Pintada en Callosa de Segura pidiendo que se queme la cruz de la plaza del pueblo
Pintada en Callosa de Segura pidiendo que se queme la cruz de la plaza del pueblo

El acoso contra la Cruz de Callosa de Segura, que el alcalde pretende quitar utilizando la Ley de Memoria Histórica se mantiene, pese a que los vecino lograron el pasado mes frenar las pretensiones del regidor Francisco Maciá, del PSOE.

Según denuncia la Asociación Española de Abogados Cristianos, en los últimos dís ha aparecido en el pueblo alguna pintada en la que se llama a quemar la cruz con este mensaje: “Fuego a la cruz”, acompañado de dos cruces invertidas a cada lado de la soflama.

Se da la circunstancia de que la cuenta de Twitter de las Juventudes Socialistas de la localidad alicantina publicó un mensaje, posteriormente borrado, que incitaba precisamente a prender fuego al monumento.

Publicación de las Juventudes Socialistas de Callosa de Segura en Twitter, que posteriormente fue borrada
Publicación de las Juventudes Socialistas de Callosa de Segura en Twitter, que posteriormente fue borrada

Asesinados por sus ideas

Bajo la Cruz de Callosa de Segura se encuentra unalista de 80 vecinos del pueblo que fueron asesinados durante la Guerra Civil por sus ideas.

El portavoz de la plataforma en defensa de la Cruz de Callosa, Manuel Martínez, ya subrayaba a Actuall el pasado mes de diciembre que “es importante remarcar esto ya que el artículo 15 de la Ley de Memoria Histórica dice que se respetarán todos aquellos monumentos de personas que murieron por sus ideas y por motivos religiosos”.

El equipo de gobierno local, sostenido por PSOE, Izquierda Unida y Podemos, basa su decisión en que se trata sólo de combatientes del bando nacional, aunque entre ellos se encuentran dos sacerdotes ahora en proceso de beatificación.

Por otro lado, los elementos referidos a la Falange y a su fundador, José Antonio Primo de Rivera, llevan años cubiertos, por lo que no hay motivo legal para la destrucción de un monumento que, por otra parte, es propiedad de la iglesia.

Comentarios

Comentarios

Compartir
Nicolás de Cárdenas fue inoculado por el virus del periodismo de día, en el colegio, donde cada mañana leía en su puerta que “la verdad os hará libres”. Y de noche, devorando los tebeos de Tintín. Ha arribado en su periplo profesional a puertos periodísticos de papel, internet, televisión así como a asociaciones cívicas. Aspira a morir diciendo: "He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe".