Javier Ortega (i), Francisco Serrano (c) y Santiago Abascal (d) celebran la obtención de 12 diputados de Vox en el Parlamento Andaluz. /EFE
Javier Ortega (i), Francisco Serrano (c) y Santiago Abascal (d) celebran la obtención de 12 diputados de Vox en el Parlamento Andaluz. /EFE

Vox no acaba de nacer. Pero acaba de pegar el primer estirón con el resultado obtenido en las elecciones autonómicas de Andalucía celebradas este fin de semana: 12 diputados que superan con mucho la raquítica ración que servía el CIS del comisario Tezanos.

¿Qué ha sucedido para que VOX haya irrumpido de esta manera tan exitosa? Es posible hacer una breve recopilación de motivos.

1.- Radicalización de la izquierda

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Desde la llegada al poder de José Luis Rodríguez Zapatero en 2004, la izquierda española se ha radicalizado de una manera más que notable. Y ha llevado sus obsesiones ideológicas, con evidente efectividad, al BOE, y con la consiguiente asfixia de la libertad.

Desnaturalización del matrimonio, aborto libre, adoctrinamiento escolar, laicismo radical, imposición de la ideología de género, criminalización del varón por serlo, revanchismo guerracivilista… Son sólo algunos de los frutos -podridos- de la gestión desempeñada por ZP. A ello se ha de sumar una nueva generación de socialistas de la que Pedro Sánchez es epítome: obsesionados por el poder y sin el más mínimo sentido de Estado ni amor a la patria.

El Partido Popular se ha desentendido de todas las banderas ideológicas de su base social y durante sus años de Gobierno con mayoría absoluta, no sólo no ha combatido en el terreno ideológico, sino que ha ejercido de auténtico partido convservador.. de las políticas de la izquierda

También en este apartado hay que mencionar la labor de destrucción del Estado desarrollada por Podemos junto a sus ‘confluencias’, frente a la que muchos ciudadanos han empezado a decir basta.

2.- Complejo, traición y corrupción del PP

Aunque Santiago Abascal ha repetido por activa y por pasiva que Vox es una formación nueva y no una escisión del PP que pueda llegar a ser reabsorbida en un momento dado, lo cierto es que a nadie se le escapa la anterior filiación política de Abasacal, ni la de muchos de sus primeros dirigentes, incluido José Antonio Ortega Lara.

Y, aunque queda claro con el resultado andaluz que han ampliado el espectro ideológico de su base de votantes, no se puede obviar que desde hace muchos años una buena parte de los votantes tradicionales del PP empezaron a cansarse de llevar la pinza en la nariz. Y lo que es peor para los intereses del partido de la calle Génova 13, no era pocos los que se sentían directamente traicionados, escupidos a la cara, despreciados.

El Partido Popular se ha desentendido de todas las banderas ideológicas de su base social y durante sus años de Gobierno con mayoría absoluta, no sólo no ha combatido en el terreno ideológico, sino que ha ejercido de auténtico partido convservador… de las políticas de la izquierda: prometió una reforma para mejorar la protección de la vida humana que trucó por una microrreforma que refrendaba al 95% la ley de barra libre de aborto de ZP; expulsó a los pocos diputados y senadores pro vida que mantuvieron la dignidad; no ha derogado la ley de memoria histórica; se ha rendido con armas y bagajes en la promulgación de las leyes autonómicas LGTBI; no ha desarrollado una necesarísima política demográfica con perspectiva de familia…

Menció aparte merece la actuación del Gobierno del PP frente al golpe de Estado en Cataluña comparada con la de Vox. Mientras Rajoy aplicaba el “1,55” del artíuclo 155 de nuestra Constitución, pese a gozar de mayoría absoluta en el Senado, Vox, interponía ‘a pelo’ las necesarias querellas contra los delincuentes del 1-O y se convertía en el único dique de contención jurídica de uno de los mayores desafíos al Estado en el último medio siglo.

Vox ha sido muchas veces el niño que proclama que el emperador de lo políticamente correcto está desnudo

Súmenle a la traición que han sentido muchos votantes en el campo ideológico la corrupción que, un día sí y otro también, se ha encargado de recordar el oligocopolio escorado a la izquierda de los grandes medios (heredado de Aznar, reforzado por ZP y sostenido por Rajoy).

3.- Ruptura del discurso políticamente correcto

Vox ha tenid la habilidad de decir con palabras sencillas lo que muchos ciudadanos piensan, pero que guardaban hasta el momento en la intimidad por miedo a ser señalados por la inquisición de lo políticamente correcto.

Miedo a decir que una vida humana lo es desde la fusión de los gametos, desde la concepción y que por tanto el aborto es matar a un ser humano. Miedo a decir que la inmigración ha de ser ordenada y cabal. Miedo a proclamar, con la Biología, que los niños y las niñas nacemos como nacemos: con pene o con vulva. Miedo a deunciar que hay un montaje espectacular en torno al negocio de la llamada violencia de género. Miedo a tratar a los traidores a España como lo que son, golpistas, y a señalar como cómplices a quienes han propiciado políticas de apaciguamiento. Miedo a defender que la familia es una institución esencial y diferente de otras opciones…

Vox ha sido muchas veces el niño que proclama que el emperador de lo políticamente correcto está desnudo.

4.- Redes sociales frente al bloqueo de los medios

Mientras la opinión publicada ha mantenido en el ostracismo a Vox todo lo que ha podido, la opinión pública ha desbordado el cauce estabulario de los grupos mediáticos. Las redes sociales, el boca-oído, la conversación del bar…

Vox se ha colado por las rendijas del sistema y ha sabido trabajarse su éxito picando poco a poco, con sus limitados medios, pero con constancia, como el personaje de ‘Cadena perpetua’ cavó su túnel con un martillo de gemas. 

Tanto han abusado los grandes medios de descalificaciones tópicas que han dejado de tener significado: facha, fascista, ultra-todo, retrógrado, homófobo… Al revés, casi se han convertido para muchos ciudadanos en una suerte de medalla que llevar con orgullo en la pechera.

5.- La sociedad civil había sembrado

En Vox han sido lo suficientemente habilidosos como para ofrecerse como alternativa de esperanza a muchos ciudadanos que, asqueados y alejados de las estructuras partitocráticas y sindicales, sí han desarrollado una labor política en el más amplio sentido de la palabra.

Movimientos pro vida y pro familia; asociaciones de padres con hijos en edad escolar; promotores de la custodia compartida; organizaciones de denuncia de las leyes de género; grupos en defensa de la unidad nacional… Durante años, estos grupos se han dirigido en muchas ocasiones al PP, que los ha ignorado, cuando no insultado y hasta traicionado.

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Nicolás de Cárdenas fue inoculado por el virus del periodismo de día, en el colegio, donde cada mañana leía en su puerta que “la verdad os hará libres”. Y de noche, devorando los tebeos de Tintín. Ha arribado en su periplo profesional a puertos periodísticos de papel, internet, televisión así como a asociaciones cívicas. Aspira a morir diciendo: "He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe".