Colombia: 6 claves sobre la segunda vuelta electoral que marca el fin de la era Santos

    La segunda vuelta de las presidenciales en Colombia se juega a la caza del centro político, con ventaja del candidato uribista Iván Duque. Se prevé una alta participación, en unos comicios especiales para el pueblo colombiano: los pirmeros tras los acuerdos con la narcoguerrilla de las FARC.

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    Colombia afronta en 2018 las elecciones presidenciales tras los acuerdos con la narcoguerrilla de las FARC /EFE
    Colombia afronta en 2018 las elecciones presidenciales tras los acuerdos con la narcoguerrilla de las FARC /EFE

    El pasado domingo 27 de mayo de 2018, los colombianos fueron llamados a las urnas en un contexto histórico de especial relevancia. Se trata no en vano de los primeros comicios tras los acuerdos del Gobierno de Colombia con los narcoterroristas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

    Al tiempo, la sociedad colombiana está muy movilizada y polarizada, como se pudo comprobar en el referendum que rechazó los acuerdos de Juan Manuel Santos con las FARC (mandato que el luego Nobel de la Paz ignoró por completo). Y este ánimo se ha mantenido con una caída del 10% en la abstención y una participación del 53%, lo que equivale a 19 millones de votantes, una cifra superior a ocasiones anteriores.

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    Se trata, en definitiva, de la elección que pondrá fin a la ‘era Santos’ que será ratificada el próximo 17 de junio cuando Iván Duque o Gustavo Petro. Para analizar los puntos críticos de la nueva carrera hacia la presidencia de Colombia, Actuall ha contado con Mauricio Ossa, asociado senior y delegado en Europa de MACA, una firma internacional de origen colombiano especializada en relaciones corporativas y comunicación estratégica.

    A su juicio, seis consideraciones son clave para comprender el alcance y la complejidad de esta segunda vuelta.

    1.- Descalabro de los herederos de Juan Manuel Santos

    Tanto el vicepresidente de Colombia entre agosto de 2014 y marzo de 2017, Germán Vargas Lleras, como sobre todo Humberto de la Calle, muñidor de los acuerdos con las FARC, han sido relegados al 4º y 5º lugar respectivamente.

    Vargas Lleras, el candidato del sistema, apenas cosechó un millón y medio de votos. Mucho peor fue la cosecha electoral de Calle, apenas recabó 400.000 sufragios, una cantidad especialmente significativa por el papel desempeñado en el proceso de blanqueamiento de las FARC. Queda claro que los colombianos han optado por dos discursos alejados de Juan Manuel Santos.

    Iván Duque, el líder del centro-derecha, fue premiado con 7,5 millones de votos y la primera posición de cara a la segunda vuelta, con cerca del 40% de los votos, con una propuesta electoral alejada de Santos en lo político y lo social.

    Por su parte, Gustavo Petro, cercano al Nuevo Socialismo del siglo XXI, o lo que es lo mismo, la dictadura venezolana de Nicolás Maduro, obtuvo 4,8 millones de votos con un discurso económico bien lejano al de Santos, escorado al nuevo comunismo bolivariano y patrocinado por Cuba y Venezuela.

    2.- El gran derrotado es Vargas Lleras

    Aunque ya se ha apuntado, merece la pena abundar en el hecho de que el gran derrotado de la primera vuelta de las presidenciales haya sido Germán Vargas Lleras. Como vicepresidente saliente y hombre fuerte del Gobierno, tenía todos los mecanismos del sistema a su favor para haber obtenido un mejor resultado.

    El paso de ser vicepresidente a recabar sólo un millón y medio de votos, se explica, en parte, por dos factores apuntados por Mauricio Ossa. El primero, que guardó un clamoroso silencio sobre el plebiscito respecto a los acuerdos con las FARC, lo que generó gran desconfianza. En segundo lugar, se confió a que la obtención de votos se realizaría en función del voto movilizado por la sigla partidista, más que apostando por su persona en una elección que, al fin y al cabo, es personalista.

    Iván Duque agradece el apoyo de sus partidarios al conocerse que ganó la primera vuelta de la elecciones presidenciales en Colombia /EFE
    Iván Duque agradece el apoyo de sus partidarios al conocerse que ganó la primera vuelta de la elecciones presidenciales en Colombia /EFE

    3.- Plebiscito 2.0

    En consecuencia con lo anterior, la primera vuelta de esta elecciones presidenciales se ha jugado «como si fuera la versión 2.0 del plebiscito», de acuerdo al análisis de Mauricio Ossa.

    El refrendum sobre los acuerdos alcanzados por el Gobierno con las FARC debería haber sido un paseo triunfal para el Ejecutivo de Juan Manuel Santos, si de los titulares de la prensa y las presiones internacionales hubiera dependido.

    Sin embargo, más de la mitad de los que participaron (50,23%) le dijeron ‘No’ a un acuerdo que, a todoas luces, ha ofrecido demasiada inmpunidad y privilegios a los causantes de miles de muertos, heridos y secuestrados en Colombia.

    «Habrá una pelea encarnizada por 5 millones de votos en juego que pueden marcar la diferencia y para los que será necesario centrar el argumentario»

    Pese a que la consulta no concitó un gran entusiasmo, dado que hubo una alta abstención, los bloques sí se han trasladado a esta elección, pero de forma dispar. Mientras que los que rechazaron los acuerdos en el plebiscito se han mantenido unidos de forma más o menos homogénea en torno a Iván Duque, m ientras que los partidarios de los acuerdos han llegado a las elecciones disgregados en cuatro o cinco candidaturas diferentes.

    4.- Se avecina una tormenta de mensajes moderados

    Moderación, corrección política y no sacar los pies del tiesto. Estas bien podrían ser las tres premisas del discurso que desarrollarán Duque y Petro en sus respectivas campañas camino del 17 de junio.

    Tal y como explica Ossa a Actuall, habrá una pelea encarnizada por 5 millones de votos en juego que pueden marcar la diferencia y para los que será necesario centrar el argumentario, una vez captados los sufragios más situados en las periferias del espectro político durante la primera vuelta.

    De esta forma, Duque no hará una defensa encendida de la familia (hombre, mujer e hijos), ni de la dignidad inviolable de la vida humana, aún con el debate abierto sobre la euitanasia infantil y el aborto.

    Petro, por su parte, abandonará previsiblemente las declaraciones de confraternización política con las dictaduras de venezuela y Cuba (no en vano fue terrorista del M19) y tratará de no espantar a los votantes con un alma económica más liberal con mensajes neocomunistas exacerbados.

    La partida en la segunda vuelta se juega en el terreno del centro político natural.

    5.- Fajardo aguarda al sorpasso a Petro en 2019

    El candidato que quedó tercero en la primera vuelta de la disputa electoral fue Sergio Fajardo, cabeza de cartel de una coalición en la que se incluye a Los Verdes. Situado en la izquierda política, se quedó a unos 100.000 votos de superar al propio Petro, con un repunte sorprendente en la última semana.

    Aún más, Fajardo recogió un evidente voto de castigo hacia Petro al superarle en Bogotá, donde el exguerrillero fue alcalde. Esto le sitúa en una buena pista de despegue de cara a las elecciones para regidores municipales y gobernadores que tendrá lugar en 2019.

    Gustavo Petro, exterrorista del M19 y candidato izquierdista a la presidencia de Colombia. /EFE
    Gustavo Petro, exterrorista del M19 y candidato izquierdista a la presidencia de Colombia. /EFE

    6.- Habrá vicepresidenta, pase lo que pase

    Aunque pudiera parecer un dato tangencial (en la medida en que lo importante es la valía de los candidatos y no su sexo), Mauricio Ossa también señala como relevante el hecho de que gane quien gane, la decimosegunda persona que ocupe la vicepresidencia de Colombia será una mujer.

    Quien acompaña a Iván Duque en la carrera para ocupar el Palacio de Nariño es Marta Lucía Ramírez, líder del partido uribista Centro Democrático y exministra de Comercio Exterior durante el Gobierno de Andrés Pastrana. También desempeñó la más alta representación diplomática ante la República de Francia.

    Gustavo Petro hace dupla electoral con Ángela María Robledo, del Partido Verde. Psicóloga de profesión, feminista militante, ha sido nombrada dos veces mejor congresista del país.

    Alianzas y buenas perspectivas para Duque

    Sobre estas coordenadas, el panorama que se dibuja de cara a la segunda vuelta, explica Ossa, apunta a una gran participación, probablemente volviendo a batir records.

    Entre las alianzas, ya se han dado algunos ‘coqueteos’ previos a la segunda vuelta. El derrotado Germán Vargas Lleras le ha llevado su programa a Duque como un gesto evidente de interés por confluir.

    Por su parte, Iván Duque se reunió con el líder del Partido Liberal al día siguient dde su victoria para estudiar un documento de puntos innegociables sobre asuntos como el acuerdo con las FARC o la  propiedad privada. Los liberales podrían aportar a Duque unos 400.000 votos de llegar a un acuerdo.

    Por su parte, el Partido Verde que en la primera vuelta apoyó a Fajardo (que, como ya se ha explicado, se inhibirá con la idea de hacer valer su fuerza en las elecciones municipales y a gobernadores) ha tentado con su documento de innegociables a Petro.

    Pese a todo, la diferencia inicial de Duque respecto a Petro es grande. Casi 3 millones de votos, lo que supone que el exterrorista tendría que doblar los sufragios que obtuvo para alcanzar a Duque. Y eso sin contar con que el candidato uribista no ampliara sus apoyos.

    El próximo 17 de junio se resolverá el puzzle.

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    Nicolás de Cárdenas fue inoculado por el virus del periodismo de día, en el colegio, donde cada mañana leía en su puerta que “la verdad os hará libres”. Y de noche, devorando los tebeos de Tintín. Ha arribado en su periplo profesional a puertos periodísticos de papel, internet, televisión así como a asociaciones cívicas. Aspira a morir diciendo: "He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe".