Una mujer realiza el gesto del feminismo radical en una manifestación en Bilbao el 8 de marzo de 2019. /EFE

Es común entre los que nos movemos en el espectro de la derecha afirmar que, tras la caída del Muro de Berlín en 1989, imagen evidente del fracaso del Socialismo Real –y tan real…-, la izquierda se dispuso a sustituir la lucha de clases entre proletario y patrón por la lucha de sexos, la lucha de razas, etc. Esto es cierto, sí, pero solo parcialmente. Esta Nueva Izquierda, que rechazó –aunque siguió blanqueando- a la URSS y dejó de lado la defensa de los trabajadores para enfrentar a la sociedad entre sí por otras vías es fruto de Mayo del 68 y de sus locuras universitarias. Y hoy, estamos viviendo, en su cénit, dichas locuras, hijas de la Escuela de Fráncfort, el feminismo supremacista de Tercera Ola, el relativismo absoluto de Foucault, etc.

Se introducido con su discurso subversivo en todos los sitios clave: las universidades, los colegios, los medios de comunicación, la administración pública, etc. Han seguido al pie de la letra las enseñanzas de Antonio Gramsci y sus ideas sobre la Hegemonía Cultural. Saben que, para hacer la revolución, tendrán que apoderarse de lo que Karl Marx llamaba Superestructura. Era evidente que, tras la difusión del Estado del Bienestar y el aumento espectacular de la prosperidad merced a la libre empresa, nadie iba a hacer la revolución. Por esto, comenzaron a ir, poco a poco, pero cada vez más rápido, entrando en las universidades, los colegios, las instituciones, los medios de comunicación ¡Hasta en colegios privados y concertados han caído en la enfermedad del femimarxismo, el identitarismo y el buenismo!

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El mundo no se paró ¿Por qué? Porque la mayor parte de las  mujeres que crean riqueza no fueron cómplices de este esperpento

Esto, lo hemos podido ver perfectamente el 8 de Marzo tras varios días bombardeándonos con la huelga y las manifestaciones. A dichas manifestaciones acudieron, básicamente, la horda subvencionada que gana un pastizal por dar clases de masturbación, universitarias y bachilleres víctimas de un proceso sutil de adoctrinamiento, miembros de la academia que se creen superiores a ti y periodistas, sin duda, el sector más izquierdizado que existe en el mundo y que, ha perdido, salvo honrosas excepciones, su credibilidad.

Las mujeres trabajadoras que madrugan para trabajar y dar de comer a la familia o que, por el contrario, voluntariamente, han decidido ocuparse del cuidado de su hogar y su familia, no fueron partícipes de esta huelga. El mundo no se paró ¿Por qué? Porque la mayor parte de las  mujeres que crean riqueza no fueron cómplices de este esperpento.

Lo más jocoso, sin lugar a dudas, fue el manifiesto que casi ninguna se leyó y que no deja de ser un copia-pega del Manifiesto Comunista pero sustituyendo obrero o proletario por mujer o género

Esto no era una huelga al uso. Había sido promovida por un PSOE que ansía crear bolsas de votantes dependientes de él y por unas multinacionales que quieren aprovecharse de la moda para sacar, legítimamente, beneficios. La realidad es que, hoy en día, cuanto más rico eres, más de izquierda progre-guay sueles ser. Y de los medios de comunicación ya ni hablo. Todo ha sido auspiciado desde arriba, desde el Estado y lo que se mueve dando palmaditas a su vera. Y, lo más jocoso, sin lugar a dudas, fue el manifiesto que casi ninguna se leyó y que no deja de ser un copia-pega del Manifiesto Comunista pero sustituyendo obrero o proletario por mujer o género.

Una batería de los típicos mantras que la extrema izquierda utiliza para liquidar nuestras libertades. Se aprovechan de que muchas no han leído el manifiesto y se dejan llevar por la moda o, por el contrario, sí lo han leído y el alma revolucionario de la juventud puede con ellas mientras vivimos en un blanqueo constante del comunismo asesino y liberticida.

El Feminismo, para mí y para las sufragistas, es la igual dignidad humana entre el hombre y la mujer, la igualdad ante la ley y el derecho de cada persona a buscar el proyecto de vida que quiera. Todo esto teniendo en cuenta que el hombre y la mujer tienen diferencias biológicas que hacen que se complementen entre sí. Feminismo no son las cuotas de género que cosifican a las mujeres y las dicen que no pueden llegar a hacer lo que quieran por sí mismas. Feminismo no es la lucha fratricida entre hombres y mujeres y el odio que esto supone. Feminismo no es pasar por alto la biología y la Filología para vivir en el mundo de los teletubbies.

Un ejemplo de feminismo es Margaret Thatcher, que logró ser la primera gobernante del Mundo Libre con su esfuerzo y determinación, y no una subvencionada que trabaja para la Junta de Andalucía y da clases de masturbación.

La ex primer ministro británica Margaret Tatcher.
La ex primer ministro británica Margaret Tatcher.

Si se tratara de una huelga en honor a todos los logros alcanzados y con motivaciones expansivas de la dignidad humana para con las mujeres de los países islámicos, yo sería el primero en apoyarla. Pero no se trata de esto sino de, bajo la fachada de lograr una emancipación ya existente, poder extender el mensaje socialista lo máximo posible y crear, repito, bolsas de votantes. Es servir a la expansión del Estado Moderno lo máximo posible. Acabar con nuestra privacidad. Acabar con la cultura Occidental. Acabar con el Orden Natural. Imponer, en definitiva el 1984 de George Orwell.

El globalismo socialdemócrata busca crear un Hombre Nuevo tal como anteriormente hicieron los bolcheviques y los nazis. Dicho Hombre Nuevo será andrógino, sumiso a lo políticamente correcto y capaz de fijarse y odiar al que no sigue el dogma. Creerá que vive en libertad pero en realidad será un esclavo de un Estado que lo sabe todo sobre él y del que depende completamente para vivir. El Estado y sus empresas afines que participan del crony capitalism acabarán completamente con instituciones intermedias como las familias, dejando al individuo solo ante él y perderá la moralidad. El nuevo hombre amará el libertinaje, al que llamará libertad, porque caerá en el hedonismo más absoluto al creer que puede hacer lo que quiera sin asumir la responsabilidad de sus actos. Eso que hoy se nos vende como libertad se trata de dependencia. El nuevo hombre será religioso, sí, ya que verá al Estado como si fuera un dios.

Cada vez más gente, especialmente la que no vive del latrocinio del Leviatán, está reaccionando contra toda esta locura colectiva que viene de donde viene, defendiendo la Libertad y su Identidad

Mientras esto ocurre, bajo la presión de magnates como George Soros –que no es el más importante, sólo da la cara-, se quieren abrir totalmente las fronteras para ir poco a poco liquidando la cultura occidental, ganar más bolsas de votantes dependientes del estado y dar el gusto a esos lobbies que quieren mano de obra más barata. Es decir, convertir a Occidente en un país de subvencionados y malpagados en beneficio del Estado y de ese Capitalismo de Amiguetes que se salta las reglas del comercio libre.

Por suerte, cada vez más gente, especialmente la que no vive del latrocinio del Leviatán, está reaccionando contra toda esta locura colectiva que viene de donde viene, defendiendo la Libertad y su Identidad. Recuperando el concepto de patria frente al olvido de la nación histórica que deriva en el identitarismo tribal posmoderno y, recuperando la libertad frente al totalitarismo. Ya no les importa que les llamen fachas, xenófobos, racistas y machistas. Ellos saben lo que son y están hartos. Y por eso, algunos, queremos poner fin a este proyecto de UE que no es más que un experimento regional para lo que luego se hará a nivel global ¡Queremos la Europa de los comerciantes y las naciones y no la de los burócratas y los socialdemócratas! ¡Qué la UE no tenga que verse obligada a convertirse en la URSS por otros medios! ¡Recuperemos la espontaneidad y el Orden Natural frente a la Ingeniería Social!

La solución ante este Leviatán son los Padres Fundadores de los Estados Unidos. Es la Libertad, los valores cristianos, la res publica y el orden espontáneo. La alternativa al 1984 de George Orwell es 1776.

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Estudiante de Historia, católico y liberal conservador. Escribe en defensa de los Derechos Naturales y el Gobierno Limitado.