Autores Publicaciones por Alfonso Basallo

Alfonso Basallo

196 MENSAJES 0 Comentarios
Nacido en Zaragoza, lleva más de 30 años dándole a las teclas, y espera seguir así en esta vida y en la otra. Estudió Periodismo en la Universidad de Navarra y se doctoró cum laude por el CEU, ha participado en la fundación de periódicos (como El Mundo) y en la refundación de otros (como La Gaceta), ha dirigido el semanario Época y ha sido contertulio en Intereconomía TV, Telemadrid y 13 TV. Fue fundador y director de Actuall. Es coautor, junto con su mujer Teresa Díez, de los libros Pijama para dos y “Manzana para dos”, best-sellers sobre el matrimonio. Ha publicado libros sobre terrorismo, cine e historia.

Decir que votar a Vox es tirar el voto a la basura es no haber entendido que el partido de Abascal no se presenta para llegar a la Moncloa o colocar tres ministros en un hipotético coalición de centro-derecha. La suya es una carrera de resistencia. Y esta es sólo la etapa prólogo.

Los que de verdad tenían motivo para hacer huelga un 8-M o cualquier otro día no eran las mujeres, sino los niños, las grandes víctimas del feminismo y de la demonización del varón. Y no sólo los que corren peligro de muerte en el útero, sino los que se crían en hogares monoparentales, sin la figura del padre.

Qué alivio. Otegi, el hombre de paz, nos ha librado de faltar a la caridad. Ha recurrido a la jerga mafiosa de la película de Scorsese para poner el epitafio de Xabier Arzalluz. La metáfora del árbol y las nueces, que parece sacada de 'Los endemoniados' de Dostoyevski, persigue a Arzalluz como una maldición.

Los barones del PP han pedido al líder sensatez, que adopte un discurso moderado. Mira, Pablo, que nos jugamos las urnas y el pan. No toques el aborto, ni el adoctrinamiento LGTB en el cole, ni la ley de violencia de género.

No sólo Blas de Lezo, como ha propuesto Abascal. La Historia de España es un filón casi virgen para el cine y la televisión: desde Numancia hasta la batalla de Krasny Bor. Hasta los títulos vienen dados: Los trece de la fama es tan sugestivo o más que Los doce del patíbulo.

El truco consiste en hacer creer que matar niños en el vientre materno es progreso y defender la vida es barbarie. Y que si los católicos y los de derechas se oponen al aborto es por una atávica cerrazón, por superstición religiosa. Pero ese viejo truco ya no cuela.

Almodóvar niega la existencia de Vox, que critica las subvenciones al cine. No piensa lo mismo el electorado que simpatiza con el partido de Abascal. El problema de Almodóvar y muchos cineastas, mimados por el maná presupuestario, es que quien les niega la existencia es el público.

Eran morados pero se están poniendo cianóticos. La espantada de Errejón y la dimisión de Espinar son los penúltimos capítulos del Titanic podemita. Nadie lo podía imaginar hace tres años cuando parecía que se comía al PSOE. Por cierto, ¿pasará lo mismo con Vox?

Las instituciones de Europa nos tienen perplejos a los europeos. A veces parece que las ha ideado nuestro peor enemigo. En concreto el Tribunal de Estrasburgo no se sabe muy bien en qué equipo juega. Si a favor o en contra de los derechos humanos, sobre todo cuando el islam anda de por medio.