¿Representa Vox un nacionalismo anticatólico?

    ¿Qué Vox no es perfecto, querido Antonio? Por supuesto. Pero para los que creemos en la libertad, España, sus tradiciones y valores, es una opción legítima. Lo que más me sorprende es que esta crítica mamporrera a Vox provenga de quien intentó -sin éxito- lanzar una alternativa política.

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    Santiago Abascal saluda a simpatizantes de Vox en un acto de precampaña. /EFE
    Santiago Abascal saluda a simpatizantes de Vox en un acto de precampaña. /EFE

    Leo en El Mundo un artículo de opinión que no me resisto en responder. Se titula “¿Votar a Vox”? y lo firma Antonio Torres, un empresario que financió el ‘non nato’ proyecto político Avanza.

    Comienza su artículo criticando a Vox desde la óptica católica. Afirma que depositar la Esperanza en alguien que no sea Dios es equivocarse. Comparto. Vox no traerá el Reino de Cristo. Tampoco el PP. Ni el PSOE. Ni Podemos. Ni Bildu. Ni Torra y Puigdemont.

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    Si algún católico ha caído en la tentación de endiosar a Abascal, a Vox o incluso a España, debe de confesarse, añado. Y sigo añadiendo: si algún católico endiosa a Casado o al PP también debe de pasar por ‘taquilla’…

    El riesgo de que el mismo Abascal se endiose, existe, pero en mi opinión es pequeño. Él mismo ha reconocido en varias ocasiones que es muy probable que se equivoque. Y en la entrevista de Bertín llegó a afirmar incluso que es posible que hoy haya corruptos en su partido y que cuando los encuentre los expulsará. Incluso en la misma entrevista afirmó sobre su vida privada que había sido un tanto “desordenada”. ¿Un ‘dios’ desordenado?

    Lo más grave es cuando Torres afirma que Vox es “límitrofe con las ‘religiones políticas’ del siglo XX”. Se lo traduzco: Vox es fascista

    Su vida de fe la trata con tal discreción que es difícil pensar que se trata de un ‘postureo’. Comparto las críticas de Torres a las censuras gratuítas de líderes de Vox al Papa. Pero de ahí a calificar a Vox como “nacionalismo anticatólico” hay un serio y profundo abismo.

    Por otra parte, Torres afirma que la posición de Vox y PP en materia de defensa de la vida es equiparable. Cierto. Con la diferencia de que Vox no tiene el freno de mano puesto y Casado tiene a Feijóo. ¿Por qué sino censuró a Suárez cuando denunció lo que había que denunciar?, ¿quizás por eso Casado se suma al ‘asesinato civil’ del obispo del Alcalá por tratar de ayudar a los homosexuales?

    Pero lo más grave es cuando Torres afirma que Vox es “límitrofe con las ‘religiones políticas’ del siglo XX”. Se lo traduzco: Vox es fascista. Afirma también que Vox “puede ser una amenaza para la libertad”. ¿No será más amenaza para la libertad un PP que vota en Murcia una Ley de Memoria Historia que nos dice lo que debemos de pensar sobre la historia?, ¿no es una mayor amenaza para la libertad un PP enrocado en una Ley de Violencia de Género que elimina la presunción de inocencia sobre el varón y quiebra el principio de igualdad?

    Sigue nuestro empresario afirmando que Vox “explota la emotividad primaria” y el victimismo”. ¿Es que alguien ha salido al mercado electoral ‘vendiendo’ tecnocracia?, ¿es que el PSOE no ‘vende’ el miedo al ‘trifachito’?, ¿es que Casado -como Torres- no ‘venden’ el miedo a que siga Sánchez si el voto se divide? ¿Afirmar como Casado que “Sánchez prefiere las manos manchadas de sangre que pintadas de blanco” es “emotividad primaria” o tecnocracia equilibrada? Querido Antonio: se llama comunicación política. O comunicación. A secas. Bienvenido al mundo real.

    Como Torres no se queda satisfecho, prosigue acusando a Vox de defender “la España de pandereta”. ¿La de los generales que se han jugado la vida por nuestra seguridad es de pandereta?, ¿Rubén Manso es un ‘panderetero’ y Daniel Lacalle es un economista de prestigio?, ¿la España que madruga se encuentra en los platós de televisión o esa es la de charanga?

    Por último, nuestro empresario -ahora opinólogo- afirma que Vox no tiene un ideario definido. ¿Es que no se leyó los 100 puntos colgados en la red desde el acto de Vistalegre?, ¿o es que quiere más definición en algunos puntos? Yo también. Todavía no sé si el PP se compromete a derogar la Ley Aído…

    Lo que más me sorprende es que esta crítica mamporrera a Vox provenga de quien intentó -desgraciadamente sin éxito- lanzar una alternativa política. Todo para apuntalar la estrategia del PP del ‘voto útil’. Por supuesto, como la mejor garantía para defender ese “bien moral” llamado España, sostiene Torres. ¿Y no será mejor defendido ese ‘bien moral’ por quienes han tenido la osadía de sentar en el banquillo a los secesionistas?

    ¿Qué Vox no es perfecto, querido Antonio? Por supuesto. Nada de lo humano es perfecto. Pero para los que creemos en la libertad, España, sus tradiciones y valores, es una opción legítima, si no la mejor posible hoy.

     

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    Soy economista de profesión y periodista de vocación. Como decía José Ignacio Rivero, director del Diario de la Marina, decano de la prensa de Cuba (otros tiempos), "el periodismo es en lo externo una profesión y en lo interno un sacerdocio". Colaboro en diversos medios y soy editor de campañas de CitizenGO.