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Antonio Hualde

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He vuelto a ver Midnight in Paris, de Woody Allen. Me sigue pareciendo una delicia; tanto que no parece obra suya. Menos mal que, como dijo Bogart, “siempre nos quedará París”. Por más que veo Casablanca, aún sigo teniendo la esperanza de que acabe por subirse al avión con Ingrid Bergman

Aquí, ni luces ni fogoneros: la izquierda los quiere suspensos e indisciplinados. Hoy en la enseñanza prima más fomentar la homosexualidad que el esfuerzo y el mérito. El sistema educativo premia valores como los de Schettino, el capitán del Costa Concordia, que fue el primero en abandonar el barco.

Si sacásemos lo peor de Pablo Iglesias y Pedro Sánchez, lo mezcláramos bien y lo mandásemos a México, el resultado sería López Obrador. De ahí que no deban extrañar sus declaraciones exigiendo al Rey y al Papa que se disculpe por la “conquista”.

¿El ninot del Rey? Personalmente, ni me va ni me viene. Si alguien quiere pagar 200.000 euros por algo que deberá quemar, allá él/ella/elle. Está muy logrado, eso sí, aunque creo que toda la polvareda que ha levantado es tan excesiva como reveladora.

Guillermo IX de Aquitania es considerado como el primer trovador de la historia. Compuso más de 500 madrigales, odas y canciones. En sus creaciones habla sobre todo de sus “asuntos de faldas”, tratados con exquisita sensibilidad algunos, y con un peculiar sentido del humor el resto.

Célebre por haber muerto “con las botas puestas” en Little Bighorn, el general Custer fue uno de los tipos más peculiares de la historia estadounidense. Si empezó a labrarse la fama por comandar las cargas al frente de sus hombres en la Guerra de Secesión, no menos célebres fueron otras galopadas.

Tiburcio de Redín fue ombrado por el rey Caballero de Santiago, sirvió bajo las órdenes de uno de los marinos más insignes de España. Hasta que un buen día entró en razón y decidió poner coto a los desmanes del pasado, tomando los hábitos capuchinos.

El conde de Villamediana, le dedicó un soneto a Rodrigo Calderón cuyos dos últimos versos definían a la perfección el sentir popular: "Viviendo pareció digno de muerte, / muriendo pareció digno de vida". Un chorizo, sí pero con clase. Ibérico, sin duda.

Los amotinados de Fletcher se establecieron en Tahití, donde hicieron muy buenas migas con las nativas. Este es, más o menos, el panorama descrito en Rebelión a bordo. ¿Verdad o ficción?