Ocho razones por las que la enseñanza concertada debe decir ‘No’ a la Ley LGTB de Cifuentes

    Los centros privados y concertados de Madrid se enfrentan a la mayor amenaza en 40 años de democracia: la Ley de Diversidad Sexual. Por ser más agresiva y liberticida que Educación para la Ciudadanía, exige una respuesta contundente y sin fisuras de la comunidad educativa.

    0
    Material de la Asociación Estatal de Familias de Menores Transexuales / Crhysallis
    Material de la Asociación Estatal de Familias de Menores Transexuales / Crhysallis

    Lo que está en juego con la Ley aprobada por la Asamblea de Madrid es la propia esencia de la libertad de enseñanza, y el derecho de los padres a la educación de los hijos.

    Estas son las 8 razones por las que los centros concertados y privados deben oponerse radicalmente a la Ley LGTB de la Comunidad madrileña.

    Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.

    Haz un donativo ahora

    1. Porque les van a obligar a enseñar que 2 y 2 ya no son cuatro.- La Ideología de Género es una superchería carente de rigor científico, como subraya la Asociación Americana de Pediatras o el informe que acaba de publicar The New Atlantis

    Decir que la heterosexualidad no es normal es como decir que 2 y 2 son diez y no cuatro. La Ley de Diversidad Sexual pretende pervertir la razón de ser de la enseñanza, trocando el conocimiento por el adoctrinamiento. Poniendo a los docentes en el brete de enseñar una burda patraña, es decir de mentirles a los escolares.

    2. Porque les van a convertir en lacayos del poder.- Lo que diferencia la enseñanza de Occidente de los regímenes totalitarios es la libertad (art 17.1 de la Constitución). La ley de Cifuentes pretende acabar con la libertad de cátedra, y va a convertir a los profesores en loros que repiten consignas totalitarias, en acólitos de los comisarios políticos. “Una enseñanza que no es libre, no merece llamarse enseñanza”. La frase es del filósofo Julián Marías, que no pudo ejercer la docencia en España por sufrir persecución política.

    Los que mandan son los padres, no el Estado, que tiene un papel subsidiario en la educación

    3. Porque va a cargarse el derecho de los padres a elegir la educación de los hijos.– Es un derecho fundamental recogido por la Constitución (art. 27). No debe olvidarse que el Estado sólo tiene un papel subsidiario respecto del derecho de los padres a la educación de sus hijos, importante desde luego pero subsidiario. Los que mandan son los padres, no el Estado. Este último está supeditado a los progenitores y no al revés. Salvo –insisto- en regímenes como la China maoísta o la Rusia estalinista.

    Significativamente en España éste es un derecho de iure (como reconoce la Constitución), pero también de facto: casi el 100% de la poblacion apoya que los padres tengan derecho a elegir si su hijo va a un colegio concertado o de titularidad pública, según recoge el estudio Demandas educativas de los padres en España, realizado por la Universidad de Comillas.

    4. Porque contradice el ideario religioso de la inmensa mayoría de los centros concertados y privados.- La mayoría de la enseñanza concertada está dirigida por órdenes religiosas católicas, y buena parte de la privada por asociaciones de padres con ideario cristiano. Pero la Ley Cifuentes ataca directamente la doctrina cristiana (el Papa Francisco ha subrayado en Polonia, citando a Benedicto XVI, que la ideología de género es “un pecado contra el Creador”) Y añade el jefe supremo de la Iglesia católica: “Dios ha creado al hombre y a la mujer; Dios ha creado al mundo así, y nosotros estamos haciendo lo contrario”.

    Cristina Cifuentes/ Comunidad de Madrid
    Cristina Cifuentes/ Comunidad de Madrid

    El Catecismo distingue entre la condición homosexual y la conducta homosexual. Sobre lo primero, se adelantó más de 20 años a las leyes antidiscriminación manifestando su respeto hacia los LGTB: “Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta” (CE, 2358).

    Pero lo que no aprueba es la conducta homosexual, porque “los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados” (Congregación para la Doctrina de la Fe, Decl. Persona humana, 8). Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso”. (CE, 2357).

    No tiene sentido que en muchos de esos colegios concertados y privados se enseñe por un lado la doctrina católica, compendiada en el Catecismo, y en la hora siguiente la realidad gay y lésbica, como pretende la ley de Diversidad Sexual. Esta supone un ataque frontal contra la doctrina cristiana sobre el matrimonio y la familia.

    La norma de Cifuentes es una de esas formas de “colonización ideológica” LGTBI que Bergoglio ha denunciado en varias ocasiones, desde que fue elegido Papa. ¿No dice la Constitución bien claro que “Los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”  (art. 27.3)? ¿En qué quedamos?

    5. Porque la escuela concertada y privada tiene legitimidad y poder para defenderse.- Subestima la Asamblea de Madrid a la escuela concertada y privada si cree que la puede manejar como a un títere. Esta tiene legitimidad y poder sobrados para hacerlo.

    Porque los conciertos son en España “una solución satisfactoria para garantizar la libertad de enseñanza” (…) “el vehículo legislativo que garantiza el derecho fundamental a la libertad de enseñanza” (…) La frase es de un periódico laico, como El Mundo (El Estado debe proteger la enseñanza concertada. Editorial 26.V.2016).

    Y porque España es el segundo país de la UE con más alumnos en aulas concertadas (privadas subvencionadas) o completamente privadas, después de Bélgica.

    La escuela concertada le ahorra al Estado más de 5.626 millones de euros al año, según datos de la patronal de enseñanza privada CECE. Imaginen el problema que le crearían al Estado si respondieran con un órdago ante desafíos antidemocráticos como las leyes LGTB de comunidades como Valencia, Murcia, Galicia o Madrid.

    ¿No es este un argumento de peso para exigir a la Comunidad de Madrid que no lleve a término la arbitrariedad y cumpla la Constitución?

    6Porque, aunque difícil, no es imposible frenar la ofensiva LGTB. Afortunadamente aún estamos en un Estado de derecho, y existen armas legales para evitar que se consuma la arbitrariedad.

    Cualquier ciudadano puede pedir al Defensor del Pueblo que interponga recurso de inconstitucionalidad ante la norma de Cifuentes. La ley vulnera no uno sino varios preceptos de la Carta Magna (arts. 24.2, 20, 14, 27, 32 entre otros), por lo que es recurrible ante el Tribunal Constitucional.

    Y, cuando se inicie el proceso de desarrollo reglamentario y se concrete  la aplicación de la ley, la jurisdicción contencioso-administrativa proporcionará las posibilidades de defensa judicial de la escuela concertada y privada. Como señala Jaime Urcelay en Actuall: “Las sentencias del Tribunal Supremo de 2009 en la cuestión de la objeción de conciencia a Educación para la Ciudadanía brindan algunos puntos de apoyo jurídico muy interesantes”.

    Cabe, en fin, la protesta ciudadana, a través de cauces de expresión democráticos como medios de comunicación, manifestaciones públicas y otras campañas de movilización.

    Lo que hace falta es que los padres y la comunidad escolar respondan sin fisuras y sin complejos ante el reto. Es difícil, pero no imposible. Acabamos de ver como la sociedad colombiana le ha parado los pies al presidente Santos con una análoga iniciativa de corte totalitario.

    La Asamblea de Madrid ha demostrado que no quiere negociar, al urdir la Ley Cifuentes sin contar con docentes, sólo con los colectivos LGTB

    7. Porque como recurran a la componenda o al pacto, están perdidos. Negociar pudo servir para descafeinar Educación para la Ciudadanía, pero es que la ofensiva LGTB es mucho más agresiva y además en este caso, la comunidad escolar carece de aliados políticos: al PP le interesaba frenar la EpC zapaterista, mientras que ahora es el PP quien en algunas comunidades autónomas abandera la Ideología de Género.

    No tiene mucho sentido sentarse a negociar con quien ha demostrado que no quiere hacerlo (la prueba es que han urdido la ley Cifuentes a espaldas de padres y docentes, consultando únicamente a colectivos LGTB, como señalaba a Actuall, Pedro José Caballero, presidente de Concapa). Otra cosa es que ante la firmeza de la comunidad colectiva, acepten la posibilidad de ceder. La estrategia correcta es decir de “Entrada, No”, negar la mayor y luego si el Gobierno Cifuentes se aviene a razones y está dispuesto a reconsiderar su desafío, hablamos. Pero no al revés.

    Winston Churchill / Wikipedia
    Winston Churchill / Wikipedia

    8. Porque está en juego la propia esencia de los centros privados y concertados. Si padres y docentes creen que van a solucionar el envite con paños calientes. merecerán el famoso reproche que hizo Churchill a Chamberlain cuando éste intentó aplacar a Hitler en el pacto de Munich (1938) “Entre la guerra y el deshonor, habéis elegido el deshonor, y tendréis la guerra”. En efecto, menos de un año después, la Wehrmacht invadía Polonia. Con una diferencia: el plan de Cifuentes no les dará tanto margen de tiempo… sólo faltan unos días para el comienzo de curso.

    La pregunta es bien sencilla: ¿qué piensa hacer la escuela concertada y privada?

    Comentarios

    Comentarios

    Nacido en Zaragoza, lleva más de 30 años dándole a las teclas, y espera seguir así en esta vida y en la otra. Estudió Periodismo en la Universidad de Navarra y se doctoró cum laude por el CEU, ha participado en la fundación de periódicos (como El Mundo) y en la refundación de otros (como La Gaceta), ha dirigido el semanario Época y ha sido contertulio en Intereconomía TV, Telemadrid y 13 TV. Fue fundador y director de Actuall. Es coautor, junto con su mujer Teresa Díez, de los libros Pijama para dos y “Manzana para dos”, best-sellers sobre el matrimonio. Ha publicado libros sobre terrorismo, cine e historia.