Augusto Ferrer Dalmau: Un pintor de batallas para un tiempo de derrotas

    Augusto Ferrer Dalamau ama el arte y la milicia a partes iguales y refleja esa pasión en cada cuadro, en cada boceto, en cada pincelada. Le acaban de otorgar la Gran Cruz del Mérito Militar, por evocar con su pintura la historia militar de España.

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    Augusto Ferrer-Dalmau
    Augusto Ferrer-Dalmau / Antón Muñoz

    El pincel de Augusto Ferrer Dalmau ha merecido, a lo largo de su larga trayectoria pictórica, decenas de reconocimientos. El último de ellos, la Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco, concedida el pasado 1 de septiembre.

    Frente a uno de sus cuadros, por ejemplo, El milagro de Empel, uno es capaz de sentir la épica, la Historia y el orgullo. Pero también los nervios, el miedo ante la batalla, el olor de los caballos o el crujir de los correajes de los uniformes de nuestros soldados.

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    Ferrer Dalmau lleva en sus venas la épica militar y el romanticismo que traslada a sus lienzos con viveza inusitada en su categoría. No en vano su héroe de la Historia militar española es el general Zumalacárregui, carlista, «porque era un militar de los pies a la cabeza, era un idealista».

    Ferrer Dalmau ha sido el primer pintor español que ha formado parte de una misión del Ejército español en el exterior

    De él ha dicho Arturo Pérez Reverte, el deslenguado miembro de la Real Academia Española que trasladó a España la grandeza y el horror de la Guerra de los Balcanes, que «nadie pinta en España con tanta honradez y con tanta admirable ausencia de complejos a la hora de recuperare las imágenes de nuestro largo pasado militar».

    "El milagro de Empel", de Augusto Ferrer-Dalmau
    «El milagro de Empel», de Augusto Ferrer-Dalmau

    Un desempeño que, a su juicio, «resulta doblemente asombroso: por lo insólito del empeño y por la espléndida belleza del resultado». No en vano, Ferrer Dalmau ha sido el primer pintor español que ha formado parte de una misión del Ejército español en el exterior, precisamente para dejar, con su arte, constancia del desempeño del soldado español.

    «El soldado español es de fiar, lo quieren a su lado», explicó Ferrer Dalmau a Actuall. «Sigue siendo el mismo que estuvo en los tercios: disciplinados y muy preparados. Les gusta lo que hacen, ponen todo el alma y toda la pasión».

    Regimiento de Alcántara
    El Regimiento de Alcántara protagonizó una carga heroica en el desastre de Annual / (Obra de Augusto Ferrer-Dalmau).

    Pasión, disciplina y preparación que él, como miembro honorífico de decenas de unidades de nuestras tropas, vuelca a través de su paleta y con cada trazo, incluso cuando el reto es mostrar derrotas como la de Trafalgar.

    «Cuanto peor lo tenemos, más nos crecemos», ha asegurado, confiando en que «tarde o temprano habrá una revulsión contra el nacionalismo»

    «Nuestras derrotas son victorias porque hemos sabido sufrir», señala sin dejar de puntualizar, con orgullo: «Pero estamos muy acostumbrados a ganar batallas».

    No sabemos si le tocará retratar un episodio futuro de las tropas españolas en Cataluña, su tierra natal, de donde tuvo que exiliarse en 2010, harto de discutir con los conocidos por el tema nacionalista.

    Lo que sabemos con certeza es que no se imagina dibujando la independencia de Cataluña («no, nunca») porque tiene la convicción de que «Cataluña siempre será España». Y en caso de que tuvioera que hacerlo, admite con sorna, «pintaría un derbi Barcelona- Lleida».

    Pero no pierde la esperanza: «Cuanto peor lo tenemos, más nos crecemos», ha asegurado, confiando en que «tarde o temprano habrá una revulsión contra el nacionalismo».

    Y allí estará Ferrer Dalmau, armado de caballete, lienzo, paleta, pinceles, pinturas y aceite de linaza para pintar la épica en un tiempo de derrotas.

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    Nicolás de Cárdenas fue inoculado por el virus del periodismo de día, en el colegio, donde cada mañana leía en su puerta que “la verdad os hará libres”. Y de noche, devorando los tebeos de Tintín. Ha arribado en su periplo profesional a puertos periodísticos de papel, internet, televisión así como a asociaciones cívicas. Aspira a morir diciendo: "He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe".