Ahora los supervillanos del cine son ecologistas

    En algunas de las películas más populares de los últimos años, a los supervillanos les mueven ideas políticamente correctas: el calentamiento global y la superpoblación. Es como si Hollywood hubiese descubierto que la gente considera a los fanáticos ecologistas capaces de aniquilar a la humanidad.

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    Thanos es el villano de 'Vengadores: InfinitiWar'.
    Thanos es el villano de 'Vengadores: InfinitiWar'.

    Yo ya estaba harto de que los malos en el cine fueran los que llevan corbata, los que van a misa y los que ayudan a las viejecitas a cruzar la calle.

    Por ejemplo, el caníbal Hannibal Lecter. Un individuo educadísimo, que castiga a los degenerados y los canallas, y encima comete sus asesinatos mientras escucha música clásica.

    Algunas personas creen que La Sexta da información.

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    O en Jack Ryan: Operación Sombra, donde el canalla que quiere causar una catástrofe financiera que derribe el poder Estados Unidos es un ruso dispuesto a dar la vida por su patria y que acude a la iglesia a rezar. El protagonista, que en las primeras películas está casado y con hijos (La caza del Octubre Rojo), en esta última se convierte en un joven inmaduro que vive con su novia, por supuesto sin descendencia.

    Anthony Hopkins interpretó al villano Hannibal Lecter en 'El silencio de los corderos' / Everett Collection / Rex Features ( 411879fv )
    Anthony Hopkins interpretó al villano Hannibal Lecter en ‘El silencio de los corderos’ / Everett Collection / Rex Features ( 411879fv )

    Esta evolución la observamos en las películas de James Bond, como destaca Aquilino Duque: “En las primeras los malos son los rusos, luego los chinos y por fin ni los unos ni los otros, sino unos plutócratas de ‘búnker’ que aspiran a esclavizar a la humanidad”. O sea, unos capitalistas. Como Lex Luthor, el archienemigo de Supermán.

    En ocasiones, los directores para hacer creíbles a los villanos se exceden en darles personalidad y los convierten en muy atractivos, más que los héroes.

    Salvo los narcotraficantes, los ‘malos’ de la mayoría de las películas solían ser capitalistas, carcas, machistas, creyentes y amantes de la música clásica y las antigüedades

    Es lo que ocurre en Operación Uncle. Los servicios secretos de Estados Unidos, de la URSS y de Inglaterra se unen contra el resurgir del fascismo en Italia, que dirige una hermosísima mujer, rica, seductora, elegante, propietaria de una escudería de coches de carreras y dueña de un palacio rebosante de obras de arte de la Roma imperial.

    Mientras Guy Richtie nos mostraba los problemas psicológicos de los héroes y sus dudas e inseguridades, yo pensaba que era preferible enrolarse en las filas de Victoria Vinciguerra.

    Al final, los hombres, cuando maduramos, queremos ser Darth Vader y no Luke Skywalker.

    Darth Vader, de la saga de la Guerra de las Galaxias, es uno de los villanos del cine más reconocidos.
    Darth Vader, de la saga de la Guerra de las Galaxias, es uno de los villanos del cine más reconocidos.

    Pues algo está cambiando, porque algunos de los supervillanos no se mueven por sentimientos como la venganza o la envidia, sino que tienen una ideología y ésta forma parte de lo políticamente correcto.

    Los nuevos malvados no quieren conquistar o dominar el mundo, sino salvarlo, aunque ello suponga liquidar a la humanidad

    La primera película que yo recuerdo en la que se intuía una crítica al pensamiento dominante fue 28 días después, en 2002, en que unos animalistas liberaban a unos cobayas en un laboratorio y, por hacer su buena obra, expandían por la Gran Bretaña un virus que transformaba a los humanos en zombis. La película, aunque recuperó el género de zombis, la pusieron a caldo en los medios del Imperio Progre.

    Ahora los supervillanos no quieren aplastar el mundo, sino salvarlo, y para ello han de destruir a la humanidad.

    En Kingsman, el multimillonario Valentine persuade a “sus amigos”, como el presidente Obama, el primer ministro sueco, un multimillonario indio y los jefes de las agencias de información, de que la única manera de salvar el planeta es mediante un “genocidio mundial”. La eliminación del virus, es decir, el ser humano, permitirá parar el calentamiento global y seguir evolucionando a los supervivientes, que, por supuesto, son los ricos y poderosos.

    Thanos, de ‘Infinity Wars’, es un convencido en el mito de la superpoblación y por eso quiere exterminar a la mitad de los seres vivos del universo

    Y ahora en la película culmen de la saga de Marvel, en la que confluyen todos los superhéroes presentados desde 2008, Vengadores: Infinity War, se presenta por fin al supervillano insinuado en varias de ellas.

    Se trata de Thanos, cuyo plan es matar a la mitad de los seres vivos del universo porque se trata de un malthusiano convencido. Parte de que hay superpoblación y concluye que el único remedio consiste en la aniquilación de mundos enteros. Algo parecido puede escucharse en los mítines ecologistas más exaltados.

    En estos dos últimos casos, el bando de los buenos combate a unos malvados que parecen formados en las tesis del Club de Roma y de Paul Ehrlich (que no han acertado ni uno de sus siniestros pronósticos, ya enunciados hace 40 años).

    Me pregunto qué está pasando en el cine, porque no creo que Trump redacte los guiones. ¿Ha detectado Hollywood que la gente se ha hartado del discurso dominante y que ya cree que los profesionales de la bondad y la salud son un peligro?

    Si es así, a ver cuándo dan una película en la que la supervillana sea una feminista que quiera exterminar a los varones. Los guionistas no tendrán que inventar nada, porque ya se ha propuesto encerrar a los hombres en campos de concentración.

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    Cuando me digo por las mañanas que el periodismo es lo más importante, me entra la risa. Trato de tomarme la vida con buen humor y con ironía, porque tengo motivos para estar muy agradecido. Por eso he escrito un par de libros con mucha guasa: Bokabulario para hablar con nazionalistas baskos, que provocó una interpelación en el Congreso por parte del PNV, y Diccionario para entender a Rodríguez el Progre. Mi último libro es 'Eternamente Franco' (Homo Legens).