Economía

Economía

La propiedad privada y la economía de mercado dan lugar a un orden social espontáneo que hace posible, como ningún otro, el bienestar del mayor número posible de seres humanos. Por el contrario, la intervención del Estado, la planificación centralizada de la economía, los impuestos injustos y la colectivización de los contratos producen pobreza para la inmensa mayoría y conducen inevitablemente al autoritarismo político a largo plazo. Cubrimos la regulación de las grandes instituciones económicas, como el mercado, el dinero y el crédito, o los impuestos. Nos apoyamos en la tradición liberal clásica y en el punto de vista de los mejores expertos de hoy para vigilar y mantener a raya la tentación siempre latente del Estado de confiscar cada vez más frutos del esfuerzo de la gente.

Lo asombroso del vídeo es lo habitual en tantos ecologistas que no reconocen la realidad, no reconocen los progresos que la humanidad ha realizado precisamente en su ámbito de interés, en el cuidado del medio ambiente.

No hay hijos, no hay futuro: cada vez habrá menos jóvenes y más viejos, y una masa menor de contribuyentes deberá sostener a un número mayor de jubilados. Pero eso no le quita al sueño a las cantarinas y despreocupadas cigarras de Gobiernos y parlamentos.

El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, ha denunciado este domingo "la grave profanación" a la Virgen de los Desamparados que, a su juicio, supone la campaña realizada por la asociación Endavant con motivo del Día del Orgullo LGTB,

A la hora de escribir esto, parece inevitable que se vaya a producir una huelga de estibadores en los puertos españoles. No voy a entrar en el particular, porque quiero hablarles de algo más general: el mecanismo que implacablemente se pone en marcha cuando ciertos grupos de trabajadores, los “privilegiados” anuncian conflictividad laboral.

“Desesperación, impotencia”. Son los sentimientos de Gonzalo, uno de tantos españoles que cumple con el perfil de la larga lista de cabezas de familia que sueñan con poder llevar el pan a su hogar cada mes. A la falta de soluciones a este drama y mientras se rebajan las prestaciones, es la propia solidaridad ciudadana la que recoge el guante.

Tengo, desde pequeña, unos amigos cuya familia tiene sus raíces en una vieja casona cerca de una aldea. No es un palacio, pero impone por lo vieja y cuidada, y porque ha pasado de padres a hijos desde generaciones.

Otra vez, nunca falla: los que atacan a la Iglesia son los mismos que atacan el ahorro y reescriben la historia, corrigen las fábulas, y socavan los derechos individuales.

Todo va mejor y mejor y mejor, nos cuentan. Sale De Guindos con sus PowerPoint y nos desgrana con gran aparataje numérico que vivimos en el mejor de los mundos posibles, que en Europa nos admiran y envidian, que el PIB sube y el paro bajo.

Es imposible tener a un mismo tiempo fronteras abiertas y Estado del Bienestar: mejor dicho, es posible, pero también una receta para la ruina.