. El margen de error es de 2 por ciento.

Es la primera vez que se realiza y se da a conocer públicamente un dato como éste.

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La ‘radiografía’ llega en un momento crucial, en el que el Ministerio de Educación pretende introducir formalmente esa perspectiva ideológica en el sistema educativo a través de la aprobación de una Base Nacional Común Curricular.

La pregunta realizada revela la pulcritud del estudio; no es inductiva y esta redactada de forma neutra: “¿La teoría de que una persona puede escoger su propio género debe ser parte del currículo escolar?”

De todos los entrevistados 87 por ciento respondieron “no”, 9 por ciento, “si” y 4 por ciento no opinaron.

 Considerados los cortes por ‘subgrupo’ de sexo, edad, nivel educativo, región y condición económica, el respaldo a la ideología de género nunca supera el 11.4 por ciento.

Aunque parezca paradójico, cuenta con mayor apoyo entre las personas con 60 años o más. O sea, aquellos que vivieron de forma más inmediata la influencia de la revolución cultural del ’68’ y la onda expansiva de liberación sexual. Todo influye

Entre los jóvenes de 16 a 24 años el ‘no’ fue amplio: 86 por ciento. El mayor rechazo a la ideología de género se encuentra entre personas de 35 a 44 años: 91 por ciento.

Los resultados  echan por tierra el tópico de que la ideología de género es un avance científico y que a mayor cultura mayor aceptación de ese tipo de aberraciones sexuales

Otro dato significativo: el rechazo crece conforme la escolaridad aumenta: 84 por ciento entre los que solo tienen educación básica, el 89 por ciento entre los que tienen educación media y el 90 por ciento entre los que tienen nivel universitario o superior.

Estos datos echan por tierra el tópico de que la ideología de género es un avance científico y que a mayor cultura mayor aceptación de ese tipo de aberraciones sexuales. El sondeo apunta más bien lo contrario.

 El apoyo a introducir el ‘gender’ en las escuelas es mayor sólo en el sudeste del país, donde se encuentran las metrópolis de São Paulo, Rio de Janeiro y Belo Horizonte, y llega al 10 por ciento de los entrevistados.

En el nordeste, el índice de apoyo es de 7 por ciento; en el sur, de 9 por ciento y en el norte y el centro-oeste, es de 7 por ciento.

 Diversas organizaciones ciudadanas, especialmente de padres de familia, exigen al titular de educación, José Bezerra Filho, que retire todas las directrices del documento que contemplen contenidos ideológicos relacionados con ‘género’.

En concreto hay en marcha tres campañas contra la Base Curricular divulgadas a través de la plataforma CitizenGo. Dos son dirigidas a Bezerra Filho, una tiene 75.000  y, la otra, 300.000, logradas en menos de un mes.

La tercera de las campañas va dirigida al presidente de la Cámara de Diputados para que pedirle que la Base Curricular pase obligatoriamente por la aprobación del Legislativo. Ya tiene más de 70.000 firmas.

Entre 2015 y 2016 una movilización ciudadana consiguió eliminar la ideologia de género del Plan Nacional de Educación, vigente para diez años. También fue retirada de la inmensa mayoría de los 5. 564 planes municipales de educación.

De las 27 entidades federativas, 13 aprobaron sus planes estatales de educación con alguna mención a ‘género’, 12 quedaron totalmente limpios de esa influencia, entre ellos São Paulo; y dos aún están en tramitación, Rio de Janeiro y Minas Gerais.

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Es periodista y corresponsal de Actuall. Formado en ciencias de la comunicación. Actualmente reside en Brasil con su esposa e hijos.