Economía

Economía

La propiedad privada y la economía de mercado dan lugar a un orden social espontáneo que hace posible, como ningún otro, el bienestar del mayor número posible de seres humanos. Por el contrario, la intervención del Estado, la planificación centralizada de la economía, los impuestos injustos y la colectivización de los contratos producen pobreza para la inmensa mayoría y conducen inevitablemente al autoritarismo político a largo plazo. Cubrimos la regulación de las grandes instituciones económicas, como el mercado, el dinero y el crédito, o los impuestos. Nos apoyamos en la tradición liberal clásica y en el punto de vista de los mejores expertos de hoy para vigilar y mantener a raya la tentación siempre latente del Estado de confiscar cada vez más frutos del esfuerzo de la gente.

El universalismo de “fronteras abiertas”, sostiene Dandrieu, “no es conforme al verdadero espíritu católico, ni a la naturaleza humana”, pues “las civilizaciones tienen un instinto legítimo de supervivencia”.

Dice el establishment que la bajada de impuestos que propone Vox es una solución simplona a un problema complejo. Eso mismo decían de Trump y gracias a su rebaja fiscal, EEUU roza el pleno empleo. Pero el establishment teme perder los privilegios.

Hay unos 22 millones de inmigrantes ilegales en los Estados Unidos, que van al país epítome del capitalismo porque saben que allí sí pueden ganarse la vida.

Lo malo no es sólo que nos quiten el dinero y encima presuman de Robin Hood, como hace Perdo Sánchez con el hipotecazo, sino que con ese dinero se dediquen a destruir la unidad de España o financiar conferencias de terroristas.

¿Y ahora qué? Los bancos consideran que el fallo daña la seguridad jurídica e interpretan que debe de aplicarse desde este jueves, sin que exista carácter retroactivo. En todo caso, apuntan a que sea Hacienda quien resuelva el entuerto.

Hace tiempo, los calentólogos convirtieron el cambio climático en el ‘acojone climático’. El calentamiento iba a hacer que la nieve desapareciera y que quedara hielo ni para los gin-tonics. Ahora ya pasamos al modo pánico: menos cerveza y más cara… y más caliente.

Seremos más personas cobrando durante más tiempo pensiones mayores. Ese peso crece como una bola de nieve sobre una ladera infinita. Y recae sobre una población que está dejando de tener hijos , que languidece con inexorable cadencia.

Es imposible tener a un mismo tiempo fronteras abiertas y Estado del Bienestar: mejor dicho, es posible, pero también una receta para la ruina.

Antes los obreros se echaban a la calle para pedir seguridad en el trabajo, subidas de sueldo, reducción de jornada, pensiones… Ahora, que no hay obreros, sino ‘emprendedores con un sueño’, los trabajadores asalariados que sobreviven se alegran cuando el jefe les deja llevar el perro a la oficina.