Dilema moral en Venezuela: Elegir entre el chavismo y un transexual delegado de Planned Parenthood

    ¿Vale todo para acabar con el chavismo? Entre los opositores a Maduro se presenta el transexual Tomás (ahora Tamara) Adrián, directivo de la multinacional abortista Planned Parenthood

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    Thamara Adrián

    Venezuela, 6 de diciembre, unas elecciones que lo tienen todo y que pueden marcar un cambio de época en América. La elección de los 167 parlamentarios de la Asamblea Nacional puede suponer el principio del fin de 17 años de tiranía chavista y desencadenar un efecto dominó en otras repúblicas del continente.

    Las encuestas pintan bien, los riesgos de irregularidades no. Las amenazas del presidente Maduro son mucho más que bravuconadas. Hay esperanza de recuperación de libertades y bienestar en una gran parte de la ciudadanía, una esperanza que se ha visto ensombrecida por el perfil e intenciones de algunos candidatos opositores al chavismo y que representan un verdadero problema moral.

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    Hace unos días algunos venezolanos que llevan muchos años luchando para recuperar el país se preguntaban en un coloquio si «¿vale todo para quitarse de encima el chavismo?, ¿puede una persona de buena voluntad votar sin problemas por el Voto Lista del Distrito Capital?».

    El ejemplo de Leopoldo ha permitido que la oposición al régimen se agrupe en torno a la Mesa de Unión Democrática

    El brutal encarcelamiento del preso político Leopoldo López ha servido de catalizador y se ha ganado la simpatía y adhesión de muchos venezolanos que no piensan políticamente como él y que lo ven como la última esperanza para sacudirse el yugo bolivariano.

    Nicolás Maduro, presidente de Venezuela/Fuente:EFE
    Nicolás Maduro, presidente de Venezuela/Fuente:EFE

    Su ejemplo y liderazgo ha permitido que la oposición al régimen se agrupe en torno a la Mesa de Unión Democrática (MUD); un conjunto de partidos y organizaciones que podríamos denominar de centro-izquierda, para entendernos y no engañarnos, en la cual varios están afiliados a la «Internacional Socialista», como Acción Democrática, Voluntad Popular y otros.

    Pero desde la publicación de las listas electorales han surgido las dudas, y ha tomado relieve el concepto de «principios no negociables» y de los límites del «mal menor».

    Aprovechando la plasticidad ideológica de la MUD, se presenta por el llamado Voto Lista del Distrito Capital, en Caracas, Tomás (Tamara) Adrián, como candidato de «Voluntad Popular» que haciendo alarde de su condición transexual ha manifestado el objetivo de su agenda política:

    • Aborto
    • Destrucción de la familia natural e imposición de la ideología de género
    • Eutanasia

    Adrián ni se esconde, ni oculta sus intenciones:

    • «Hay que hablar de la eutanasia, tenemos que hablar del aborto, tenemos que hablar de cosas que hay que legislar, que hay que enfrentarle más allá de los prejuicios»
    • «Mi candidatura es una punta de lanza para el avance de los derechos LGBT»

    Adrián es directivo de la PLAFAM, la filial de Planned Parenthood en Venezuela. Esta multinacional promotora de la monstruosa industria del aborto y el comercio de órganos y partes de los bebés abortados, en 2014 aportó a la sucursal venezolana 462.000 de dólares para la promoción y distribución de preservativos en sectores cultural y económicamente bajos, y que por su baja calidad garantizan que habrá embarazos no deseados.

    La correlación con los «embarazos no deseados» es alta y se genera demanda de aborto, hasta ahora prohibido en Venezuela

    Una «inversión» que Planned Partenthood ya ha rentabilizado en otros países ya que la correlación con los «embarazos no deseados» es alta y se genera demanda de aborto, hasta ahora prohibido en Venezuela, aunque va en ascenso de manera clandestina gracias a los talleres de educación sexual, en esos sectores, para acondicionar la mente de las mujeres hacia el aborto.

    T. Adrián también es miembro ejecutivo de la internacional del homosexualismo político, ILGA, lo que le ha ayudado a moverse bien en altos ambientes universitarios y a medrar en el hábitat político gracias a la eterna dialéctica de las reivindicaciones de los grupos de interés minoritarios.

    Gracias a Dios el sistema electoral venezolano permite que se pueda votar en contra del chavismo y también a favor de la vida y la familia. Por ello personalidades de la política y la sociedad venezolana están alertando a todos aquellos que votan en Caracas que no lo hagan por el «Voto lista» y solamente por los candidatos nominales (allí llamados uninominales), lo que permitiría que personas como Tomás Adrián no salgan elegidas y su agenda no sea la de Venezuela.

    El último aviso ha venido del Cardenal Urosa, que el pasado 25 de noviembre en la sede la Conferencia Episcopal Venezolana manifestaba: «yo personalmente deploro que esa persona haya sido postulada como candidata» alertando contra la introducción de la agenda abortista en la política del país».

    Unas declaraciones que tienen relevancia no sólo por lo que significa su liderazgo, también porque vienen de alguien que objeto de continuos ataques por parte de Chavez a causa de la defensa de las libertades. La postura del Cardenal Urosa sintetiza correctamente la de miles de compatriotas que llevan años luchando social y políticamente para recuperar libertades y un correcto funcionamiento del Poder Legislativo y se encuentran en la tesitura de que para lograrlo deberían sacrificar, en el altar de las elecciones, la protección del derecho a la vida de los más débiles –bebés, ancianos y enfermos– y la protección de la familia natural y del bien moral correspondiente a la verdad antropológica de la persona.

    Saben que un virus puede ser más mortal que una bestia, pero que ésta es más fácil de combatir

    Desde España que para los venezolanos, en las circunstancias en las que se encuentran, las prioridades estén muy claras, y no quieran mirar para otro lado, es un motivo de envidia. No quieren que la polarización política les obligue a tener que abrir la puerta a un totalitarismo por haber querido cerrársela a otro. Saben que un virus puede ser más mortal que una bestia, pero que ésta es más fácil de combatir, porque siempre es menos arduo luchar contra un lobo desnudo, que contra uno disfrazado de oveja.

    Ojalá el 7 de diciembre podamos brindar por el principio del fin del chavismo y por el de una Asamblea Nacional comprometida con la defensa de los más débiles. Gracias venezolanos por la lección, en unos días estaremos los españoles en eso.

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    Hispano-cubano. Casado y padre de familia numerosa. Ingeniero y periodista. Forma parte del equipo de Campañas de HazteOir.org. Fundador y editor del semanario cultural conoZe.com y subdirector del diario InfoCatólica. Analista especializado en temas de guerra cultural en diversos medios de comunicación y coautor de publicaciones sobre el aborto y las relaciones entre fe y ciencia.