Figura del Olentzero, un 'Papá Noel vasco'.
Figura del Olentzero, un 'Papá Noel vasco'.

No soporto a Papá Noel. Me pasa con él como a Salvador Dalí con Platero. Cuenta la leyenda que un día le espetó a Juan Ramón Jiménez: “¡Mate usted a ese maldito burro de una vez!”.

Pero más detesto a la banda de ladrones de la Navidad que se visten de ‘olentzeros’, ‘apalpadores’, ‘magas republicanas’ y payasos solidarios en estos días. No lo hacen porque sean cristianos ‘de base’ o quieran entretener a los niños o siquiera divertirse, sino para hacer política, ¡y qué política!

El ‘Olentzero’ en vez de los Reyes Magos

Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.

Haz un donativo ahora

Desde antes de que muriera el general Franco, los ‘abertzales’ empezaron a promover una figura limitada a comarcas de Guipúzcoa y Navarra, donde había habido carboneros de leña, a otras donde jamás había existido en el folklore local, como la Ribera navarra, la Rioja alavesa, las Encartaciones vizcaínas, la Llanada de Vitoria y la ría de Bilbao.

Los Ayuntamientos y Diputaciones controladas por el PNV y Bildu promueven con entusiasmo al Olentzero y a regañadientes las cabalgatas de Reyes Magos. En las ‘ikastolas’, hasta las vinculadas a grupos cristianos, visten a los niños de ‘olentzeros’, no de Reyes Magos. Incluso en algún año la televisión pública vasca (así la definió un director general, Iñaki Zarraoa: “ETB es un proyecto abertzale hecho por abertzales para abertzales”) se negó a emitir las cabalgatas.

Bildu le colocó a Olentzero una pareja femenina para dar ejemplo a los niños de paridad y diversidad. Ahora se imita en muchos lugares

El Olentzero está tan alejado de su verdadera tradición que para cumplir las cuotas por sexo desde hace unos pocos años se le ha incorporado una compañera, que nunca había existido, llamada Mari Domingi. Apareció en la Navidad de 2011 en San Sebastián. La concejal de Bildu Nerea Txapartegi justificó la invención con el argumento del adoctrinamiento de los niños: “tienen que tener dos referentes, uno femenino y otro masculino”.

Tan espontáneamente como en su momento el Olentzero, Mari Domingi se ha extendido por Vascongadas y Navarra de mano de los ingenieros sociales y los políticos. Nacionalismo políticamente correcto.

Para empeorarlo, muchas parroquias acogen a estas figuras. Así el ‘eusko-klero’, en vez de cristianizar las fiestas y los ritos, contribuye a su neopaganización.

Los nacionalistas gallegos, siempre a remolque de los vascos y los catalanes, tardaron en inventarse un personaje parecido, ‘O Apalpador’. Por fin lo hicieron en 2006, tal como cuenta Elentir.

Los nacionalistas gallegos se inventaron una copia descarada del ‘Olentzero’, llamada ‘O Apalpador’

Se trataba de un personaje grandullón, vestido con una chaqueta remendada, con pipa y boina, que vivía en el monte dedicado a elaborar carbón de leña. En Nochevieja entraba en las casas y palpaba la barriga de los niños para comprobar si pasaban hambre.

¿A que le recuerda al Olentzero? ¿Será fruto de algún programa de cooperación dentro de Galeusca (Gal-icia, Eus-kadi y Ca-taluña) entre la Fundación Sabino Arana y algún antropólogo nacionalista gallego?

El Apalpador ya está entrando en las capitales gallegas, de la mano de las asociaciones nacionalistas, en las que el cristianismo y los niños escasean, porque sus miembros ni son cristianos ni tienen hijos. ¡Simple casualidad!

Que venga la ‘maga’ Guillotina

En los Països Catalans, los nacionalistas han optado por ridiculizar las fiestas y así en Valencia tenemos Magas Republicanas, que acuden para celebrar el solsticio de invierno con un “desfile laico, republicano y feminista”, como ellas mismas dijeron, y “visibilizar” (una de las palabras preferidas de la neolengua progresista).

El modelo del desfile laico de Valencia se produjo en 1937, en la guerra, con una carroza de Stalin y mensajes a favor de la URSS y del antifascismo

Este año aprovecharán para ‘concienciar’ a los niños y a los padres irreflexivos que los lleven sobre la ecología y el calentamiento global. Las magas se llaman Libertad, Igualdad y Fraternidad. Yo echo en falta a una que se llame Guillotina.

Como ve, amigo lector, nuestros benefactores no desaprovechan una ocasión para adoctrinarnos. Allá usted si lleva a sus hijos a estas cabalgatas.

El modelo de ese desfile está en un momento tan pacífico, tierno y entrañable como la guerra civil. En enero de 1937, con el Gobierno del socialista Largo Caballero refugiado en Valencia, el comunista Jesús Hernández montó una ‘cabalgata roja’ en la que no faltó ni un tanque ni un cabezón de Stalin, ese amante de los niños y la humanidad.

Un discurso al final de la Segunda Guerra Mundial

Sí, la Navidad puede ser inaguantable, con tanto ruido, tanta panzada, tanto consumismo y tanto derroche. Pero estoy convencido de que seríamos peores sin ella, no sólo porque entonces habrían vencido las magas Libertad, Igualdad y Fraternidad, sino también porque careceríamos de un modelo de dulcificación.

Así lo explicó Salvador de Madariaga en su mensaje de Navidad de 1945, recién terminada la Segunda Guerra Mundial:

«El Niño, el Hijo del Hombre, nace en un pesebre y es el huésped de unos pastores. Y tres reyes -uno de ellos, negro, para que nunca falte el sentido humano- viajan largo tiempo para venir a adorarlo. Todo este simbolismo, tan dramático que ha conservado intacto su vigor original a través de los siglos, ha producido y mantenido una corriente educadora de vigor incalculable en estos últimos dos mil años. Corriente que dice a todos los hombres “respetad al tan humilde como el pastor” y que constantemente recuerda a los poderosos: “Inclinaos ante aquello que está por encima de vosotros, aunque sea un niño, aunque sea una mujer”. 

»(…) Pues ésta es la maravillosa enseñanza de Nochebuena, el verdadero regalo espiritual de Navidad: que el hombre no puede negar su humanidad sin caer en lo animal.»

Y esta enseñanza, este don, es lo que nos quieren arrebatar los ladrones de la Navidad, para arrebatarnos al Niño y dejar en su lugar un engendro.

Comentarios

Comentarios

Compartir
Cuando me digo por las mañanas que el periodismo es lo más importante, me entra la risa. Trato de tomarme la vida con buen humor y con ironía, porque tengo motivos para estar muy agradecido. Por eso he escrito un par de libros con mucha guasa: Bokabulario para hablar con nazionalistas baskos, que provocó una interpelación en el Congreso por parte del PNV, y Diccionario para entender a Rodríguez el Progre. Mi último libro es Lecciones de España, en versión digital: http://www.editorialmanuscritos.com/Lecciones-de-Espana.