Ni existen las denuncias falsas ni las madres secuestradoras

    Las mujeres no mienten, asegura el Poder, pero se ha detenido a otra madre que secuestró a la hija porque era suya y antes había enterrado al padre bajo denuncias falsas. Como el pobre desdichado era periodista, nos hemos enterado de semejante canallada; de lo contrario, su caso quizás ni habría llegado a los medios.

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    María Sevilla, presidenta de 'Infacia Libre', detenida por secuestro parental.
    María Sevilla, presidenta de 'Infacia Libre', detenida por secuestro parental.

    El negacionismo de las feministas y sus aliados respecto a las aberraciones de las leyes de género ya alcanza la intensidad del que practicaban los siervos intelectuales de la URSS.

    Durante décadas, los comunistas, fuesen españoles, franceses, suecos, peruanos o estadounidenses, negaron los crímenes y los desastres de sus líderes. Incluso algunos lo hacen hoy, cuando se han abierto gran parte de los archivos soviéticos y no hay duda de ellos.

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    ¿La hambruna en Ucrania que mató a millones de personas? Un sabotaje de los campesinos ricos difundido por la prensa reaccionaria. ¿El pacto de Stalin con Hitler en el que se repartieron Europa oriental e invadieron juntos Polonia? Una argucia del gran Stalin para prepararse para la guerra de aniquilación del nazi-fascismo. ¿El muro de Berlín? Respuesta al belicismo de Occidente. ¿La tecnología soviética? La más adelantada del mundo. ¿El Gulag? Exageraciones de resentidos. ¿La desecación del Baikal? El calentamiento global causado por el capitalismo.

    Hace unos días la Policía detuvo a otra madre miembro de Infancia Libre que desapareció con una hija hace dos años

    De la misma manera reaccionan hoy las hordas feministas. No explican por qué hay denuncias falsas presentadas por mujeres sobre el robo del teléfono móvil que sobre la llamada ‘violencia de género’. El patriarcado es como el oxígeno: no se ve, pero nos rodea y vivimos gracias a él. Quien se atreva a discutir las trolas del feminismo subvencionado contribuye a la opresión de las mujeres, incluidos sus asesinatos.

    Un desdichado ha tenido la ‘suerte’ de poder demostrar que él no era el canalla que pretendía su ex pareja, con la que tuvo una hija. Nos hemos enterado de su calvario y de las mentiras difundidas por la mujer debido a que es periodista.

    https://twitter.com/MuyLiberal/status/1127205732728868864

    Se trata de Daniel I. Aguirre, miembro de la plantilla de El Mundo. En 2011, él y su esposa se divorciaron después de 13 años de convivencia y con una hija en común, entonces de dos años. “El divorcio fue convulso. Yo quería la custodia compartida y dividir la vivienda entre los dos, pero para mi sorpresa la madre se negó: «La casa y la niña me las quedo yo», me dijo por ese orden.”

    Como tantos padres que descubren con sorpresa que, si la madre les acusa de malos tratos o de abusos sexuales sobre sus hijos, la Administración y la sociedad les consideran culpables, se avino a “un mal acuerdo económico con tal de conseguir un amplio régimen de visitas” con su niña. La mujer se quedó con la casa, no pagó la deuda, recibió una pensión y, además, empezó a amenazarle con falsas denuncias. Por último, ésta desapareció en octubre de 2017 con la niña, ya de 10 años, hasta el sábado 12 de mayo.

    La Policía detuvo a la (presunta) delincuente en La Cabrera y el juez la puso en libertad. Parece que en España, el delito de sustracción de un menor por su madre tiene menos reproche penal, en cuanto a medidas cautelares, que una denuncia por violencia género o una bofetada dada a un niño.

    El último padre al que una mujer ha arrebatado a un hijo es un periodista. También sufrió denuncias falsas por abusos sexuales

    Tanto esta mujer, como María Sevilla, detenida en abril por el mismo delito de sustracción de menores, pertenecen, al igual que sus nuevas parejas, a la asociación Infancia Libre, que pretende luchar contra los abusos los niños y asegura que éstos nunca mienten. Infancia Libre, dirigida, como vemos, por delincuentes, ha asesorado a Unidas Podemos en la legislación feminista que este partido ha promovido en los últimos años. Pero los diputados de izquierdas no se han planteado pedir disculpas por haber amparado a semejantes individuos.

    Las leyes feministas, aplicadas por miles de funcionarios, trabajadores sociales, médicos, psicólogos, abogados, psiquiatras, jueces y políticos, permiten no solo estas barbaridades, sino muchas otras, como la retirada de la patria potestad por el Estado a los padres que se nieguen a aceptar la administración de los tratamientos de cambio de sexo (incluso con operaciones de extirpación de genitales) a sus hijos adolescentes.

    Y el Poder sonríe. Porque es lo que desea: la destrucción de la familia y el encarnizamiento de la guerra de sexos.

    ¿Dejará de publicar El Mundo la trola de que sólo el 0,01% de las denuncias de violencia de género son falsas?

    Acaba de recibir un premio corresponsalía de género de El País, uno de los altavoces de la consigna de “las mujeres no mienten”. Espero que los redactores de El Mundo, a partir de ahora y antes de volver a publicar en sus artículos que sólo el 0,01% de las denuncias presentadas por mujeres en asuntos de violencia de género son falsas, al menos se tomen un café con su compañero Daniel. No les darán un premio, pero no arruinarán vidas.

    Lo que no entiendo es que docenas de miles de varones

    que han pasado por el calabozo por una denuncia falsa o han perdido a sus hijos y su patrimonio voten a los partidos de izquierda que no sólo introdujeron las leyes que les restan derechos, sino que ahora proponen reforzarlas. Me pregunto si creen que esas leyes han aparecido en el BOE por obra de algún duende de imprenta… ¡Qué poco conscientes son los españoles de sus derechos!

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    Cuando me digo por las mañanas que el periodismo es lo más importante, me entra la risa. Trato de tomarme la vida con buen humor y con ironía, porque tengo motivos para estar muy agradecido. Por eso he escrito un par de libros con mucha guasa: Bokabulario para hablar con nazionalistas baskos, que provocó una interpelación en el Congreso por parte del PNV, y Diccionario para entender a Rodríguez el Progre. Mi último libro es 'Eternamente Franco' (Homo Legens).