El Subsecretario para las Relaciones de la Santa Sede con los Estados, Mons. Antoine Camilleri/periodistadigital
El Subsecretario para las Relaciones de la Santa Sede con los Estados, Mons. Antoine Camilleri/periodistadigital

La persecución hacía los cristianos ha alcanzado la escala mundial, en Oriente Medio y África los cristianos tienen que sufrir un tipo de persecución más violenta, corren peligro de ser encarcelados y asesinados por su fe; mientras que en Occidente están expuestos a un tipo de opresión más sutil y letal a través la “corrección política” que busca eliminar la religión del espacio público.

Esta es la opinión del subsecretario para la Santa Sede en Estados Unidos, Antoine Camilleri, que ha denunciado durante su intervención inaugural en la sesión de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa, que con el pretexto de ‘corrección política’ las naciones están tachando de hostiles y ofensivas la fe y la moral.

“Este temor a que el cristianismo desempeñe su legítimo papel en el espacio público revela una visión ‘reduccionista’ de la libertad religiosa o de creencia”

“Este temor a que el cristianismo desempeñe su legítimo papel en el espacio público revela una visión ‘reduccionista’ de la libertad religiosa o de creencia, limitada a la mera libertad de culto”, ha señalado el Prelado durante su intervención.

Camilleri ha denunciado además que en el Viejo Continente también ocurren “actos de vandalismo contra espacios religiosos y símbolos; contra cruces, imágenes y otros elementos religiosos, así como el robo y el abuso sacrílego de lo que los cristianos consideran sagrado”, hechos que muestran intolerancia y “en muchos casos actos delictivos cometidos con un motivo sectario”.

Se margina al cristianismo

En ese sentido, ha expresado su preocupación ante la creciente marginación de la religión, en especial del cristianismo, que está teniendo lugar en algunas naciones que sin embargo hacen mucho énfasis en la tolerancia.

“Hay quien quiere evitar la celebración pública de fiestas cristianas, como la Navidad, con el pretexto de que puede molestar a los de otras religiones”

“Hay algunos que propugnan silenciar la voz de la religión, o al menos relegarla a la mera esfera privada. Hay quien quiere evitar la celebración pública de fiestas cristianas, como la Navidad, con el pretexto de que puede molestar a los de otras religiones o a los no creyentes”, opina el funcionario vaticano.

Para el Prelado, “un predicador cristiano que respetuosa y fielmente enseña los principios religiosos y morales de su Iglesia, está protegido por la libertad religiosa, incluso cuando la opinión mayoritaria se sienta incómoda con esta proclamación”.

Por ello, ha pedido a la sociedad que reconozcan la discriminación a la que están sometidos los cristianos quienes “tienen el derecho a expresar públicamente su identidad religiosa” sin sufrir presiones.

“Los Estados deberían apreciar las intervenciones de los representantes de las comunidades religiosas que dan sus puntos de vista”

Camilleri ha recordado además que la Iglesia no pretende sustituir a los políticos ni ofrecer soluciones técnicas a los problemas del mundo; sin embargo, a su parecer, los Estados deben incluir “a las comunidades religiosas en el diálogo nacional”.

“Los Estados deberían apreciar las intervenciones de los representantes de las comunidades religiosas que dan sus puntos de vista –basados en convicciones morales que se derivan de su fe– sobre asuntos de la vida ordinaria y, en particular, en las disposiciones legislativas y administrativas de su país”, concluyó.

Esta noticia fue publicada originalmente en AciPrensa.

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