Trabajos de rescate de Julen, el niño de dos años que cayó a un profundo y estrecho pozo en la localidad de Totalán (Málaga) / EFE
Trabajos de rescate de Julen, el niño de dos años que cayó a un profundo y estrecho pozo en la localidad de Totalán (Málaga) / EFE

Que prácticamente el 100% de las noticias que consumimos no afectan a nuestra vida y no nos ayudan en absoluto a comprender mejor la realidad que nos rodea, es un tema que trataremos otro día.

Será cuando hablemos de la espectacularización de la información y de la gran cantidad de basura entre la que nos movemos, creyendo vivir informados.

Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.

Haz un donativo ahora

Pero hoy quiero hablar de Julen, y quiero hacerlo con la ingenua pretensión de que dejen todos de hacerlo ya. Basta de pornografía, basta de espectáculo y basta de rentabilizar las tragedias ajenas.

Me importan una mierda los metros de túnel que llevan excavados, me importan una mierda los efectivos que hay en la zona, me importa otra gran mierda cuánto ha costado el operativo, y me importan una mierda los detalles sobre la familia.

Vergüenza, porque los carroñeros nos toman por gilipollas, y nosotros, lejos de alzar la voz para decir que queremos la verdad y nada más que la verdad, les damos la razón

Un niño ha caído en un pozo. Una familia está viviendo un infierno. Estas dos últimas frases son las únicas que tendríamos que haber oído. Suficientes para que los padres vigilen más y quienes tienen fe recen por el niño y por su familia. Todo lo demás, sobra.

Ni lo necesita la gente para entender mejor la realidad de las cosas, que de eso va la prensa, ni lo quiere la familia, que bastante tiene con lo que está viviendo, para encima estar pendiente de las aves carroñeras que sobrevuelan el pozo con sus micros.

Y para colmo están esos supuestos “medios serios” que llevan días con una cámara streaming para que el populacho pueda seguir el rescate en directo.

Vergüenza, porque los carroñeros nos toman por gilipollas, y nosotros, lejos de alzar la voz para decir que queremos la verdad y nada más que la verdad, les damos la razón y masticamos mierda todos los días convencidos de que es buena para el organismo.

 

Comentarios

Comentarios

Compartir
Católico. Periodista y escritor. Autor de @enlamesadelrey, 'Pobres pobres' y 'Viaje al horror del EI'. Fundador de @DiarioElPrisma y director los documentales @GuardianesFe (I y II).