Cinco mentiras sobre Guernica, el bombardeo peliculero que ha inflado la izquierda

    El filme Guernica ha traído a la actualidad el bombardeo de la ciudad vasca. Un suceso que el famoso cuadro de Picasso y las falsedades de la historiografía de izquierda han convertido en un icono progre.

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    Fragmento de la película Guernica / Pecado Films

    A un año del 80 aniversario del bombardeo (26 de abril de 1937), se ha estrenado Guernica, de Koldo Serra, protagonizada por María Valverde, que se centra más en el drama amoroso y en la pugna de la URSS y el III Reich que en el ataque aéreo.

    La película ha merecido críticas más bien tibias: subrayan el importante esfuerzo de producción, pero explican que no acaba de enganchar al espectador. Al menos hay que agradecer que la película huya del maniqueísmo y evite el partidismo.

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    Lo grave es la otra película de Guernica: la que se ha inventado la propaganda de izquierdas, exagerando hasta lo inverosímil un bombardeo, lamentable sin duda, pero como otros muchos en la Guerra Civil y en ambos bandos: recuérdese el ataque de la aviación republicana sobre poblacion civil de Cabra (Córdoba).

    Recordamos 5 de los falsos mitos sobre el bombardeo de Guernica, que las investigaciones más rigurosas han dejado en evidencia.

    1. El objetivo de los Junker-52 era poblacion indefensa.- Porque aunque murió poblacion civil, lo cual siempre es lamentable y execrable, Guernica tenía un interés militar para los bombarderos alemanes (los Junker-52 de la Legión Condor). El pueblo vivía de las fábricas de armamento y explosivos (bombas incendiarias incluídas), además de ser un nudo de comunicaciones.

    Bombardeo de Guernica / Centro de Investigación por la Paz Gernika Gogoratu
    Bombardeo de Guernica / Centro de Investigación por la Paz Gernika Gogoratu

    2. Fue decisión de Franco y Mola.- Fue decisión del coronel alemán Wolfram Von Richthofen (jefe de la Legión Condor). Franco había ordenado no atacar poblacion civil (así consta en un despacho emitido en Salamanca en enero de 1937). Y aquel 26 de abril los aviones alemanes no efectuaron la preceptiva pasada de tanteo previa al bombardeo para afinar la puntería y ceñirse sólo a objetivos militares.

    Justo ese 26 de abril no hubo mercado porque lo prohibió el delegado del Gobierno

    3. Era día de mercado, como todos los lunes. Se ha difundido ese mito para poder justificar las exageradas cifras de muertos, ya que todos los lunes acudían a Guernica campesinos de la comarca para vender sus productos. Pero precisamente aquel día, 26 de abril, no hubo mercado, porque lo prohibió el delegado del Gobierno vasco, Francisco Lazcano, como testimonió este último a Vicente Talón en su libro Arde Guernica.

    4. Murieron 3.000 personas.- Falso La cifra de muertos es una de las grandes exageraciones de la propaganda de izquierda. No perecieron 3.000 o 1.654 como afirman autores que no se tomaron la molestia de investigar en el registro la cifra real. Ni siquiera mil, como señala Judith Keene en un libro prologado por Gabriel Jackson; ni 500, como llegó a decir el Gobierno vasco.

    La cifra real es 126 bajas mortales, muy inferior a las anteriores y a otros bombardeos de la Guerra Civil (como de los 880 muertos de Barcelona, en marzo de 1938). Sólo un historiador se tomó la molestia de consultar en el registro civil los muertos enterrados después del ataque aéreo a la ciudad vasca: Jesús Salas Larrazábal, ingeniero y oficial del aire, recientemente fallecido, que investigó el bombardeo y publicó sus conclusiones en el libro Guernica (1987).

    5. Fue el antecedente  del ataque a las Torres Gemelas. Falso. La frase, del político peneuvista Iñaki Anasagasti es el colmo de la exageración y de la falta de rigor. Explotando el victimismo nacionalista, el diputado aprovechó los atentados del 11-S en 2001 para arrimar el ascua a su sardina y añadir esa perla al cúmulo de infundios sobre Guernica.

    Atentado 11 de septiembre en Nueva York/Fuente:EFE
    Atentado 11 de septiembre en Nueva York/Fuente:EFE

    Quizá lo hizo por el fuerte simbolismo de Guernica en cuyo roble el señor de Vizcaya juraba defender los fueros. Desde entonces, el árbol de Guernica se ha considerado como el icono de las libertades vascas.

    No parece, sin embargo, que el Gobierno vasco (que combatía del lado republicano) estuvieran a la altura de esos símbolos, porque se apresuraron a rendirse a los italianos, tras el Pacto de Santoña (agosto de 1937).

    En todo caso, la pretensión de Anasagasti es surrealista y falaz. Difícilmente se puede comparar los 126 muertos de Guernica con los 3000 muertos del 11-S.

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