Stop suicidio demográfico: los cimientos del puente

    El el foro Stop suicidio demográfico reuniremos a los candidatos de las cuatro citas electorales que nos esperan en unas semanas. Les diremos que si nos siguen a construir un puente que cruce por encima del agujero demográfico que tenía que estar relleno de niños, de jóvenes, de adultos.

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    Imagen referencial de familia / Pixabay
    Imagen referencial de familia / Pixabay

    El lunes 8 de abril verá la luz el IV Foro Stop Suicidio Demográfico. Y este año hemos decidido que nos vamos a poner manos a la obra.

    En las otras tres ediciones anteriores quisimos alertar del gravísimo problema que se nos venía encima, que cada vez nacían menos niños, que cada vez se rompían más familias y que la población en edad de trabajar y de cotizar estaba menguando.

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    Quisimos dar voz a demógrafos que, no solo nos decían esto, sino cuáles iban a ser las consecuencias que íbamos a tener que pagar si a este invierno demográfico no se le ponía una fecha de caducidad.

    Incluso empezamos a proponer iniciativas y propuestas para frenar el avance de este desastre.

    Pues bien, ahora toca arremangarse y ponerse manos a la obra. Hacer cosas ya. Sin esperar más tiempo.

    Los cimientos más fuertes de ese puente tendrán que ser las familias numerosas. Fuertes por grandes. Familias grandes. Y generosas por tener que soportar el peso del puente. Aportan más hijos que la media, lo que supone más gasto y esfuerzo

    Y eso queremos hacer en este IV Foro demográfico. Reunir a los candidatos de las cuatro citas electorales que nos esperan en unas semanas. Para el verano todo será nuevo en el Gobierno, en el Municipio, en la Comunidad Autónoma, en Europa.

    No les diremos lo que pensamos o lo que proponemos, esperando que ellos se pongan a trabajar en ello. Les diremos que si nos siguen, que si se montan en el carro que nos va a llevar cada día, de una larga temporada, a construir un puente que cruce por encima del agujero demográfico. Ese agujero que tenía que estar relleno de niños, de jóvenes, de adultos. Ese agujero que ya no se puede rellenar pero que si se puede evitar que se haga más grande.

    Y ese puente debe construirse ya. Cimentado en las familias, las cunas de los niños que nos asegurarán el futuro a todos.

    Los cimientos más fuertes de ese puente tendrán que ser las familias numerosas. Fuertes por grandes. Familias grandes. Y generosas por tener que soportar el peso del puente. Aportan más hijos que la media, lo que supone más gasto y esfuerzo.

    ¿Y que tendrán que hacer los que en unas semanas tengan la responsabilidad por el compromiso adquirido de ser nuevos ministros, concejales, diputados y senadores? ¿Tendrán que proteger, defender y promover esos cimientos? ¿O seguirán derribándolos?

    En poco tiempo lo veremos. Aunque no vamos a esperar más para ponernos en marcha, para ponernos manos a la obra.

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