La familia natural, hombre, mujer e hijos./ Pixabay
La familia natural, hombre, mujer e hijos./ Pixabay

Hace unos días, brujuleando en internet, no navegando sin rumbo a ver que me encuentro sino con la brújula en la mano y mirando siempre al norte, me encontré con una web sobre células madre y me vino a la cabeza el parecido con las familias y la sociedad, las células madre y el cuerpo. Leía esto:

“El cuerpo humano cuenta con cientos de tipos diferentes de células, cada una de ellas indispensable para el óptimo desarrollo de nuestra salud. Las células madre cumplen la función de formar todos estos nuevos tipos de células.

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Las células madre están consideradas como proveedoras de nuevas células. Cuando éstas células se dividen tienen la capacidad de hacer más células de sí mismas o más de otras células distintas.

Las células madre son las responsables de mantener cada día nuestros cuerpos en perfecto estado de funcionamiento, logrando un corazón que lata, un cerebro que piense, unos riñones que depuren la sangre o el reemplazo de las células de la piel conforme se van renovando.

Partiendo de la base que las células madre se pueden convertir en multitud de tipos de células diversas y que colaboran activamente en la reparación del organismo, conviene diferenciar dos tipos fundamentales: las células madre embrionarias y las células madre adultas”…

Las células madre adultas son las que se hallan en el tejido celular de un adulto. Pero las células madre embrionarias se encuentran en los embriones, en niños no nacidos. Aunque también están en el cordón umbilical de los bebés. Pero si optas por las células madre del embrión, solo las puedes utilizar dejando sin vida a ese embrión.

Es como matar a la gallina de los huevos de oro, para ser rico sin pensar en que los huevos no están dentro de la gallina, sino que se forman dentro de la gallina viva.

¿No sería mejor que las células madre adultas -léase familias-  regeneren la sociedad y puedan formar nuevas células -léase hijos-  que a su vez hagan lo mismo en cada generación?

Las familias con hijos son como las células madre adultas. A partir de dos adultos, padre y madre, se logran nuevas células que procuran vida en la sociedad y futuro.

El estado, la administración, los grupos políticos… cumplen su función de gestión y organización mirando el futuro a corto plazo. Matando a la gallina de los huevos de oro -la famlia- y que el siguiente se busque la vida.

Utilizar las células madre embrionarias mata al ser humano que las fabrica. Mata a las familias para arreglar otras. Las convierte en familias de un solo uso y luego las desecha.

¿No sería mejor que las células madre adultas -léase familias-  regeneren la sociedad y puedan formar nuevas células -léase hijos-  que a su vez hagan lo mismo en cada generación?

2019 es un año decisivo en el panorama político español. Hay tres convocatorias electorales, que pudieran ser hasta cuatro en este mismo año.

Una gran oportunidad para que la sociedad funcione correctamente, y sean sus propias células madre adultas, las familias con hijos, las que procuren el reemplazo generacional necesario para garantizar un buen futuro para todos.

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Presidenta de la Asociación de Familias Numerosas de Madrid.