El dedo de Puigdemont

    Desde que el Tribunal Constitucional se ratificó hace unos días en la doctrina que impide la investidura telemática del 'expresident' (ahora por admisión a trámite de un recurso del Gobierno), todos vivíamos esperando el nombre sobre el que Puigdemont tendría a bien poner sus ojos. Y su dedo.

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    Carles Puigdemont en Berlín
    Carles Puigdemont, expresidente de la Generalidad de Cataluña, en Berlín, durante una conferencia de prensa relacionada con su situación procesal en Alemania y sus demandas políticas sobre el proceso independentista.– Fotografía: Clemens Bilan / EFE

    Entre los muchos imitadores del dedo de Franco, como metáfora del ordeno y mando que sobrevivió a la democracia e inspira a los charlatanes del populismo que nos invade, nadie brilló tanto y en tan poco tiempo como Carles Puigdemont.

    Ya lo hizo con su sucesor en la alcaldía de Gerona en enero de 2016. Designación digital pura y dura. Y acaba de repetirlo con quien será el 131 ‘molt honorable’ presidente de la Generalitat. Eso sí, con carácter «provisional» y sin derecho a usar el despacho de su padrino político. Como lo oyen, el oráculo de Berlín espera su momento y dice que no ha renunciado en absoluto a recobrar el trono. Qué pesado.

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    Francisco Franco.

    Ahora la incógnita es la de saber si el delfín acabará confiscando la cerradura del número 4 de la plaza Sant Jaume. El agraciado, que responde al nombre de Joaquim Torra (Blanes, 1962) y ha sido visto como un «hombre de paja», es un fijo en todas las actividades relacionadas con la trama civil del golpe al Estado español desde 2011.

    El tiempo dirá si apuesta por una razonable recuperación del autogobierno y hasta qué punto se presta a ser una marioneta manejada a distancia

    Las asociativas y las culturales. Ha pasado tanto por Omniun Cultural, de la que llegó a ser presidente, como por ANC. Y como hombre de letras, ha desempeñado cargos públicos en centros de estudios del Ayuntamiento de Barcelona y la propia Generalitat.

    El tiempo dirá si apuesta por una razonable recuperación del autogobierno y hasta qué punto se presta a ser una marioneta manejada a distancia por quien le acaba de designar sucesor.

    EL vicepresidente cesado de la Generalitat de Cataluña, Oriol Junqueras, a su llegada a la sede de la Audiencia Nacional este jueves/EFE.

    La noticia, por cierto, nos pilló este jueves mirando como idiotas el dedo de este imitador del general Franco. No solo en materia de nombramientos digitales. También van unidos por un inflamado amor a su respectiva patria. Con idéntica e intercambiable pasión por verla temida, honrada, una, grande y libre.

    Todos vivíamos esperando el nombre sobre el que Puigdemont tendría a bien poner sus ojos

    Desde que el Tribunal Constitucional se ratificó hace unos días en la doctrina que impide la investidura telemática del ‘expresident’ (ahora por admisión a trámite de un recurso del Gobierno), todos vivíamos esperando el nombre sobre el que Puigdemont tendría a bien poner sus ojos. Y su dedo.

    El presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent. / EFE
    El presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent. / EFE

    Ya lo sabemos. Ahora vendrá la ronda de consultas del presidente del ‘Parlament’. Roger Torrent hará el paripé de recibir a los jefes de bancada para hacer que el nombre de la persona que debe someterse a la investidura, coincida con el de Joaquim Torra. Lo demás parece cantado en la agenda. La sesión de investidura del candidato se llevará a cabo este sábado, con la previsión de que sea investido por mayoría simple en segunda votación el lunes 14 de mayo.

    Por fin un candidato «viable», sin mochila judicial y dispuesto a formar un ‘govern’ de inciertas intenciones: ¿desactivar el 155 y volver a la política de las cosas o seguir buscando atajos para avanzar hacia la república independiente de Cataluña?

    Atentos a la pantalla.

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    Después de haberse iniciado como becario de Europa Press, mientras estudiaba, Antonio Casado se estrenó como profesional titulado en el viejo diario Pueblo. Allí se especializó en información política. En los años ochenta se incorporó a RNE, donde dirigió el 'Diario de la Tarde' y 'España a las ocho'. Posteriormente fue corresponsal diplomático de RNE y redactor jefe de Tiempo. Actualmente es columnista diario y socio fundador de "El Confidencial", así como contertulio habitual en Onda Cero, Antena 3 TV y Canal 24H de TVE. Nacido en Ayoó de Vidriales (Zamora), está casado y tiene dos hijos.