Siete motivos para no votar a Trump, y dos a favor (aunque sean muy sólidos)

    Es un empresario que se arruinó y volvió a emerger, anti-sistema, rompedor, populista, excéntrico. Con patentes defectos, que la prensa 'progre' ha magnificado, pero con algunas propuestas que vale la pena considerar. Actuall analiza pros y contras.

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    Ilustración de Donald Trump/ Actuall-AMB
    Ilustración de Donald Trump/ Actuall-AMB

    La igualdad entre los dos candidatos a la Casa Blanca es máxima, en una de las carreras electorales más reñidas en décadas.

    Estados Unidos vota este martes 8 de noviembre por uno de los dos, y Actuall analiza los pro y los contras que implica apostar por el magnate millonario Donald Trump.

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    Siete razones en contra:

    1. Maltrato a las mujeres

    Ha consistido en el principal argumento de su rival, Hillary Clinton, durante las últimas semanas. Y no sin razón. Los vídeos que han salido a la luz en los que se oye a Trump tratar a las mujeres como objetos de usar y tirar no son aceptables en ningún caso, mucho menos si se trata del presidente de Estados Unidos.

    Donald y Melania Trump
    Donald y Melania Trump en el escenario de la Convención Republicana, en Cleveland. (Fotografía: Michael Reynolds / EFE)

    Aunque él niega la mayoría de los hechos, lo cierto es que además de los vídeos, están las acusaciones de varias mujeres sobre sus abusos e intentos de acoso sexual. Acusaciones que si se demostrasen, deberían incapacitarle para optar a la presidencia. 

    2. Presume de no pagar impuestos

    Ha sido el único candidato en la historia reciente de EEUU que no ha hecho publica su declaración de la renta. Una opacidad que chirría mucho y que se revela injusta para el contribuyente medio. Que Trump estuviera 18 años sin pagar impuestos es un argumento en contra para depositar la confianza en el candidato.

    Más allá de las repercusiones legales, éticamente es inaceptable que un político no pague sus impuestos

    En 1995, el magnate inmobiliario declaró una pérdida de 916 millones de dólares (814 millones de euros) en su declaración de impuestos, lo que pudo haberle permitido evitar legalmente pagar impuestos sobre la renta durante 18 años, según publicó The New York Times.

    Una cosa es que Trump critique la voracidad fiscal de los Estados y que apele una menor presión impositiva para alentar el crecimiento y la prosperidad. Hasta ahí estamos de acuerdo. Pero otra muy distinta, que presuma de haberse ido de rositas mientras el sufrido contribuyente carga con el fardo fiscal.

    Más allá de las repercusiones legales, éticamente es inaceptable que un político no pague sus impuestos, por lo que no tiene explicación que Trump se haya negado a publicar su declaración de la renta.

    3. Aislacionismo: Yo me lo guiso yo me lo como

    Lo ha dicho en repetidas ocasiones. Es una vieja receta que siempre ha tenido adeptos en Estados Unidos pero que nunca han sido mayoría, una tendencia que podría cambiar si Trump llegase a la Casa Blanca.

    Tanto desde el punto de vista económico como desde el de relaciones exteriores, abandonar Oriente Medio o el sudeste asiático es dejar vía libre para que Rusia y China campen a sus anchas sin oposición. Una fórmula que se ha demostrado fallida con la retirada acelerada que realizó Obama en Irak.

    Claro que esta postura tiene también defensores. ¿Qué nos parece mejor? ¿Que Estados Unidos intervenga o que deje de ir de gendarme por el mundo, metiéndose donde no le llaman y cobrándose los favores?

    Tampoco son buenas noticias para la economía norteamericana, que pasaría de casi alcanzar con el TTIP el acuerdo económico más importante de su historia con su mayor socio comercial, la Unión Europea, a levantar aranceles como fórmula para potenciar el trabajo local, al estilo británico.

    4. Puede provocar un seísmo económico

    Estas políticas tendrían, al menos en un primer momento, consecuencias profundas para la economía, en especial la bolsa y el dólar. Y hay dos claros ejemplos que lo avalan:

    El primero es el brexit, que con promesas parecidas a las del multimillonario (proteccionismo, cerrar fronteras, trabajo sólo para los americanos) provocó la caída de la libra en un 12% al ganar el sí. El eco se notó en todo el mundo, y el Ibex 35 cayó un 12,35%, por debajo de los 8.000 puntos.

    La segunda es una confirmación de la primera. Un día después de que un sondeo electoral le diese un punto de ventaja al republicano frente a la demócrata, la bolsa de Nueva York tembló y cerró con pérdidas. El Dow Jones, su principal índice, bajó el 0,43% y perdió la barrera de los 18.000 puntos. Los mercados temen y reaccionarán a la baja ante una victoria de Trump.

    5. No convence ni a los suyos

    Hacía tiempo que no se escuchaba a un candidato que hablase de forma tan sincera y directa, pero esa «sinceridad exacerbada» se ha convertido en una falta de modales que irrita a todos menos a sus seguidores.

    Donald Trump, candidato del Partido Republicano a la presidencia de EEUU / EFE
    Donald Trump, candidato del Partido Republicano a la presidencia de EEUU / EFE

    Hasta su rival, la siempre políticamente correcta Hillary Clinton, ha bajado al fango con Trump en más de una ocasión. Este enfrentamiento ha provocado más de un choque entre los seguidores, algunos de ellos violentos.

    Lo que ha convertido la campaña política en un mero ‘mi rival es peor que yo’, o lo que es lo mismo, que la mayoría vote en forma de castigo en vez de hacerlo convencido en su candidato.

    Una situación que ha dividido al propio partido Republicano, hasta tal punto que algunos de sus miembros han decidido votar por Clinton. Es tal la división de los republicanos, y los improperios de Donald Trump contra ellos, que un gobierno de éste podría dividir el partido en dos o llevar al magnate a crear el suyo propio, lo que pondría fin al secular bipartidismo en Estados Unidos.

    6. Trump provida ¿seguro?

    Amigo de toda la vida de los Clinton y partidario del aborto, como reconoció en 1999 en el programa ‘Meet the Press’, Trump cambió de opinión de forma pública en 2011, cuando se empezó a plantear entrar en la carrera por la Casa Blanca para acabar con algunas medidas impulsadas por Obama, como el seguro médico obligatorio conocido como el ‘Obamacare’.

    Ha pasado a ser pro-life ¿porque se ha caído del caballo o porque quiere captar voto conservador?

    Puede tratarse de una conversión sincera, pero la duda es legítima en un candidato que durante la campaña electoral ha cambiado de opinión de un día para otro.

    De pronto ha pasado de ser pro-choice a ser pro-life ¿porque se ha caído del caballo, o porque quiere captar voto conservador?

    El aborto es uno de los asuntos más polémicos que existen a día de hoy porque de lo que se trata es de vidas humanas. Demasiado en juego para dudar sobre ello.

    7. El muro con México

    Es el asunto más comentado y controvertido de Trump. Lo dijo desde que era un precandidato, y es una medida criticada por todos los políticos, y apoyada por miles de sus seguidores.

    Construir un muro alrededor en toda la frontera con México y que lo pague el propio México. No tiene mayor comentario esta locura.

    Y dos a favor:

    1. Cerrará el grifo económico de Planned Parenthood

    Sea cierto o no la conversión provida de Trump, lo que sí que parece claro es que para ganarse el voto provida de los norteamericanos el republicano cumplirá sus promesas en este sentido.

    Y Trump ha prometido poner jueces provida en la Corte Suprema de EEUU, una cuestión fundamental tras la muerte del juez Antonin Scalia, que dejó este organismo empatado entre conservadores y progresistas. El juez que ponga el próximo inquilino de la Casa Blanca inclinará la balanza en muchos temas relacionados con el aborto.

    También ha prometido terminar con la financiación de Planned Parenthood, que sigue siendo investigada en algunos estados por la venta ilegal de restos de fetos abortados.

    Y quiere impulsar una ley de protección del no nacido.

    La causa de la democracia va inseparablemente unida a la causa de la vida. No se puede llamar democrático un régimen que ampara legalmente la matanza de inocentes. Si Trump cumpliera contribuiría a devolver a Estados Unidos a la situación anterior al caso Roe vs. Wade (1973), es decir a la pureza democrática que ha perdido durante medio siglo al alentar la atrocidad del aborto legalizado.

    2. Si sale él, no sale Hillary

    La otra razón para votar a Donald Trump es simple y llanamente evitar que gane Hillary Clinton, pues tendría indeseables consecuencias para Estados Unidos y Europa. Y es que a pesar de todos los defectos y excentricidades del republicano, la demócrata tiene un bagaje político y moral todavía peor.

    Se trata de la mayor promotora del mundo del aborto y de la Ideología de Género -que seguiría la senda iniciada por Obama; está implicada en varios escándalos (emails privados, la pasividad ante el asalto en Bengasi, revueltas en Guatemala, …) y con serias dudas sobre su salud.

    No es fácil elegir entre dos malos candidatos, pero lo es menos elegir entre uno malo -Trump- y uno pésimo -Hillary-.

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    Madrileño, de familia numerosa. Comenzó a estudiar Historia aunque pronto se cambió a Periodismo. Se licenció por la Universidad Complutense de Madrid y desde entonces no ha parado. Ha trabajado para las agencias de información Colpisa y Europa Press, para el departamento de comunicación de LaSexta y ha logrado saborear la experiencia de trabajar en papel gracias al periódico La Razón.