Una pareja homosexual junto a la bandera del Orgullo Gay.
Una pareja homosexual junto a la bandera del Orgullo Gay.

La ‘homofobia’ se vende desde hace años como un mal endémico en las sociedades modernas. Pero que tiene escaso fundamento. Ya que sirve como excusa para imponer el pensamiento único, la ideología de género y la censura de todo lo que se salga de la norma establecida por el establishment.

En Italia, un informe reciente del Observatorio para la Protección contra Actos Discriminatorios (OSCAD por sus siglas en italiano), formado por la Policía estatal y los Carabinieri, arroja datos que desmontan el mito de la ‘homofobia’ como el peor de los males de Occidente, en este caso de Italia.

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Desde el 1 de enero de este año, tan solo ha habido 13 ataques que puedan englobarse en este ámbito. Sí, 13. En el año 2016, fueron 80, sobre una población de 60,6 millones de habitantes. Hagan el cálculo: el 0.00013% de la población.

sólo ha habido 149 denuncias en la última década

Pero Marilena Grassadonia, presidenta de Rainbow Families Association no da crédito a estos datos y opina que “la ley contra la homofobia es fundamental, todos los días nos enfrentamos a casos de niños y niñas que tienen dificultades para aceptarse a sí mismos. Tienen derecho a crecer en paz pero este país no lo permite. De hecho, las epidemias de ‘homofobia’ en estos años incluso han aumentado”.

Pero los datos desmienten a la señora Grassadonia. No solo los ataques son menos de uno diario, sino que disminuyen año tras año, tal como recoge La Nuova Bussola.

Si observamos la tendencia a lo largo de los años, encontramos que el escenario es el mismo: solo 149 denuncias que podrían ser considerarse ofensas criminales entre 2010 y 2017. Entre ellos, 110 casos donde el informe podría referirse a insultos, difamación y calumnias.

Sobre estos datos habría que discernir entre ataques reales y ataques subjetivos. Es decir, cuántos de estos ataques fueron ciertos y en cuántos fue el homosexual el que se dio por ofendido cuando no tendría por qué.

En resumen, la cantidad de casos de discriminación real e injustificada puede reducirse aún más.

También es interesante ver cómo las estadísticas sobre discriminación se subdividen según la motivación. De todos los delitos con trasfondo discriminatorio entre 2010 y 2017, el 60% de los casos son por razones relacionadas con la etnia y la raza, y en el 18% de los casos por razones de carácter religioso.

Solo el 13,5% de los casos están relacionados con la orientación sexual, y el 1% por discriminación de ‘identidad de género’ (transexuales).

En el 99’7% de los casos de violencia contra un homosexual, el culpable es otra persona homosexual

Como se puede apreciar, los más discriminados después de las personas no blancas son los creyentes. ¿Acaso hay leyes para evitar este tipo de discriminaciones como imponen las leyes contra la ‘homofobia’?. Claro que no.

David Isla y Patrick Letellier, dos activistas homosexuales, han escrito un libro titulado ‘Los hombres que golpean a los hombres que los aman’ y muestran una imagen de violencia homosexual dentro de la pareja fuera de lo políticamente correcto: resulta que en el 99’7% de los casos de violencia contra un homosexual, el culpable es otra persona homosexual.

Y las lesbianas son sometidas a la violencia de otras mujeres lesbianas 44 veces más que las mujeres heterosexuales casadas, los homosexuales 300 veces más.

En resumen, la ‘homofobia’ como un fenómeno social tiene escasa entidad, si nos atenemos a las cifras. Existen casos esporádicos, por supuesto condenables -porque atentan contra el respeto a la persona, independientemente de orientación sexual-.

Pero incluso esas cifras se van reduciendo y -dato llamativo- en muchos de esos casos el que discrimina injustamente a la mayoría de las veces es un homosexual o transexual. El resto es solo manipulación y charlatanería.

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