Veganismo / La Universidad de Cambridge, poco a poco prohibiendo la carne en sus menús

    Lo que empezó como un cántico a las libertades se ha convertido en caballo de Troya para bombardear la libertad dietética. La Universidad de Cambridge ha dejado de tomar decisiones basadas en datos científicos para sumarse al carro de lo totalitariamente correcto.

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    En 2016 nos desayunamos con una nueva política en los restaurantes y cantinas regentados por la Universidad de Cambridge que en realidad no se aplicaba a sus numerosos colegios. Su objetivo principal era el de “minimizar el impacto en el medio ambiente” de sus operaciones y “promover prácticas y consumo sostenibles”.

    Dentro de las medidas que implementaron se encontraban algunas loables como reducir los desechos o comprar productos de comercio justo. No obstante, las dos primeras medidas eras las siguientes:

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    • Reducir el consumo de carne de animales rumiantes.
    • Promover el consumo de más comida vegetariana y vegana.

    Esta política se tradujo en varios premios de organizaciones ecologistas como los premios la Bata Verde 2017 (Green Gown Awards), lo que fue utilizado para revisar dicha política a finales del año pasado. Esta actualización ha supuesto la prohibición total de carne proveniente de rumiantes en el Servicio de Catering de la Universidad.

    Lo cierto es que el comité que tenía que encargarse de promover cambios en la política interna se ha reunido hace pocos días y se supone que van a dar a conocer las novedades –que se espera sean igual o más totalitarias que las anteriores- que se irán introduciendo este año.

    Mientras tanto, en los comedores de los diversos colegios que conforman la Universidad tienen diferentes políticas. Durante años siempre se ha ofrecido –todos los días- una opción vegetariana e incluso vegana teniendo en cuenta la diversidad de los estudiantes y los diferentes caminos que pueden llevar a un estudiante a llevar este tipo de vida, incluyendo motivos religiosos.

    No les sorprenderá si les digo que lo que empezó como un cántico a las libertades se ha convertido en caballo de Troya para bombardear la libertad dietética, pues ahora los mismos que durante años han exigido esa libertad de elección, ahora se emplean a fondo para que el vegetarianismo o veganismo sea la única opción que pueda tomarse libremente- nótese la ironía. Nada nuevo bajo el sol en cuanto a las prácticas de los que no creen en la libertad, que hoy en día se traducen en esta Universidad en el movimiento de los lunes verdes o lunes sin carne, lo que significa que los estudiantes son libres de escoger entre el verde y el verde, prohibiéndose cualquier tipo de carne.

    Surtido de comida vegana.
    Surtido de comida vegana.

    Christ´s College y Sidney Sussex College ya llevan operando los lunes totalitarios desde hace tiempo, pero el último que se ha subido al carro ha sido Clare College.

    Los estudiantes recibieron un correo electrónico de Emma Heiling, presidente de la Sociedad Vegana de la Universidad de Cambridge en el que les daba menos de 6 días para opinar sobre la implantación de esta medida en su colegio- que se daba por hecho en la misiva. Además, aprovechaba la oportunidad para explicar porqué debían votar afirmativamente, sin dar tiempo a otras personas para organizar una respuesta sólida ni refutar muchas de las afirmaciones que hacía en su correspondencia, muchas algo infantiles. Les paso a enumerar algunas de ellas con comentarios del que escribe:

    “Un tercio de la tierra está desertificada y el ganado es la principal causa de ello”: Obviamente nos van a mencionar aquí el hecho de que el planeta Tierra es hoy 5% más verde que hace 20 años, como explicó la NASA el pasado febrero. También es importante resaltar que la culpa en esta ocasión es del ganado, no del cambio climático. Cada día el malo es el que conviene.

    “La producción de un litro de leche requiere 1.000 litros de agua”: Lo que no te cuentan es que para producir un kilo de arroz hace falta más de 2.200 litros, la pasta requiere 1.680 y los espárragos casi 1.000. Si quieren más datos les diré que para la misma cantidad de chocolate se requiere más de 15.000 litros. Como se imaginan la guerra contra el aguacate, que requiere 2.000 litros de agua por kilo, no es algo que les preocupe. De nuevo se utiliza la técnica de proveer datos sin ponerlos en contexto.

    “Ahora mismo estamos produciendo alimento para dar de comer a más de 70.000 millones de animales de granja cada año mientras 800 millones de personas no tiene qué comer”: Esta afirmación puede ser cierta pero la lógica en la que se fundamenta brilla por su ausencia, pues pretende decir algo así como que si dejamos de criar animales podríamos dar de comer a los hambrientos del mundo. El problema es que la cantidad de comida que producimos ya es suficiente como para alimentar a la población mundial existente. De hecho la propia FAO reconoció hace casi una década que se producía entonces alimento para más de 12.000 personas. Esto es, que el argumento de dejar de dar de comer a las vacas para dedicar esos recursos a los humanos es una falacia auténtica.

    Además también predice la extinción de todos los peces del mar para 2048. Creo que esto no merece comentario.

    Este es el nivel al que se ha llegado en una Universidad que ha dejado de tomar decisiones basadas en datos científicos para sumarse al carro de lo totalitariamente correcto.

    Como estos movimientos suelen moverse con planes muy detallados a largo plazo, si todo sigue así, sin oposición social, en breve veremos cómo los que seguimos a la biología y optamos por una dieta omnívora, seremos estigmatizados y bombardeados a impuestos verdes e insultos y escraches callejeros. Empieza la cuenta atrás.

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