Cruda realidad / Por qué no saltan las feministas contra Podemos

    Lo divertido en este caso es que los responsables de Podemos han caído en la trampa que ellos mismos han preparado. En este caso, el 'acoso'.

    0
    Pablo Iglesias y la periodista Mariló Montero. Actuall
    Pablo Iglesias y la periodista Mariló Montero / Actuall

    Los círculos podemitas se han revelado nidos de acosadores, a decir de algunas de sus propias integrantes, y aquí no ha pasado nada. Nada que ver aquí, que el acoso solo es lo peor cuando lo hacen los otros.

    Tiene que haber un modo, digo yo, de que el «pero al menos no roban como el PP» deje de valer para todo.

    Algunas personas creen que La Sexta da información.

    Suscríbete a Actuall y así no caerás nunca en la tentación.

    Suscríbete ahora

    Todavía queda por el mundo gente ingenua, de esa a la que a una le dan ganas de encerrar en una urna de cristal para que la realidad no manche nunca su prístina inocencia, que se escandaliza de cómo la izquierda radical, tan dada a colar el mosquito en caso ajeno, se muestra tan adepta a pasar el camello cuando se trata de los suyos.

    Gente que ve con infinita decepción que el adalid del más acrisolado feminismo, el debelador del mítico Heteropatriarca Invisible, Pablo Iglesias, exprese su fantasía de azotar a una conocida periodista «hasta que sangre», que el Echenique que se rasgaba las vestiduras con quienes explotaban al trabajador en teoría deje a su propio asistente sin cotizar en la práctica y que, en fin, los que venían vestidos de pureza a limpiar los establos de Augias de la política española no parezcan ni una pizca más limpios que la famosa y dichosa casta.

    ‘Moñas’ balbuceando disculpas

    No entraré en lo de Echenique, ni en los dineros de Venezuela, ni en lo cobrado por la cara por Errejon, ni en la suspensión de empleo y sueldo de Monedero no… Bueno, no entraré en nada de eso, de lo que apenas puedo comentar que los santos rara vez entran en política y que la cacareada ‘vocación de servicio’ se suele expresar mejor de la mano de las Hermanas de la Caridad que desde una concejalía, pongo por caso.

    No, quiero llamar la atención sobre el desconcierto podemita cuando se convierten en alguaciles alguacilados, blanco de las mismas acusaciones que ellos sueltan a diestro y siniestro con absoluta liberalidad. Es decir, que lo divertido en este caso es que los responsables de Podemos han caído en la trampa que ellos mismos han preparado. En este caso, el ‘acoso’.

    Me apresuro a explicar las comillas: no me consta en absoluto que las atribuladas podemitas hayan sido objeto de otro comportamiento que el que las mujeres de mi generación -no diré cuál- resolvíamos sin problemas por nuestra cuenta y sin necesidad de remover Roma con Santiago. Es de ver cómo el feminismo moderno presente a la mujer como un ser fuerte y autosuficiente que no necesita la protección de nadie, por un lado, mientras por el otro piden las salas cual damas victorianas ante la más leve de las incomodidades o la más ligera de las ofensas.

    No han saltado las feministas de nómina para defender a Mariló Montero, porque el feminismo, como los grupos gays o los multiculturalistas son solo tentáculos de la izquierda

    Y su desconcierto viene de que la izquierda radical, al menos su núcleo duro, no cree demasiado -o nada en absoluto- en todas estas memeces políticamente correctas. Son, sencillamente, armas contra la derecha. Ignoro si, personalmente, Iglesias es feminista o especialmente sensible a la ideología de género. En uso de mi absoluta libertad intelectual, yo sospecho que no. De lo que estoy segura es que, crea o no en ello, no pesa mucho en su ánimo ni le importa gran cosa. Pero es enormemente útil para ver a la derecha ‘moñas’ balbuceando disculpas ante el menor desliz real o imaginado.

    La prueba de lo que digo, la razón por la que estoy segura de que nada de esto es real para ellos, es precisamente que no han saltado las feministas de nómina para defender a Mariló Montero, porque el feminismo, como los grupos gays o los multiculturalistas son solo tentáculos de la izquierda, y perro no come perro.

    Comentarios

    Comentarios