Una mujer porta un retrato de Trump como si fuese Hitler durante la Marcha de la Mujer
Una mujer porta un retrato de Trump como si fuese Hitler durante la Marcha de la Mujer / EFE

Por Jonathon van Maren*.

Durante las dos últimas semanas, todos se han estado volviendo locos. Nunca he visto este nivel de histeria, de retórica hiperbólica y temor, ni siquiera cuando la izquierda decidió en bloque que George W. Bush era peor que Hitler.

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Parece que el movimiento progresista ha decidido que un antiguo liberal de Nueva York es la encarnación del mal puro y representa todo a lo que uno debe oponerse, por incoherente que sea.

Algunas de las críticas están justificadas, pero todas ellas, hasta ahora, han sido hipócritas, especialmente si se considera que la otra opción para la presidencia de los Estados Unidos era Hillary Rodham Clinton.

“Lo que sí sé es que Barack Obama suspendió la inmigración de Irak durante seis meses, y nadie dijo ni pío”

Consideremos solo algunas de las recientes acusaciones que se están formulando contra Trump:

  • “Donald Trump es un fascista que asesina la libertad de América”, debido a su prohibición temporal para viajar a EEUU a siete países con un historial como productores de yihadistas, que implementó para mejorar los procedimientos de investigación.

Para que conste, aún no tengo una tajante opinión sobre esta cuestión, en uno u otro sentido. Lo que sí sé es que Barack Obama suspendió la inmigración de Irak durante seis meses, y nadie dijo ni pío.

Peor aún, uno de los últimos actos de Obama antes de la dejar el cargo fue acabar con la larga política estadounidense de conceder asilo a los refugiados cubanos que llegan sin un visado. ¿Dónde estaba entonces la indignación por la gente que escapa una dictadura, muchos con familiares en Florida? A nadie le importó.

  • “Donald Trump es un ‘títere ruso'”, porque las fuentes afirman que los hackers rusos pueden haber sido la fuente de Julian Assange en la filtración de correos electrónicos demócratas, independientemente del hecho de que las filtraciones simplemente mostraron al pueblo estadounidense lo que pensaban políticos como John Podesta.

Por otro lado, la Fundacion Clinton podría recibir millones y millones de dólares de países especializados en abusos de los derechos humanos, y nadie lo vio como un problema. Evidentemente, está bien ejecutar un esquema de “paga para jugar”, siempre que tú juegues en el lado correcto.

“La otra opción ante trump fue una mujer que permitió a Bill Clinton, presunto violador, acosador sexual en serie y depredador, usar sexualmente a una subalterna”

  • “Donald Trump es un cerdo misógino” debido a su tratamiento hacia las mujeres en el pasado, y esto significa el regreso del patriarcado. Ahora, voy a ser el primero en decir -y lo he escrito muchas veces durante las elecciones- que Trump es culpable de los cargos. Su comportamiento ha sido el de un cerdo misógino durante décadas.

Pero la histeria es un poco difícil de manejar teniendo en cuenta que la candidata que se enfrentaba a Trump era una mujer que permitió a Bill Clinton, presunto violador, acosador sexual en serie y depredador, usar sexualmente a una subalterna de la Casa Blanca 27 años menor.

De izquierda a derecha, Donald Trump, Bill Clinton y Monica Lewinsky
De izquierda a derecha, Donald Trump, Bill Clinton y Monica Lewinsky

Hillary, de hecho, se encargó de suprimir lo que llamaron bimbo eruptions (rumores sexuales) durante la campaña de 1992, trabajando para destruir la reputación de cualquier mujer que diera un paso para protestar acerca de Bill.

“Están furiosos por el indignante uso de decretos presidenciales por parte de Trump, a pesar de que Barack Obama renunció a la legislación hace mucho tiempo e impuso casi toda su agenda por decreto”

Y siguen y siguen los agravios. Los republicanos obstruyeron la confirmación de Merrick Garland como juez del Tribunal Supremo, dice la izquierda, y esto fue una farsa. Convenientemente, ignoran el hecho de que los demócratas comenzaron la tradición de usar a la Corte como arma arrojadiza cuando difamaron y calumniaron a Robert Bork e intentaron hacer lo mismo con Clarence Thomas.

  • Están furiosos por el indignante uso de decretos presidenciales por parte de Trump, a pesar de que Barack Obama renunció a la legislación hace mucho tiempo y realizó casi toda su agenda por decreto. En cada caso, no es lo que Donald Trump está haciendo lo que genera esta indignación, es el hecho de que han perdido el poder. No son los métodos que está utilizando, es el hecho de que están en desacuerdo con su agenda.

La izquierda siempre usa la política de la demonización para silenciar y marginar a sus oponentes, y están acostumbrados a controlar los resortes del poder. La troika cultural del cine, la televisión y la música casi siempre pronuncia los mismos juicios y bases de las causas progresistas.

Los medios de comunicación han abandonado toda pretensión de neutralidad en los últimos días de la campaña.

Y durante casi una década, los progresistas tenían a Barack Obama en la Casa Blanca, iluminando los terrenos con el arco iris, abrazando a Cecile Richards y usando una legislación preexistente para forzar el concepto biológicamente analfabeto de “identidad de género” en las escuelas de Estados Unidos.

Con la llegada de Trump, han encontrado que su exagerado fariseísmo no les da derecho a nada en una democracia. Renunciaron a los argumentos hace bastante tiempo, y en su lugar pasaron el tiempo sermoneándonos al resto sentando cátedra moral. La gente se cansó de ello y les arrebató su poder.

“La izquierda lo está tratando como un demonio invasor que deben exorcizar, y ha perdido por completo su capacidad de ver las cosas objetivamente”

La izquierda amenaza la democracia

Es irónico que mientras que las acusaciones sobre el “fascismo” de Trump se desmadran por los pasillos de Internet, es la izquierda la que realmente está amenazando la democracia.

Es la izquierda, después de todo, la que está afirmando que se les “robó” la elección. Es la izquierda la que quiere reorganizar el sistema político estadounidense (deshacerse del Colegio Electoral) para asegurarse la victoria en las elecciones presidenciales.

Es la izquierda la que está reclamando que un presidente democráticamente elegido no es el presidente “legítimo” simplemente porque discrepan de su agenda y le odian visceralmente. El espantoso Keith Olbermann llegó tan lejos como para decirle a Bill Maher que Estados Unidos no tuvo una contienda electoral: “Fuimos invadidos, eso es todo”.

Seguramente la gente caerá en la cuenta de que esta convulsión neurótica que está sufriendo la izquierda no es útil.

“La Segunda Guerra Civil Americana está en marcha y las trincheras no podrían estar más definidas”

Yo no era un fanático de Trump, pero ahora que Trump es presidente, tengo el mismo enfoque que Ben Shapiro y la National Review: apoyar al presidente cuando podemos apoyarlo, y criticarlo cuando no podemos. En otras palabras, tratarlo como un político deficiente.

La izquierda, sin embargo, lo está tratando como un demonio invasor que deben exorcizar, y ha perdido por completo su capacidad de ver las cosas objetivamente.

Por ello, una “prohibición temporal de viajar” se convierte en una “prohibición musulmana”, los nombramientos gubernamentales de personas con experiencia militar convierten el gabinete en una “junta” y el uso de las tácticas de Obama se convierte en “fascismo”.

La izquierda ha perdido el poder y ha entrado en pánico. Los próximos cuatro años van a ser una constante pelea callejera.

La izquierda ha caricaturizado a Trump como un dictador grotesco y los gritos ahora son tan fuertes que es casi imposible distinguir los hechos.

La Segunda Guerra Civil Americana está en marcha y las trincheras no podrían estar más definidas: la descarada hipocresía de la izquierda combinada con su desalentadora histeria ha revelado que han perdido su capacidad de ver en términos políticos a aquellos con quienes discrepan.

* Jonathon van Maren es director de comunicación del Canadian Centre for Bio-Ethical Reform, una de las organizaciones provida más importantes del mundo. Este artículo fue publicado en LifeSiteNews.

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