Neil Gorsuch es el candidato de Trump para reemplazar en el Tribunal Supremo al fallecido juez conservador Antonin Scalia /Efe
Neil Gorsuch es el candidato de Trump para reemplazar en el Tribunal Supremo al fallecido juez conservador Antonin Scalia /Efe

La elección del juez Neil Gorsuch para el Tribunal Supremo de los Estados Unidos no es una elección cualquiera, dado que el máximo órgano de interpretación constitucional debe afrontar decisiones de importante calado político y social en los próximos meses.

Si la propuesta de Donald Trump logra el suficiente respaldo de las cámaras legislativas, el nombramiento de Gorsuch puede ser decisivo respecto a asuntos como el aborto o la equiparación del matrimonio a las uniones entre personas del mismo sexo.

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Estas son las razones:

Es un juez para décadas

Neil Gorsuch aún no ha sobrepasado la cincuentena (tiene 49 años). Dado que los nombramientos al Tribunal Supremo de los Estados Unidos son vitalicios, Gorsuch podría convertirse en un pilar fundamental de los magistrados conservadores para los próximos 30 años.

Al mismo tiempo, al menos dos de los jueces nombrados por Clinton y Obama deberían haber pedido la jubilación en condiciones normales, dada su edad (Ruth Bader Ginsburg, casi 84 y Stephen Breyer 80 años) y otro podría estar cerca (75 años).

Es el sustituto de Antonin Scalia

Antonin Scalia, juez paladín de las causas pro-vida, falleció en febrero de 2016, como se encargó de recordar el propio Trump en la presentación de Gorsuch. El juez del Tribunal Supremo Scalia fue probablemente el más influyente de las últimas décadas, por su forma de entender el derecho y la interpretación constitucional.

“El juez Scalia fue un león de la ley”. Le echo de menos”, señaló significativamente Gorsuch.

Su muerte dejó el equilibrio del Tribunal Supremo escorado a la izquierda (a los más proclives al aborto) y Gorsuch podría restablecerlo.

De los otros ocho jueces, cuatro fueron nombrados por Reagan y los presidentes Bush (padre e hijo) y otros cuatro por administraciones del Partido Demócrata (Clinton y Obama). Pero uno de los del primer grupo, Anthony Keneddy, solía unirse a los ‘demócratas’, que suelen actuar como un bloque.

“El juez Scalia fue un león de la ley”. Le echo de menos”, señaló significativamente Gorsuch.

Neil Gorsuch mantenía una estrecha relación de amistad con el fallecido Antonin Scalia
Neil Gorsuch mantenía una estrecha relación de amistad con el fallecido Antonin Scalia

Es un juez contrario al aborto

Las convicciones pro-vida de Gorsuch son conocidas. No en vano, el pasado año respaldó la decisión del gobernador de Utah, Gary Herbert, de eliminar la financiación pública a la multinacional abortista Planned Parenthood.

Por otro lado, ha explicado por qué considera que la decisión Roe vs Wade, que puso la voluntad de la madre sobre la vida del hijo y legalizó el aborto en los Estados Unidos, “no tiene base constitucional”.

La revisión de esta decisión, basada en una mentira como ha explicado su protagonista, podría ser una de las claves de su nombramiento.

Considera la eutanasia “asesinato intencional”

No sólo es pro-vida, sino también anti-eutanasia. Y lo argumenta con solidez intelectual. En 2009, Gorsuch escribió El futuro del suicidio asistido y la eutanasia, un libro donde explicita su postura, en el que argumentó que la vida humana tiene valor intrínseco y que “el asesinato intencional siempre es incorrecto”.

Su editorial, Princeton University Press, llama al libro “el argumento más completo contra su legalización jamás publicada”. Gorsuch estudió esta cuestión con el experto en derecho natural John Finnis.

Es un defensor de la libertad religiosa

Gorsuch respaldó a las Hermanitas de los Pobres, que estaban siendo forzadas, a cuenta del Obamacare, a ofrecer servicios de contracepción y de aborto. Finalmente el Tribunal Supremo respaldó a las religiosas, tras una batalla jurídica, social y mediática muy intensa.

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Nicolás de Cárdenas fue inoculado por el virus del periodismo de día, en el colegio, donde cada mañana leía en su puerta que “la verdad os hará libres”. Y de noche, devorando los tebeos de Tintín. Ha arribado en su periplo profesional a puertos periodísticos de papel, internet, televisión así como a asociaciones cívicas. Aspira a morir diciendo: "He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe".