Una feminista critica que no haya lesbianas en el gobierno español: ¿y cuántos católicos hay?

    Por un momento, imaginemos que el 68,5% de los españoles fuesen homosexuales y sólo hubiese uno en el gobierno y, además, negase a los demás homosexuales sus derechos humanos.

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    Foto de familia de los ministros del Gobierno de Pedro Sánchez junto a Felipe VI. /EFE
    Foto de familia de los ministros del Gobierno de Pedro Sánchez junto a Felipe VI. /EFE

    Marta Borraz se queja: “¿Dónde están las lesbianas? La lista podría seguir… ¿dónde están las personas trans? ¿y las bisexuales? ¿las racializadas? ¿las que tienen diversidad funcional?”

    Esta reflexión aparecía anteayer en el diario ultraizquierdista de Ignacio Escolar, en un artículo titulado “Dos ministros gays visibles en el Gobierno: ¿Y dónde están las lesbianas?”. Borraz, que se declara “feminista” en su Twitter, carga contra el gobierno de Sánchez apelando a la declaración en la que el dirigente socialista afirmó que su gabinete aspira a ser el fiel reflejo de una sociedad como la española”. No comparto la idea de que un gobierno tenga que ser como un escaparate que muestre todas las preferencias sexuales de los españoles. Ya sé que los asuntos de la entrepierna son los únicos que le importan últimamente a la izquierda, pero esto ya roza lo absurdo.

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    Sólo una persona católica en el Gobierno en un país con un 68,5% de católicos

    Si nos ponemos puntillosos, ¿por qué sólo habrían de estar representadas las preferencias sexuales en el Gobierno? Los españoles también tenemos inquietudes espirituales. Un 68,5% nos declaramos católicos¿Hay un número proporcional de católicos en el gobierno, acaso? Que a mí me conste, la única persona católica del Gobierno es la Ministra de Educación, Isabel Celaá, y se opone a la asignatura de Religión, es decir, niega a los padres católicos el derecho que les reconoce la Constitución (Art.27) y la Declaración Universal de los Derechos Humanos (Art.18).

    Por un momento, imaginemos que el 68,5% de los españoles fuesen homosexuales y sólo hubiese uno en el gobierno y, además, negase a los demás homosexuales sus derechos humanos. ¿Eso les parecería “inclusivo” a los progresistas? Es más: en 2004, siendo consejera de Cultura de la Junta de Andalucía, la ahora vicepresidenta Carmen Calvo atacó a la Iglesia Católica afirmando no entender “qué hace todavía en este país”, y eso para referirse a una España -insisto- con una amplia mayoría de católicos. ¿Esto entiende la izquierda por “inclusividad”?

    Sólo una persona con experiencia en el sector privado en un país con un 83,51% de ocupados en ese sector

    Por otra parte, de los 18 miembros del Gobierno sólo uno, Máxim Huerta, ha trabajado en el sector privado. La cifra es realmente sorprendente, aunque no tanto si tenemos en cuenta que sólo el 36% de los actuales diputados -el 22% en el caso de los del PSOE- han trabajado en el sector privado. Hay que señalar que, según datos de la EPAde los 18,87 millones de españoles ocupados, 15,76 millones (el 83,51%) trabajamos en el sector privado. ¿Cómo puede gobernar para esta amplia parte de la población ocupada un ejecutivo en el que casi no hay nadie que sepa lo que implica trabajar en una empresa privada, o fundar y sostener una? ¿Acaso los asuntos relativos a nuestro sustento son irrelevantes al lado de los referidos a nuestra sexualidad?

    * Publicado originalmente en Contando Estrelas.

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    Nacido y residente en Vigo. Diseñador web y gráfico con 18 años de experiencia, aficionado a la fotografía y bloguero. Publica desde 2004 el blog "Contando Estrelas", en el que ha escrito más de 9.000 artículos sobre temas de actualidad, cultura, defensa y nuevas tecnologías. Participa desde hace muchos años en el movimiento cívico: es socio de HazteOir.org desde 2003, socio de Galicia Bilingüe desde sus inicios en 2007, miembro de la Red Liberal desde 2008 y colaborador de CitizenGO desde 2013. Admirador de J.R.R. Tolkien, su pseudónimo es una palabra en idioma quenya (la lengua élfica creada por el escritor británico) que significa "observador de estrellas”.