El ayuno afectivo: recuperando el corazón, el cuerpo y el alma

    Actualmente existen dos tendencias fuertes entre los jóvenes con respecto a las relaciones afectivas. Ambos extremos deben ser evitados, ambos extremos denotan la falta de madurez emocional que la juventud vive hoy en día.

    0
    Una pareja enamorada disfruta de un paseo en barco. /Pixabay
    Una pareja enamorada disfruta de un paseo en barco. /Pixabay

    Actualmente existen dos tendencias fuertes entre los jóvenes con respecto a las relaciones afectivas: Están aquellos a quienes no les interesa el compromiso y solo están buscando divertirse sin ningún tipo de seriedad en el asunto, y otros que en su desesperación por encontrar a la pareja ideal encuentran en cada vuelta de la esquina al amor de su vida. Ambos extremos deben ser evitados, ambos extremos denotan la falta de madurez emocional que la juventud vive hoy en día. Ambos extremos son una clara muestra de la crisis afectiva que sufre la sociedad en la actualidad.

    Pero en medio de ambos extremos podemos encontrar un punto medio, jóvenes que tienen anhelos de amor en su corazón, pero tampoco se aferran a la idea de juntarse con cualquiera. Aquí es donde debemos aspirar estar todos los solteros, eso sí, con algunos lineamientos bastante claros.

    Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.

    Haz un donativo ahora

    El «punto medio» o de «balance» no es un lugar de indiferencia ante el asunto, al contrario, debe ser un lugar de seguridad y confianza. La sugerencia que propongo es que, para poder alcanzar este estado de serenidad y paz, nos adentremos en un ayuno afectivo.

    [Aclarando conceptos]

    Ayuno: Privarse o estar privado de algún gusto o deleite.

    Afectividad: Conjunto de sentimientos, emociones y pasiones de una persona. (En este caso nos referimos específicamente a las relaciones afectivas que buscan entablar una relación o noviazgo).

    El ayuno afectivo es un estado mental, físico y espiritual donde nos tomamos un tiempo determinado, el que cada persona considere necesario (40 días, 6 meses, 1 año, etc.) para alcanzar tres objetivos específicos:

    • Conocernos verdaderamente como seres humanos e hijos de Dios; Quiénes somos, de dónde venimos, hacia dónde vamos, cuál es nuestra misión, cuáles son nuestros anhelos, qué nos mueve.
    • Profundizar y mejorar nuestra relación con Dios, con nuestra familia y con nuestros círculos sociales (amigos, trabajo, estudio, etc.)
    • Meditar sobre la vocación universal del Amor; Todos somos amados desde el principio, todos estamos llamados a amar. Para poder amar plenamente a alguien más, debemos descubrir el Amor original, aquel que nos amó primero.

    Cada persona debe realizar su propia lista de objetivos, los cuales desee alcanzar a través del ayuno afectivo (perdón y sanación de alguna herida del pasado, fortalecimiento de la virtudes de la paciencia, esperanza y confianza, vacíos afectivos provenientes de la familia, noviazgos conflictivos, fortalecer mi relación con Dios, conocerme y amarme etc.). Y, durante este tiempo de ayuno, la persona deberá centrarse únicamente en su relación consigo mismo, su relación con Dios, y su relación con los demás (familia y amigos).

    ¿Cuáles son los deseos más profundos de mi corazón? ¿Qué entiendo por una relación afectiva? ¿Qué espero de una relación afectiva? ¿Estoy preparado para el matrimonio? ¿Cómo está mi relación con Dios? ¿Cómo está mi autoestima? Entre muchas otras interrogantes que se pueden y deben realizar a lo largo de este tiempo de reflexión.

    Personalmente, la herramienta del ayuno afectivo me ha ayudado en algunos puntos específicos:

    • Entender que el único amor puro y verdadero, proviene de Dios.
    • Practicar la paciencia (en todos los ámbitos de mi vida, especialmente con las personas con las que soy menos tolerante).
    • Todo lo que vale la pena, conlleva un sacrificio.
    • Vivir la alegría del presente; El ayer ya pasó y el mañana no sabemos si llegará.
    • Descubrir las cosas que me hacen única y diferente.
    • Trabajar en la habilidad de amarme por quien soy.
    • Perdonar a los demás, todos tenemos una lucha personal.
    • Confiar en la Divina Voluntad
    • Rezar por cumplir mi vocación al amor, en el estado de vida adecuado.

    Realizar un ayuno afectivo, por el tiempo que se considere necesario, no tiene desperdicio alguno. A continuación, les comparto algunas herramientas que les pueden ser de mucha utilidad si desean unirse a esta gran aventura.

    [Blog: Is it time to take a dating fast?]

    [Blog: So you wanna go on a dating fast?]

    [Blog: Dating fast – fast as a in the noun, not the adverb]

    Dating Fast- Fast As in the Noun, Not the Adverb

    [Recomendación de lectura: The Dating Fast, por Katherine Becker]

    «Para estar realmente preparado para una relación romántica, primero debe amarse y respetarse a sí mismo. El noviazgo de cuarenta días de Katherine Becker es una excelente herramienta para la auto reflexión para comprenderse mejor y crecer en amor, confianza y fe. Rápido lo preparará mejor para las relaciones, y es un paso sólido hacia una vida plena, con o sin cónyuge»

    «In order to be truly ready for a romantic relationship, you must first love and respect yourself. Katherine Becker’s forty-day dating fast is an excellent tool for self-reflection to understand yourself better and grow in love, confidence and faith. Following this fast will better prepare you for relationships, and is a solid step toward a fulfilling life, with or without a spouse». —Anita A. Chlipala, MA, MEd, LMFT, Relationship Reality 312, Inc.

    [Recomendación de lectura: The Dating Detox, por Lisa y KevinCotter]

    «Cansados ​​de nuestra cultura de citas tóxicas, muchos adultos jóvenes quieren limpiar su amor. Desean entregar sus vidas a Cristo y alejarse del pecado pero, sin un plan concreto, vuelven rápidamente a los viejos hábitos. Ofreciendo diariamente historias y artículos de acción, esta desintoxicación de cuarenta días proporciona una «limpieza» práctica para
    aquellos que quieren purificarse de la cultura de citas envenenadas y obtener el
    libertad para amar y ser amado».

    «Tired of our toxic dating culture, many young adults want to clean up their love
    lives. They desire to give their lives to Christ and turn away from sin but
    without a concrete plan, they quickly fall back into old habits. Featuring daily
    stories and action items, this forty-day detox provides a practical «cleanse» for
    those who want to purify themselves from the poisoned dating culture and gain the
    freedom to love and be loved».

    Otros recursos:

    https://www.discerninghearts.com/?p=7427

    http://www.amazon.com/The-Dating-Fast-Reclaim-Heart/dp/0824526929>

    Comentarios

    Comentarios

    No nacío para hacer una cosa, sino para muchas. Lee, escribe y participa con el objetivo de construir puentes que le transporten a lugares que de otra forma no conocería. La filosofía de Wojtyla es lo suyo. La empatía es la virtud por la que lucha diariamente. Licenciada en Diseño Industrial y magíster en Educación de Valores porque así dicen sus títulos. Consultora, docente universitaria, columnista y fiel defensora de la dignidad humana y los valores occidentales.