Persecución

Persecución

El genocidio cristiano en Oriente Medio y África es una de las formas del horror, a menudo silenciado, en nuestro tiempo. La expansión del terrorismo islamista por Irak, Siria, Libia, Egipto, Túnez o Nigeria está provocando la muerte y el éxodo de decenas de miles de cristianos. La amenaza se extiende a otros países en Asia como Pakistán, Afganistán, China y algunas zonas de la India, donde ser cristiano es asumir un riesgo real de ser asesinado o de perderlo todo. Usamos las mejores fuentes sobre el terreno, en las zonas de mayor peligro, para contar lo que otros medios no están contando sobre la persecución de las comunidades cristianas en las zonas de guerra o de integrismo islamista.

Un grupo de 16 cristianos que pertenecen a una de las castas sociales más bajas -los dalit-, incluyendo mujeres y ninos, huyeron de una aldea en la región de Jharkhand, ubicada en el este de la India, después de que sus vecinos les golpearon porque se negaron a profesar el hinduismo.

El pasado martes, 26 de abril, cuatro individuos armados ingresaron a la Parroquia del Señor de la Clemencia en Irapuato, estado mexicano de Guanajuato, ataron al sacerdote que estaba en la sacristía y robaron siete mil pesos

El sufrimiento de los habitantes de la ciudad de Alepo, ubicada al norte de Siria, continúa. El Padre David Fernández, un sacerdote del Instituto del Verbo Encarnado (IVE), ha contado a la página de Facebook SOS Cristianos en Siria cómo es la vida en medio de los bombardeos, que pueden durar horas, y con la angustia de no saber dónde caerá el próximo proyectil.

A través de una fuerte respuesta publicada en su cuenta de Facebook, la Diócesis de Pistoia (Italia), rechazó la intención de un partido político de extrema derecha de controlar la Misa que el próximo domingo celebrará un sacerdote.

El gobierno del presidente Donald Trump ha condenado al Estado Islámico por cometer “genocidio” contra los cristianos y otras minorías en áreas bajo su control.

Desde la llegada, en 2009, del grupo terrorista Boko Haram al Estado de Borno, en el noreste de Nigeria, al menos 20.000 personas han perdido la vida, 2’6 millones han tenido que abandonar sus hogares para vivir en Maiduguri y otras miles han sido secuestradas.

Después de raparle la mitad de su cabeza, una ceja y parte del bigote, le subieron a un burro para humillarle públicamente y someterle a la vejación de la turba.

"Muchos de los restos humanos fueron enterrados juntos. Algunos de estos eran de mujeres y niños. Ellos tenían pequeñas cruces consigo”, explican desde la Iglecia Ortodoxa Siriaca.

La comunidad cristiana de la ciudad iraquí de Qaraqosh ha celebrado este domingo su primera misa en los últimos dos años, después de la expulsión hace pocos días del grupo yihadista Estado Islámico.