Peligro en nuestras playas (y en alguna piscina)

    Claro que, a partir de ahora, el discurso, algo escrachista a veces, de Podemos tendrá que cambiar, quizá hacerse más rosado, menos amenazadoramente grisáceo.

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    Pablo Iglesias e Irene Montero, dupla política y pareja sentimental.
    Pablo Iglesias e Irene Montero, dupla política y pareja sentimental.

    Ahora que empiezan a llegar los calores, conviene poner atención a nuestras playas. Y a alguna piscina, por cierto. Bien sabe el lector que no me refiero a esa super-medusa, la carabela portuguesa, que pica, pero menos que el odio playero que instala y quita cruces amarillas de la arena.

    Jamás se había visto espectáculo tal en unas playas que solamente son un reflejo de la tensión entre las dos cataluñas, patente ya desde hace tiempo en las calles.

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    Les van a aguar el baño a la pareja Iglesias-Montero, ahora que las temperaturas suben no solo en los cenáculos y mentideros madrileños, sino también en pueblos serranos

    En cuanto a lo de la piscina, ya sabe usted bien a cuál piscina en concreto me refiero. Les van a aguar el baño -nunca mejor dicho– a la pareja Iglesias-Montero, ahora que las temperaturas suben no solo en los cenáculos y mentideros madrileños, sino también en pueblos serranos.

    Irene Montero, portavoz de Unidos Podemos
    Multiexposición en cámara de la portavoz de Unidos Podemos en el Congreso de los Diputados, Irene Montero, durante una conferencia de prensa ofrecida en Madrid. (Fotografía: Javier Lizón / EFE)

    Como Galapagar, sin ir más lejos, donde las cruces amarillas tienen forma de carteles en blanco y negro puestos por la muchachada de Vox frente a un chalé que usted y yo sabemos.

    La verdad es que me encuentro enormemente preocupado por el estado moral, jurídico y mental de mi querida España

    No crea usted, no, que escribo de manera alegre y frívola sobre playas y piscinas en esta jornada ya casi pre veraniega. La verdad es que me encuentro enormemente preocupado por el estado moral, jurídico y mental de mi querida España.

    Por poner solo un ejemplo, cuando esto se redactaba el país se sumergía en un día de huelga nada menos que de los magistrados, entre ellos varios del Tribunal Supremo.

    Los exmiembros del Govern (de izda. a dcha.) Joaquín Forn, Raül Romeva, Jordi Turull y Josep Rull a su llegada a la sede de la Audiencia Nacional
    Los exmiembros del Govern (de izda. a dcha.) Joaquín Forn, Raül Romeva, Jordi Turull y Josep Rull a su llegada a la sede de la Audiencia Nacional / EFE

    Ese mismo tribunal en el que ejerce el juez Pablo Llarena, que me parece que no, no está de huelga, y tendrá, por tanto, que decidir si permite a dos de ‘sus’ encarcelados, Rull y Turull, salir de prisión y tomar posesión como ‘consellers’ de la Generalitat, nada menos.

    Menudo embrollo jurídico en el que ha logrado meternos, una vez más, el secesionismo catalán

    Menudo embrollo jurídico en el que ha logrado meternos, una vez más, el secesionismo catalán, lanzado, nueva metáfora veraniega, a la escollera.

    Las playas y las piscinas eran, antes, símbolo de regocijo, los espacios en los que la gente se igualaba -más o menos– en su desnudez para disfrutar de unas horas de relajo.

    Javier Ortega Smith, secretario general de VOX, comparece ante los medios.
    Javier Ortega Smith, secretario general de VOX, comparece ante los medios.

    Hoy, cualquiera se va a dar un baño en el litoral catalán: a la primera de cambio te crucifica de amarillo una de las dos cataluñas que ha de helarte el corazón. Y en las piscinas mucho ojo: ¿es su propietario de izquierdas o de derechas, demagogo o mero vividor? Voten, voten, señores de Podemos, aunque tengo para mí que, al final, la formación morada no se quiere poner colorada dando una patada en salva sea la parte a los dos ex inquisidores, total porque muchos, ante la visión del chalé, estén verdes de envidia.

    Claro que, a partir de ahora, el discurso, algo escrachista a veces, de Podemos tendrá que cambiar, quizá hacerse más rosado, menos amenazadoramente grisáceo.

    Todo es, como usted ve, cuestión de colores. Antes te identificabas, hablando de banderas, por el rojo, gualda, rojo, o por el rojo, gualda y morado, si reivindicabas la República.

    Los diputados de Unidos Podemos Pablo Iglesias y Alberto Garzón, junto al diputado de ERC Gabriel Rufián
    Los diputados de Unidos Podemos Pablo Iglesias y Alberto Garzón, junto al diputado de ERC Gabriel Rufián / EFE

    Ahora hablan del rojo, gualda y naranja, por el fervor rubio con el que se canta la -afortunadamente– nunca homologada letra del himno nacional en determinadas convenciones políticas. Y uno ha abandonado la corbata porque ya no sabe qué color ponerse para no parecer encuadrado en los predios de un banco, de una eléctrica, de un partido emergente o un reivindicador de la libertad de unos presos preventivos.

    lo mejor es, ahora que llega el verano, ir con el cuello de la camisa abierto, como quería obligar a sus funcionarios, aquel ministro de Industria de Zapatero

    Sí, una de las corbatas que te pongas puede helarte el corazón. Así que lo mejor es, ahora que llega el verano, ir con el cuello de la camisa abierto, como quería obligar a sus funcionarios, dizque para ahorrar energía, aquel ministro de Industria de Zapatero, que por cierto menuda la está organizando en Venezuela, aunque esta sea otra. Y es que uno ya ni sabe de qué hablar para no meterse en (más) líos.

    El expresidente Rodríguez Zapatero es de los pocos apoyos extranjeros a las elecciones farsa convocadas por Maduro en Venezuela el 20 de mayo de 2018. /EFE
    El expresidente Rodríguez Zapatero es de los pocos apoyos extranjeros a las elecciones farsa convocadas por Maduro en Venezuela el 20 de mayo de 2018. /EFE

    En fin, que a este paso uno no va a tener otro remedio que planificar sus vacaciones en la montaña. Y, preferiblemente, si da el presupuesto -hala, otra palabra maldita–, lejos.

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    Editor de Ociocritico.com y Diariocrítico.com y director de la Red Iberoamericana de Diarios Digitales. Estudió Derecho y Periodismo en Madrid. Lleva más de cuarenta años dedicado a tareas informativas, habiendo pasado por Europa Press, Informaciones, Diario 16, El País, El Periódico, El Independiente, Ya, El Correo... Ha sido profesor de 4º Curso de CC.II. en la Universidad Villanueva. Colabora en la cadena de periódicos de Off the Record. También dirige la revista 'Más’. Ha sido corresponsal de Efe en las Naciones Unidas (Ginebra) y de Pyresa y otros medios en Lisboa. Igualmente, ejerció como subdirector de informativos de Telecinco y director del programa Mesa de Redacción en la misma cadena. En radio, ha colaborado en Punto Radio, RNE, Onda Cero y, actualmente, COPE. También colabora en, CuatroTV, y Canal 24 horas de TVE. Ha publicado, solo o en colaboración, más de veinte libros sobre actualidad o historia contemporánea. Fue directivo de la Asociación de la Prensa de Madrid y es miembro de la directiva del Club Internacional de Prensa.