Autores Publicaciones por Francisco José Contreras

Francisco José Contreras

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Francisco J. Contreras Peláez (Sevilla, 1964) es catedrático de Filosofía del Derecho en la Universidad de Sevilla. Autor de los libros: Derechos sociales: teoría e ideología (1994), Defensa del Estado social (1996), La filosofía de la historia de Johann G. Herder (2004), Savigny y el historicismo jurídico (2004), Tribunal de la razón: El pensamiento jurídico de Kant (2004), Kant y la guerra (2007), Nueva izquierda y cristianismo (2011, con Diego Poole), Liberalismo, catolicismo y ley natural (2013) y La filosofía del Derecho en la historia (2014). Editor de siete libros colectivos; entre ellos, The Threads of Natural Law (2013), Debate sobre el concepto de familia (2013) y ¿Democracia sin religión? (2014, con Martin Kugler). Ha recibido los premios Legaz Lacambra (1999), Diego de Covarrubias (2013) y Hazte Oír (2014).

Decíamos en una columna anterior que, aunque la Constitución de 1978 contribuyó a cerrar contenciosos históricos como la cuestión social, la religiosa y la de la forma de Estado, embrolló desastrosamente, sin embargo, la cuestión nacional.

La Constitución de 1978 reúne suficientes virtudes para merecer nuestro respeto, pero también suficientes defectos para no incurrir en lo que mi colega Luis Prieto ha llamado “beatería constitucional”.

El filósofo –y ministro de Educación francés en 2002-04- Luc Ferry ha publicado este año un libro de gran interés: “La revolución transhumanista”. Pero me resultó más intrigante el subtítulo: “Cómo la tecnomedicina y la uberización del mundo van a transformar nuestras vidas”.

La solución de Rajoy para la situación de conculcación de libertades y proceso de secesión que se desarrolla en Cataluña desde hace años ha resultado ser… la llamada a las urnas. Pero es un error pedirles a las urnas lo que no pueden dar. Hay desafueros que no se pueden resolver a base de votos.

En su obra No pienses en un elefante, George Lakoff explicó la importancia del framing en el debate público: las batallas ideológicas las gana, no quien dice la verdad, sino quien consigue enmarcar la discusión en los términos que le convienen.

Las palabras de Millo y Rajoy indican que el Gobierno va a dar la razón a los de la bandera blanca y las camisetas blancas, y no a la multitud rojigualda.

La demografía es el destino: las revoluciones las hacen los mozos (que no Mossos) de menos de treinta años.

Puigdemont, Mas y Junqueras han pensado en grande y apostado fuerte… para el mal. ¿Será capaz la clase política española de hacer lo mismo para bien?

Se recuerda estos días que el alto porcentaje de población islámica en Cataluña (6.8% en 2015: el doble que en el conjunto de España, donde es del 3.4%) no es ajeno al hecho de que dos tercios de las mezquitas salafistas se encuentren en el Principado, ni tampoco a que esa región se haya convertido en vivero de yihadistas.