Familia

Familia

Más que una institución natural, el pilar fundamental de la sociedad abierta. Ponemos el foco en la conversación sobre la familia, su naturaleza, su estatuto jurídico y su evolución. Analizamos las iniciativas para redefinir jurídicamente el matrimonio, así como la perspectiva dogmática de las leyes ideológicas de género. Llevamos a un primer plano el derecho de la infancia a tener un padre y una madre y el derecho de los adultos a opinar libremente frente al intento del lobby de género de acallar el debate sobre el matrimonio homosexual. Observamos las consecuencias de las leyes de discriminación positiva postuladas por el movimiento LGTB. Apoyamos con información e ideas a los movimientos cívicos de familias que luchan por conseguir medidas de apoyo fiscal y de conciliación laboral para fomentar la natalidad y el cuidado de los hijos.

Una campaña totalmente inocua, pero que ha despertado las iras de la izquierda más fanática e intolerante. Un total disparate que demuestra el grado de absurdo del feminismo progre, y que responde no a un análisis objetivo de la campaña, sino a un burdo juicio ideológico de los socialistas.

La Asociación de Familias Numerosas de Madrid propone que se conozca "el precio" de lo que aporta la maternidad para que sea reconocida en su "valor" social. La Tributación per cápita del IRPF, o el cálculo del coste de la crianza del hijo como indicador público, entre las propuestas.

Se presenta en Madrid 'Estado de bienestar y destrucción de la familia', un ensayo de José Ignacio del Castillo, miembro del Centro Diego de Covarrubias. La editora de Actuall y directora de Comunicación de CitizenGO, Rosana Ribera, acompaña al autor en la presentación del ensayo.

Arsuaga: "Ponen en marcha la máquina del miedo para intentar silenciarnos e impedir que se sepa que los padres no quieren adoctrinamiento en las aulas". "Volveremos a Palma de Mallorca las veces que sean necesarias y lo antes posible para denunciar el adoctrinamiento", subraya Arsuaga.

Una se alegra de haber llegado a estas alturas del siglo XXI, porque si no ya me dirán cómo iba a enterarme de lo oprimida que estaba. Estar oprimido, en nuestro tiempo, tiene premio: no solo cuotas y preferencias, sino ese placer inefable de saber que nada de todo lo malo que te pasa es culpa tuya.

"Estoy cansado de argumentos totalitarios, sectarios y propios de una dictadura de pensamiento". "No les interesan nuestras lágrimas, les interesa hacernos ver que lloramos porque no somos lo que queremos ser, que el sexo y el placer nos harán por fin libres. Y el sufrimiento sigue ahí".

¿Qué homofobia, si cuando "sales del armario" resulta que pasas a ser el héroe intocable y te prometen éxito, amor y sexo a tope? La vida gay es una mentira como la copa de un pino. Y el que diga lo contrario, o no ha estado allí, o miente para preservar la tiranía del pensamiento único.

En "Es Posible la Esperanza" no se trata de acabar con los deseos homosexuales, sino de renunciar a ellos y de darles un sentido. Debería tener el mismo derecho a buscar la ayuda y los apoyos que considere oportunos para sanar las profundas heridas que arrastro desde la infancia.

He aprendido la diferencia entre sentir y consentir. Entre atracción y proyección. Porque no soy homosexual. Tengo esa tendencia. Mi afectividad busca llenar el vacío que se creó entre mi padre y yo con esas personas a base de desenfreno.