Sexo y género: Dos realidades complementarias

    A lo largo de la historia han existido grandes mujeres y hombres que han sobresalido debido a que poseen virtudes “típicas”, “comunes” o “más relacionadas” con su sexo, pero también otras tantas “típicas” del sexo opuesto.

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    Es vital utilizar las mismas armas contra los promotores y valedores de la ideología de género.
    Es vital utilizar las mismas armas contra los promotores y valedores de la ideología de género.

    “Sexo” y “género” son dos conceptos que se complementan entre sí, aunque en el debate público actual quieran convencernos de lo contrario.

    Si bien es cierto que como seres humanos poseemos una naturaleza intrínseca, también es cierto que muchas situaciones sociales que nos rodean, aportan a nuestro desarrollo como personas. Esto significa que, antropológicamente hablando, los seres humanos estamos constituidos tanto por la naturaleza como por la cultura; lo recibido y lo construido, la biología y la libertad.

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    Además, cada uno de nosotros es único e irrepetible; Por ejemplo, mi manera de ser mujer, jamás va a ser igual a la de mi mamá, la de mis primas o mis amigas. Y en esto radica la realidad de “sexo” y “género”, conceptualmente hablando, y la manera en que se relacionan entre sí en la praxis.

    No todas las mujeres pueden, ni deben, ser encasilladas en un mismo estereotipo, como tampoco los hombres

    Nuestro sexo es binario y biológico, mujer-hombre. Sin embargo, no es determinista ni reduccionista. No todas las mujeres pueden, ni deben, ser encasilladas en un mismo estereotipo, como tampoco los hombres. El género también es binario, masculino-femenino; Pero esto no significa que exista una manera única de ser femenina o masculino en el mundo. Es imperante reconocer que existe una realidad biológica y una identidad biológica dada, pero es aún más importante enfatizar que como seres humanos somos libres e independientes en nuestra forma de desarrollarnos en el mundo, y de relacionarnos con todo lo que nos rodea.

    Unos padres pierden la custodia de su hija por oponerse a un tratamiento hormonal.

    Como seres humanos creativos, porque somos capaces de crear y transformar ideas/cosas/situaciones, podemos mejorar y hacer propio todo aquello que nos fue dado. Hacerlo propio desde nuestra identidad, única e irrepetible. Por esta razón existen diversas maneras para un hombre de ser masculino, como existen diferentes formas para una mujer de ser femenina; Sin que esto conlleve a suprimir o eliminar la realidad biológica en nuestro ser.

    En el caso de los órganos sexuales, por ejemplo, existen para ser complementarios y procrear; Y diferentes estudios científicos afirman que las diferencias sexuales a nivel hormonal y neurológico, son claras y contundentes

    La verdadera equidad de género, entonces, no debe ser igualitarista. No podemos hablar de equidad (o igualdad) de sexos, porque evidentemente no hay forma de equipararnos en este ámbito. En el caso de los órganos sexuales, por ejemplo, existen para ser complementarios y procrear; Y diferentes estudios científicos afirman que las diferencias sexuales a nivel hormonal y neurológico, son claras y contundentes. Científicos y académicos, como Rhoads y Lax, exponen las grandes diferencias que existen entre ambos sexos.

    De lo que sí podemos hablar es de equidad de género, comprendiendo el concepto desde una visión integral, transformadora y evolucionada. De esta manera comprenderemos que, sumado a nuestras características naturales de mujer, más sensibles e interesadas por las relaciones sociales, así como con una tendencia al cuidado de los más vulnerables, etc., también somos capaces de desarrollarnos como líderes fuertes, con ambiciones nobles, listas para la competencia cuando nos sea requerido.

    Todo eso gracias a las condiciones y oportunidades que nos brinda nuestro entorno, así como la capacidad que tenemos de razonar, elegir y tomar acciones concretas respecto a nuestra vida.

    A lo largo de la historia han existido grandes mujeres y hombres que han sobresalido debido a que poseen virtudes “típicas”, “comunes” o “más relacionadas” con su sexo

    Los hombres, por otro lado, sumado a su naturaleza de ser proveedores, líderes y protectores en la sociedad, también son capaces de desarrollar habilidades como la empatía, buena escucha y solidaridad. Esto, sin lugar a duda, lejos de alejarlos de su masculinidad, los hace ser mejores hombres.

    A lo largo de la historia han existido grandes mujeres y hombres que han sobresalido debido a que poseen virtudes “típicas”, “comunes” o “más relacionadas” con su sexo, pero también otras tantas “típicas” del sexo opuesto. Y [estos personajes] llaman fuertemente la atención, porque son percibidos como individuos más completos e integrales; Figuras que inspiran, como Juana de Arco, Mahatma Gandhi, Harriet Tubman y Martin Luther King Jr., por mencionar algunos.

    Captura de Juana de Arco (1847-1852) de Dillens Adolphe-Alexandre

    En conclusión, hoy por hoy es necesario que como sociedad que aspira a la equidad de género, eliminemos los roles y estereotipos que son rígidos e inflexibles, para comprender la libertad que poseemos como seres humanos, abrazando nuestra realidad e identidad como mujeres y hombres. Todos somos dignos por el simple hecho de ser, y todos tenemos la capacidad de desarrollarnos según nuestras características únicas e irremplazables, ¡sin estereotipos!

    No nos dejemos engañar, el sexo y el género son complementarios.

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    No nacío para hacer una cosa, sino para muchas. Lee, escribe y participa con el objetivo de construir puentes que le transporten a lugares que de otra forma no conocería. La filosofía de Wojtyla es lo suyo. La empatía es la virtud por la que lucha diariamente. Licenciada en Diseño Industrial y magíster en Educación de Valores porque así dicen sus títulos. Consultora, docente universitaria, columnista y fiel defensora de la dignidad humana y los valores occidentales.