La Orden del Toisón de Oro

    La tradición ha viajado por los mares procelosos de la historia hasta nuestros días. El Toisón de Oro ha llegado a nuestra democracia como arma honorífica y política que ha adornado el pecho de grandes personalidades, incluidas mujeres como Isabel II (Reino Unido).

    0
    En el centro, la insignia del Toisón rodeada del collar.
    En el centro, la insignia del Toisón rodeada del collar.

    En 1369 ardía la península Ibérica y el rey Pedro I de Castilla (Casa de Borgoña) estaba aislado por la guerra en el Castillo de la Estrella (Montiel, Ciudad Real). Pedro I “el cruel” era sacado de allí por un mercenario francés de noche con la promesa de liberar el cerco al que estaba sometido. El engaño hizo que el rey castellano entrara en una tienda de campaña donde se encontró con su rival Enrique II “el de las mercedes” (Casa de Trastámara). Ambos se enzarzaron en una pelea cayendo al suelo y el francés, Bertrand du Guesclin, tirando de una pierna de uno de los hermanastros ayudó a Enrique de Trastámara a matar al rey de Castilla. De este regicidio quedaba la famosa frase: “No quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor”.

    Así desaparecía la Casa de Borgoña del solar hispánico apareciendo la dinastía de nuestra Isabel La Católica, la de los Trastámara. La Casa de Borgoña, medio siglo después, creaba una Orden de Caballería para solemnizar la boda de Felipe III “el bueno” en 1429 al servicio de la Iglesia y la fe cristiana que tendrá como emblema el vellocino de oro (la piel de un carnero colgando, no una oveja). Este surgió en la mitología griega presentándose en la historia de Jasón y los Argonautas que narra una aventura en su búsqueda. No está claro su origen pero parece que se utilizaba la piel del carnero para buscar oro en los ríos griegos como filtro para después dejarlos secar al sol y extraer el deseado metal. “Toisón” en francés significa vellocino (piel con lana del carnero) y va a simbolizar el esplendor de la realeza. Aunque para Fernando “el Católico” fue más allá del símbolo porque el collar del Toisón le salvó de la cuchillada de un loco amortiguando el golpe en el señalado año de 1492.

    Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.

    Haz un donativo ahora
    La mitología griega es el origen del vellocino de oro.
    La mitología griega es el origen del vellocino de oro.

    Su hija Juana “la loca” se casaba con Felipe “el hermoso”, Duque de Borgoña, de la dinastía de Habsburgo (nuestros Austrias). Su hijo Carlos I de España y V de Alemania maniobró para que en 1516 la institución ya no perteneciera al territorio del Ducado de Borgoña (Francia) sino que fue ligada por vínculo familiar a la Casa de Habsburgo. Los estatutos recogen esta reforma por lo que podían perder el territorio del ducado pero no la titularidad de la Orden. En belga ciudad de Bruselas se reformaban sus estatutos y en 1520 se convocó en la Catedral de Barcelona la primera reunión en tierras españolas.

    Felipe III “el bueno”, Duque de Borgoña.
    Felipe III “el bueno”, Duque de Borgoña.

    Cuando el Emperador Carlos abdicó del trono hispánico se la dividieron entre Felipe II y su tío el Emperador Fernando I teniendo cada uno de ellos 50 collares para repartir entre sus mejores súbditos. Se daba a quien merecía el honor personal más alto y debía morir el titular para que otro tuviera el honor de usarlo. Tras la Guerra de Sucesión española se firmaba el Pacto de Viena (1725) y la Orden quedaba vinculada a los descendientes de María de Borgoña, reinantes en España. Sin embargo en Austria también había caballeros y se creó una bicefalia en la institución con los reyes de España y Austria como titulares, con caballeros en ambos lugares.

    El Toisón de Oro ha llegado a nuestra democracia como arma honorífica y política que ha adornado el pecho de grandes personalidades

    El rey Fernando VI fallecía en Villaviciosa de Odón (1759) y al día siguiente los caballeros eran citados para el ceremonial de la retirada del collar de la Orden. El Conde de Montijo retiró el collar que se depositó encima del féretro por el mayordomo por “…el hedor había tenido por preciso se cerrara la caja para que el olor no impidiera este acto”. Al morir Carlos III (1788) se procedió un día después a la “ceremonia de desnudar del cadáver del monarca el collar del Toisón”. Durante el siglo XVIII este honor lo recibieron burócratas de la Corte como premio para ennoblecerse. Se repartían 50 collares más los que tenían los miembros de la Casa Real.

    La tradición ha viajado por los mares procelosos de la historia hasta nuestros días. El Toisón de Oro ha llegado a nuestra democracia como arma honorífica y política que ha adornado el pecho de grandes personalidades, incluidas mujeres como Isabel II (Reino Unido). En la España del siglo XXI se ha concedido en 2004 al Primer Ministro de Bulgaria Simeón de Sajonia-Coburgo (Zar de Bulgaria, 1943-1946), en 2006 al Rey de Tailandia, en 2007 al Gran Duque de Luxemburgo, a Adolfo Suárez y al Rey de Arabia Saudita, en 2010 el alto representante de la UE Francisco Javier Solana y al Director de la Real Academia Española Víctor García de la Concha, en 2011 al Presidente de Francia N. Sarkozy y en 2014 a Enrique Valentín Iglesias, Secretario General de Iberoamérica (SEGIB). Cuando fallezcan deberán devolverlos a España que los otorgará a quienes lo merezcan y están limitados a 50 collares. Por este motivo no suponen un gasto al erario público.

    La Princesa de Asturias Leonor de Borbón recibiendo la insignia del Toisón de su padre Felipe VI.
    La Princesa de Asturias Leonor de Borbón recibiendo la insignia del Toisón de su padre Felipe VI.

    Su Alteza Real la Princesa de Asturias Dª Leonor de Borbón recibió la insignia de la Orden del Toisón de Oro en 2015 por Felipe VI en su 50 cumpleaños. La futura reina sigue la tradición perpetuada en la democracia llegada con la Transición. Leonor de Borbón será heredera de la Jefatura del Estado de nuestra monarquía parlamentaria cuando el tiempo y los españoles la hagan Reina de España.

    Comentarios

    Comentarios

    Juan Gijón es doctor en Historia por la Universidad Complutense de Madrid y fue profesor visitante del Instituto de Historia (CSIC). Lleva casi 20 años como profesor de Secundaria, ha colaborado con Oxford University Press España en diversos proyectos (2015-2016) y ha firmado más de medio centenar de títulos entre monografías, artículos y colaboraciones sobre los caballeros de las Órdenes Militares, la Casa de Borbón en el siglo XVIII, arquitectura militar, religiosidad popular, economía en la Edad Moderna, bibliografía, la represión política en la Guerra Civil española, etc. Es miembro de la Fundación Española de Historia Moderna, de la Associaçao dos Amigos da Torre do Tombo (Portugal) y de la Asociación Española de Amigos de los Castillos. Desde su atalaya, escribe en Actuall.