Esta semana se ha producido un suceso que apenas ha tenido repercusión en los medios de comunicación y menos aún en la clase política y que pasa por la detención de una mujer que apuñaló a su marido en el bar que ambos regentan en la localidad alicantina de Orihuela.

Y se incide en lo de la clase política porque si hubiera sido al contrario, que el marido hubiera sido el que atacara a su mujer habrían salido ya desde todos los partidos para condenar los hechos. Y es que la violencia doméstica se ha politizado siempre y cuando el hombre sea el culpable.

En los medios tampoco ha trascendido esta información y por ejemplo el periódico más influyente, El País, no ha dedicado ni una sola línea a un caso que de hacer el juego a los que politizan estos hechos sería “violencia feminista”.

Finalmente, el hombre sigue hospitalizado y su vida no corre peligro pese al apuñalamiento de su pareja, que tiene 52 años. El suceso se produjo durante la madrugada en el interior del bar durante una discusión entre ambos, algo al parecer bastante común, tal y como aseguran los vecinos y recoge El Diario de la Vega.

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