Mark Zuckerberg y Priscilla Chan
Mark Zuckerberg y Priscilla Chan con su hija Max. (Fotografía: M. Zuckerberg a través de Facebook)

¡Buenos días, actuallers!

Mark Zuckerberg revela que ha dejado de ser ateo; Teresa Romero “suplicó” que la ayudaran a morir a quienes la cuidaban del ébola; El Vaticano apoya a la Iglesia venezolana en su llamada a la resistencia; el Consejo de Estado español reabre el caso del Yak-42, y otras historias que te ayudarán a mejorar el mundo este 4 de enero, día de Santa Ángela de Foligno.

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Si eres famoso y crees en Dios, te recomiendo no ir por ahí diciéndolo. Bueno, y si no eres famoso, también. No es un buen momento para hablar libremente de tus creencias. No es un buen momento para hablar libremente de nada. Solo es un buen momento para ti si sigues la corrección política. Solo la abstinencia puritana de hablar por tu cuenta te garantiza cierta tranquilidad con las nuevas ligas de la virtud que patrullan por Internet.

Más o menos, esta es la lección del episodio protagonizado recientemente por Mark Zuckerberg.

El fundador de Facebook publicó el pasado día de Navidad un mensaje en su página: “¡Feliz Navidad y feliz Hanukah, de parte de PriscillaMaxBeast y de mí!”. Priscilla es su esposa; Max es su hija, y Beast, su perro.

El señor Zuckerberg también anotó lo siguiente: “Espero que estés rodeado de amigos y seres queridos, y que tengáis la oportunidad de reflexionar sobre todo lo significativo de vuestras vidas”.

Ya ves. No es que te soltara una homilía, precisamente. No fueron las preces de la Misa del Gallo, ni la bendición de la mesa en casa de los Flanders, los vecinos cristianos de Homer Simpson.

Aun así, el mensaje resultó sospechoso. Enseguida apareció un centinela de guardia que le preguntó si él no era ateo. Es solo rutina, señor. Hemos oído ruido. ¿Va todo bien en casa? Así vigilan los nuevos censores. Siempre es por tu seguridad. El fundador de Facebook tiene que ser ateo. Es lo que dice su ficha personal. Es lo correcto. Un emperador de Internet, creyente. ¿En qué cabeza cabe?

Pero el señor Zuckerberg respondió al interrogador que le enfocaba la cara con la linterna y le preguntaba si seguía siendo ateo: “No. Crecí judío y luego pasé por un periodo en el que me cuestioné las cosas, pero ahora creo que la religión es muy importante”.

Pudo haber elegido no responder. Pudo haber ignorado la pregunta del inquisidor, como los famosos ignoran a diario miles de comentarios en la Red. Por eso, su decisión de responder es aún más significativa que la respuesta en sí.

Se encendieron inmediatamente todos los focos. Se soltó a los perros. Cientos de comentarios salieron en estampida de cacería. ¡Blasfemia! Mark Zuckerberg cree en Dios.

El problema de Facebook y de Internet no son las “fake news” –“noticias falsas”– que supuestamente indujeron a la gente a votar a Donald Trump. El problema de Facebook y de Internet es la gigantesca burbuja de corrección política asfixiando la democracia.

La enfermera que quiso morir de ébola (dignamente)

George Steiner cree que el ser humano necesita de la trascendencia, pero que la cultura moderna se ha olvidado de ella. Es una idea fija en todos sus maravillosos libros. Si lees por ejemplo Presencias reales, está ahí todo el rato. El señor Steiner cree que los símbolos literarios son una fuente de trascendencia; la única posible en una sociedad que ha enterrado a Dios. La literatura está genial. Créeme, no sería el mismo sin haberme topado con Los trabajos y los díasLa Eneida, Shakespeare o Pedro Páramo. Pero, la trascendencia de la literatura remite siempre al ser humano, a su complejidad, a su misterio. No es trascendencia, es autorreferencia.

¿Por qué te suelto este rollo? Porque hay algo aún peor que confundir la literatura con la trascendencia, y es confundir la mala literatura con la trascendencia. El mito de la “muerte digna” pertenece a ese subgénero.

Millones están expuestos a la idea de que la eutanasia es una de las últimas formas de la trascendencia en tiempos intrascendentes.

Hay un montón de personas –la mayoría, probablemente– que han visto películas como Mar adentro, de Alejandro Amenábar, y creen sinceramente que lo que da sentido a una vida es ayudar a otro a quitársela.

Opinan, con la mejor intención del mundo, que las leyes deberían obligar a los médicos a prestar ese tipo de ayuda. No hay nada peor que las buenas intenciones que nacen de la mala literatura.

A finales de 2014, la enfermera española Teresa Romero se contagió del Ébola mientras cuidaba en el hospital madrileño de La Paz al misionero Miguel Pajares, de 75 años, infectado en Liberia, y al sacerdote Manuel García Viejo, de 69, contagiado en Sierra Leona. Ambos fallecieron, pero la enfermera sobrevivió después de varias semanas de cuidados intensivos, debatiéndose entre la vida y la muerte, atendida por 108 personas que se desvelaron por ella.

Su caso es objeto de un artículo que acaba de publicarse en la revista científica Enfermería clínica.

La pieza recoge su testimonio. Son sus recuerdos de la enfermedad. La señora Romero recuerda que llegó a suplicar al personal que cuidaba de ella que la ayudasen a morir. También cuenta que le tranquilizaba saber que había un dosificador de morfina junto a su cama y que podía llegar a abrir completamente su válvula. Después de varias semanas de atenciones, con la sociedad española pendiente de ella, la medicina derrotó al virus. Los análisis mostraban que estaba limpia del Ébola.

“Yo” –cuenta la superviviente– “lejos de alegrarme por tan esperada noticia, rompo a llorar por el recuerdo de mi perro, ejecutado por las autoridades sanitarias el 8 de octubre de 2014”.

Ejecutado. Su perro. El perro de España. Medio país estaba pendiente de la salud de Teresa Romero, y la otra mitad estaba pendiente de la “ejecución” de su perro Excalibur. En una sociedad que ha perdido el criterio de la trascendencia, cualquier cosa es trascendente.

La enfermera dice en el artículo: “Quizá me haya dejado muchos detalles sin escribir”.

Ahí está la madre del cordero. En los detalles que elegimos, y los que desechamos.

Vladimir Nabokov sostenía que la literatura es una cuestión de detalles. Un hombre cae al vacío desde lo alto de un rascacielos –contaba a sus alumnos en Cornell– y, mientras cae, repara en que los cristales están realmente sucios. He ahí un genio literario.

Selección de Actuall

Tres inconvenientes y cinco ventajas de la era Super-Trump, por Alfonso Basallo. El director de Actuall escribe en este artículo: “Los medios occidentales llaman conservador a un gabinete de millonarios y competentes tecnócratas que no necesitan vivir del maná presupuestario. Son algunas de las ventajas de una nueva era política. Pero no faltan los inconvenientes.”

La muerte del periodismo, por Carlos López Díaz. Para el autor, “desde siempre, los periódicos han consistido en una mezcla de información y opinión, de datos y de interpretación de los mismos, la cual, inevitablemente, será discutible, debatible.”

¿Cuántos musulmanes hay en España? ¿Y evangélicos?, por Sonia Robledo. Son muchas las minorías religiosas que conviven en España. Sonia repasa los datos.

Un juez bloquea la orden de Obama de obligar a todos los médicos a practicar abortos, por Beatriz de la Rosa. Un juez federal de Texas ha revocado la orden de la Administración Obama que obligaba a los médicos a practicar abortos y operaciones de cambio de sexo, aunque fuera en contra de sus creencias religiosas o morales.

Cuba, Venezuela, Iraq o Arabia Saudí velarán por los Derechos Humanos desde la ONU, por Pablo González de Castejón. El sistema de cuotas de la ONU lleva a la Comisión de Derechos Humanos de este organismos a países que no cumplen con ellos.

Qué más

90.000 cristianos asesinados por causa de su fe en 2016. Un estudio de la fundación Open Doors, recién publicado, concluye que los cristianos siguen siendo el grupo más perseguido en el mundo. (PJ Media, en inglés)

El Vaticano apoya la resistencia de la Iglesia en Venezuela. La Sana Sede respalda a la Conferencia Episcopal Venezolana, que ha pedido a los católicos que “se rebelen de forma pacífica y democrática contra la dictadura chavista”, cuenta Panam Post, que cita al diario español ABC como fuente. (Panam Post)

Dictamen del Consejo de Estado español sobre el accidente del Yak-42. El órgano consultivo señala la responsabilidad del Ministerio de Defensa en el accidente de avion en el que fallecieron 62 militares españoles que regresaban de Afganistan, el 26 de mayo de 2003. La Oposición exige la destitución de Federico Trillo, que entonces era ministro de Defensa y hoy es embajador en Londres. El presidente Mariano Rajoy considera que el accidente ocurrió hace tiempo y “ya se substanció judicialmente”. (El País, ABC)

Correspondencia

¿Excluir a los cristianos de la vida pública y atacar sus valores ha sido determinante en la derrota de Hillary Clinton? Hay todo un debate sobre la cuestión, abierto en estos momentos en los Estados Unidos.

¿Ocurre lo mismo en otras democracias de Europa e Iberoamérica? Te lo pregunté en la edición de este martes.

Gerardo Torres enmienda, de plano, este boletín:

Por lo que leo de ustedes, solo la derecha es la indicada para gobernar y para ocupar puestos relevantes dentro del concierto internacional. 

O sea, ¿que solo los grandes países capitalistas y los gobiernos derechistas son los iluminados para gobernar al mundo? 

Ya déjense de ironía barata y analicen ya, sin un tinte político y de descalificación, solo porque piensan diferente a ustedes o a los intereseses que ustedes representan.

Ya vivimos en otro tiempo, donde la sociedad está mas informada, así que no traten de dirigir el pensamienton de los demás hacia una visión de la derecha retrógada que quieren, y curiosamente dueños en parte del capital.

Gerardo Torres

Voto cristiano

Soy católica y de derechas.

Llevo votando al PP desde que era AP. Hace tiempo que soy consciente de que el PP ya no representa mis ideas y sin embargo le sigo votando. Es como si me hubieran hecho una lobotomía.

En las últimas elecciones iba a votar a Vox y al final no me atreví…Quizá es por lo del mal menor.

¿Es que no hay nadie que sea capaz de aglutinar a todas esas personas desencantadas y ofrecerles una apuesta valiente que no sea más de lo mismo: más impuestos, más gasto público, menos libertad religiosa para los católicos, menos libertad de educación, etcétera?

La verdad es que soy una escéptica, pienso que el sistema de partidos políticos es un camelo. Los partidos políticos, son una máquina de engañar, no buscan el interés general.

Creo que al final todos cuando llegan al poder se corrompen y se apuntan a lo “políticamente correcto”

Lo siento, pero creo que ya todo está perdido.

Atentamente,

Luz Cano

Élites progresistas

Estimado Victor:

En el artículo que se analiza la derrota de Hillary Clinton, se utiliza el término  “elites progresistas”.

Desde hace mucho tiempo atrás, me ha llamado la atención, que a todos aquellos que profesan una ideología de izquierda les llaman o se autodenominan “progresistas”. Y digo que se autodenominan, porque obviamente es conveniente tener un buen concepto de uno mismo, aunque su ideología diga , que la lucha de clases sigue, que el imperialismo no se cuanto, que si los demás piensan distinto de ellos son reaccionarios, cavernícolas, etcétera.

Viendo lo que ha pasado en nuestra América Latina, con los gobiernos “progresistas”, incluido mi Ecuador, en donde la corrupción ha sido el denominador común, repugna que utilicen términos para autoalabarse que no les calzan.

Para ser progresista, estoy seguro que primero se debe tener una conciencia libre de odio a la vida y a las personas, estar convencido que no somos dioses y que aunque tengamos alguna forma de poder, no pasamos de ser criaturas mortales limitadas y reconocer que se debe empezar por ser progresista en el espíritu, sin desafiar a Dios, aunque no crean en él.

Por favor, ustedes que escriben pensando, llámenles de cualquier otra forma a estas personas, menos progresistas, porque no los son.

Gracias

Germán Freire

Desde México, Angélica expone el siguiente caso:

Ataques a la religión católica

El 17 de febrero, el Comité Consultivo de Normalización de Prevención de Control de Enfermedades, esto es, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, aprobó  la modificación de la norma oficial que agiliza el trámite para que las ninas de doce años en adelante puedan abortar, aun cuando no demuestren que han sido víctimas de una violación.  

El personal del hospital en donde aborten no tienen obligación de denunciar la violación a las autoridades, por lo que ni siquiera se sabrá quién fue el violador, y el aborto se les practica sin la autorización de sus padres.

El presidente Peña Nieto  también pretende cambiar la Constitución y el Código Civil Federal, para cambiar la naturaleza del matrimonio y de la familia legalizando como matrimonios las uniones de dos hombres o de dos mujeres.

La respuesta del pueblo fue que la Unión Nacional de Padres de Familia, Red Familia, y el Consejo Coordinador de Movimientos por la Vida y la Familia lograron que se manifestaran 400.000 personas en contra, y que no votaran por el partido oficial, que es el de Peña Nieto. 

Angélica Bustamante

Sobre el voto cristiano

Estimado Víctor:

Me acojo a tu invitación que nos haces a los lectores de Actuall,  para escribirte sobre el tema que menciono en el asunto de este correo.

Analizando tu propuesta, puede decirse que el voto cristiano existe, claro está, en todos los países del mundo occidental; otra cosa es que ese voto pueda decantar los resultados electorales a su favor como preguntas, eso depende de los respectivos países y de la situación de la cultura en cada uno de ellos, dominada actualmente en todos  por la ideología de género o postulados LGTBI, es decir, por el voto no cristiano o no creyente. 

De ahí, la tendencia generalizada de la élites políticas a difundir cada vez más intensamente esos postulados que consisten en la imposición del aborto, la eutanasia, el homosexualismo, la persecución de la religión, el matrimonio homosexual, la falta de libertades, etcétera, porque les resulta rentable electoralmente y los hechos lo demuestran salvo raras excepciones, como sucede en los países católicos de Hungría, Polonia, Eslovenia y alguno más. 

Precisamente, Hillary Clinton se equivocó porque, apoyada por el mundo financiero, la prensa y los políticos llamados progresistas pensó que triunfaría en las pasadas elecciones norteamericanas y no lo logró porque los cristianos y muchos no creyentes o creyentes a medias, de los que dicen que creen pero no practican, se sintieron, amedrentados por el desarrollo de tantas imposiciones que manifestó y que no sólo atentan contra la religión sino también contra el sentido común. Tuvieron a mano a otro candidato para pararle los pies como fue Donald Trump, el cual con todos sus defectos, expresó sus proyectos alejados de esa sorprendente falta de sentido común y humildad de los poderosos, representados por la candidata demócrata (a su manera) y lo aprovecharon. 

En España no sucede lo mismo, los cristianos no tenemos a mano a otro partido político con liderazgo y capacidad de influencia suficiente para decantar el voto cristiano y del sentido común, y en general tenemos que morir al palo del partido que consideramos desde hace años como el menos malo. Aunque ese partido actúe traicionando sus principios enunciados en su programa político y se atreva a manifestar que defiende el humanismo cristiano, y la protección del derecho a la vida como dice que hará en el próximo Congreso que celebrará en el mes de Febrero. ¿Se puede tolerar tamaña hipocresía? Lo malo es que muchos cristianos se hallan atrapados por esa idea del partido menos malo. Habrá que rezar y pedir a Dios intensamente para que aparezcan líderes cristianos de una pieza  o líderes que sean capaces de respetar el ser natural de la condición humana, y funden partidos políticos que defiendan la vida, la familia, la libertad y el sentido común y no permita que no tengamos ningún asidero para decantar ese voto cristiano al que tú aludes. 

Los llamados a sí mismos progresistas piensan que la religión es mala o entorpece la imposición totalitaria de sus ideas y que mucha gente, sobre todo los jovenes piensan como ellos y les darán muchos votos como ocurre en nuestro país. Con respecto a los demás paises de nuestro entorno, sucede algo parecido, pero no voy a entrar en más consideraciones, porque no es oportuno en una sencilla carta.

Feliz año nuevo 2017 y un cordial saludo.  

Roberto Grao Gracia

Zaragoza

Giuliana Benvenutto nos comenta:

En mi país, de hecho, hay un ala muy fuerte de políticos, prensa y sobre todo televisiones, que no permiten que los cristianos difundan sus derechos. 

Pero hay, y a Dios gracias, muchos colectivos civiles formados por cristianos católicos y protestantes que estamos luchando para tener los derechos que antes y siempre se tuvo. 

Giuliana Benvenutto

La noticia de que Cuba ha entrado este 1 de enero en el Comité de Derechos Humanos de la ONU indigna a Marcelo Gómez, exiliado cubano en Miami:

De verdad que, como cubano que soy, siento náuseas de la inclusión de Cuba y Venezuela en la Comisión de Derechos Humanos. 

No vale la pena romperse la cabeza con este mundo en decadencia. Mi Dios, déjame nada más que pensar en ti. 

Saludos desde la pequeña Habana y Miami, la segunda ciudad de los cubanos.

Marcelo Gómez Amador

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