Aparcar hijos o aparcar el trabajo

    No queremos una conciliación que nos ayude a aparcar a nuestros hijos en guarderías con más horas en los colegios, ayudas para canguros y cuidadoras… Queremos protección y defensa de la familia. 

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    Propuesta de aparcamiento para personas con niños menores.
    Propuesta de aparcamiento para personas con niños menores.

    ¿Organizar el trabajo para atender y cuidar a la familia? O ¿es organizar la familia para poder atender el trabajo?

    Quizás somos disléxicos y cambiamos el orden de las cosas.

    Algunas personas creen que La Sexta da información.

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    La conciliación es aparcar a los hijos. Hemos dejado de atender a la familia y de cuidar sus necesidades por decirle al estado «si amo, lo que tu mandes».

    No es solo la vida estresante que llevamos. Es que ha dejado de tener importancia la familia.

    «A casi todos nos lleva la vorágine moderna de que la libertad, la autonomía y la emancipación pasan por tener que ser un prestigioso profesional»

    Formar y cuidar una familia requiere toda la atención posible, todos los recursos disponibles y todo el tiempo del mundo. Es lo bastante importante como para dedicar unos años a este cometido.

    Para cuidar, atender, formar y acompañar a nuestros hijos, nuestro mayor tesoro. Por quienes damos hasta la vida.

    Y también es un tesoro para la sociedad pues son sus futuros ciudadanos.

    Los padres sabemos todo esto, pero a casi todos nos lleva la vorágine moderna de que la libertad, la autonomía y la emancipación pasan por tener que ser un prestigioso profesional de lo que sea.

    Es lo más sagrado. A ese carro han obligado a la mujer a subirse también.

    Subirse a una rueda en la que no controlas la velocidad ni el tiempo.

    «Por lo menos tenemos que lograr la dedicación exclusiva de uno de los dos padres para cuidar el hogar y la familia»

    Casi nadie tiene el valor de parar y decidir bajarse. Dedicarse a otra cosa que nos permita vivir para la familia. No se considera como un gran trabajo, el mejor, el más beneficioso para todos, formar y cuidar una familia.

    A los padres hay que mimarles. Prestarles toda la atención del mundo. Cuidarles como al mejor trabajador de cualquier empresa. Los padres son los mejores empresarios del mundo.

    El trágico suceso de la pasada semana en Madrid [N. del E.: Un hombre olvidó a su hijo en el coche y falleció] ojalá pueda servir para gritar al mundo entero que esto hay que pararlo. Que esta presión por exigir un excesivo rendimiento profesional, dejando aparcada a la familia, no se puede sostener ya.

    En otros países, a las familias con hijos las miran con admiración. Les dejan años para ocuparse de la familia.

    Por lo menos tenemos que lograr la dedicación exclusiva de uno de los dos padres para cuidar el hogar y la familia.

    Como dice la Resolución de la Unión Europea (UE) de 13 de septiembre de 2016 en el punto 34:

    “Pide a los Estados miembros que introduzcan «créditos por cuidados», a través de legislación en materia laboral y de seguridad social, para ambos sexos en forma de periodos equivalentes durante los que se puedan acumular derechos de pensión, a fin de proteger a quienes hayan dejado temporalmente el mercado laboral para dispensar de manera informal cuidados no remunerados a personas dependientes o miembros de la familia y que reconozcan el valor que representa el trabajo de estos cuidadores para la sociedad en su conjunto; anima a los Estados miembros a intercambiar mejores prácticas en este ámbito”.

    Ya nos lo han dicho con esta Resolución. Nos dan una pista de como podemos mejorar el mundo un poquito. ¿Hemos hecho algo? O mejor, los que legislan, ¿han hecho algo? ¡¡¡Ni siquiera conocen esta Resolución!!!

    Este ‘olvidar un hijo’ en el coche o en la puerta del colegio, o no darse cuenta que lo llevas en brazos y miras con horror el cochecito vacío o dejarse la silla del bebé en la acera, etc… pasa todos los días, pero no termina de forma tan trágica.

    Es un aviso. Una exigencia que gritamos:

    No queremos una conciliación que nos ayude a aparcar a nuestros hijos en guarderías con más horas en los colegios, ayudas para canguros y cuidadoras…

    Queremos protección y defensa de la familia. 

    Para que la sociedad disponga en su base de familias fuertes hay que pasar por protegerlas con padres disponibles para su mejor trabajo, su mejor empresa: la familia.

    Dejarnos a nuestra suerte solo provocará lo que estamos viviendo. Que nos precipitamos al vacío sin remedio.

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