«Silencio»: 6 razones para fiarse ahora de Scorsese, director de ‘La última tentación de Cristo’

    Los Reyes nos dejan un regalo de cine: lo último de Scorsese, sobre los cristianos perseguidos en el Japón del siglo XVII, con Andrew Garfield y Liam Neeson. Una película que –parece- está en las antípodas de La última tentación de Cristo.

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    Silencio, la nueva película sobre la persecución a los cristianos
    Silencio, la nueva película sobre la persecución a los cristianos en _Japón

    Las posiciones doctrinales y morales de Martin Scorsese, de 74 años,  son un tanto peculiares. Su aproximación a la figura de Cristo fue desafortunada. Su visión del fundador del catolicismo en el filme La última tentación de Cristo (1988), con Willem Dafoe, molestó a cristianos de todo el mundo, porque convertía a Jesús en un mortal más, negando implícitamente su divinidad (incluía una relación carnal con María Magdalena).

    El director de cine Martin Scorsese
    El director de cine Martin Scorsese

    Aunque con formación cristiana Scorsese ha sido siempre un tanto heterodoxo. Y su cine ha estado influído por Paul Schrader, guionista de varias de sus películas (Taxi driver, Toro salvaje). Calvinista, autodestructivo, obsesionado por la pornografía, Schrader da rienda suelta en sus películas –como guionista y como director-  a sus neurosis personales. El fatalismo de Schrader impregna todo el cine de Scorsese.

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    Tampoco Jay Cocks el coguionista de «Silencio» es católico, sino presbiteriano. Y contribuyó con algunas ideas al guión de  La última tentación de Cristo.

    Y el material de partida de la nueva película era muy controvertido y nada fácil de adaptar al cine sin provocar escándalo. Es la novela ‘Silencio’ del japonés Susaku Endo (1923-1966), converso al catolicismo. Trata sobre los misioneros jesuitas que apostataron de su fe en el Japón del siglo XVII en medio de una terrible persecución.

    Portada de la novela «Silencio» del japonés Susaku Endo

    El autor se basa en hechos reales y documentados. Se centra, entre otros, en el personaje –histórico- de Cristóbal Ferreira, superior de los jesuitas (encarnado por Liam Neeson), que apostató tras 5 horas de tortura en la fosa de Nagasaki.

    Pero, a pesar de estas prevenciones, todo indica que el cineasta ha sabido abordar temas tan complejos como el claroscuro de la fe, la apostasía por miedo, la culpa y la redención con profundidad doctrinal, logrando, a la vez, una joya del cine.

    Estas son las seis razones por las que, esta vez, los espectadores pueden fiarse de Martin Scorsese.

    1. Endo, el Graham Greene japonés.- La novela de Susaku Endo, refleja la paradoja y también la grandeza del cristianismo. Considerado el Graham Greene japonés –por el carácter extremo con el que aborda los conflictos de conciencia- Endo transmite muy bien en sus novelas (Silencio http://www.edhasa.es/libros/512 o El samurái) cómo actúa la gracia sobrenatural a través de las miserias y debilidades humanas e incluso a pesar de las traiciones de los propios cristianos.

    El propio Endo vivió personalmente lo duro que es ser católico en un país como Japón, donde se sintió aislado e incomprendido, aunque sus novelas se convirtieron en best-sellers.

    Robert de Niro en "Toro salvaje"
    Robert de Niro en «Toro salvaje».

    2. Inquietud religiosa.- Aunque heterodoxo, y con una trayectoria personal no muy acorde con la fe, Scorsese (nació en Nueva York en una familia católica de origen siciliano) tiene una indudable inquietud religiosa, que aparece en otras obras como Toro salvaje. El cineasta se planteó en su juventud la vocación de sacerdote, llegando a pasar un tiempo en el seminario. Hacía años que estaba interesado en adaptar a la pantalla la novela “Silencio”.

    3. Asesorado por los jesuitas.– Scorsese recurrió a un jesuita, el padre James Martin, director de la revista ‘América’ como asesor. Como hicieran miembros de la Compañía de Jesús colaborando con Roland Joffe y el guionista Robert Bolt para ‘La misión’, Martin ha cuidado de que los contenidos de ‘Silencio’ respondan tanto a la espiritualidad ignaciana, como a los hechos históricos de la persecución en Japón.

    4. Los ejercicios espirituales de Andrew Garfield.- El propio James Martin cuenta que unos de los protagonistas (Andrew Garfield) -que encarna al padre Rodrigues- hizo los ejercicios espirituales, según el método de san Ignacio, y ha tenido una relación personal con Jesús, todo un milagro, tratándose de un agnóstico.

    5. Muchos prefirieron el martirio.- Aunque en la película (y en la novela) aparece la apostasía del padre Ferreira y también se ve cómo pisa una imagen de Cristo otro jesuita (para evitar así que los señores feudales maten a miles de feligreses)… también se constata como otros muchos fieles prefirieron el martirio sin ceder un ápice.

    Unos mil católicos murieron a manos del verdugo por confesar su fe. Sin contar, otros varios miles que perecieron de enfermedad y pobreza al serles confiscados sus medios de vida.

    Fotograma de Silencio, la nueva película de Martin Scorsese sobre la persecución religiosa
    Fotograma de Silencio, la nueva película de Martin Scorsese sobre la persecución religiosa

    6. Un terrible dilema y un hermoso legado.- La obra de Endo y el filme de Scorsese reflejan el terrible dilema al que se enfrentaron los jesuitas capturados por los señores feudales: si no apostatas, matamos a tus feligreses.

    Se les colgaba boca abajo y atados, de forma que la sangre no bajaba de golpe a la cabeza:  tardaban unos 10 días en morir

    ¿Quién sería capaz de resistir semejante prueba? El tormento era especialmente refinado. Se colgaba a la víctima boca abajo, por los pies, y con el cuerpo fuertemente atado con cuerdas, de forma que la sangre no bajaba de golpe hacia la cabeza. El suplicio terminaba mermando las facultades mentales. Era una muerte a cámara lenta: se tardaba unos 10 días en morir.

    Y unos por miedo, otros porque no podían resistir el tormento, y otros por salvar a sus feligreses, renunciaron al cristianismo y se casaron.

    El gran milagro es que cuando Japón se cerró al mundo y murió el último sacerdote que seguía oficiando a escondidas los católicos clandestinos de Japón mantuvieron la fe sin sacerdotes, ocultos y aislados, durante más de dos siglos (240 años). Y cuando en 1873 se decretó la libertad religiosa, todavía quedaban unos 30.000.

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    Nacido en Zaragoza, lleva más de 30 años dándole a las teclas, y espera seguir así en esta vida y en la otra. Estudió Periodismo en la Universidad de Navarra y se doctoró cum laude por el CEU, ha participado en la fundación de periódicos (como El Mundo) y en la refundación de otros (como La Gaceta), ha dirigido el semanario Época y ha sido contertulio en Intereconomía TV, Telemadrid y 13 TV. Fue fundador y director de Actuall. Es coautor, junto con su mujer Teresa Díez, de los libros Pijama para dos y “Manzana para dos”, best-sellers sobre el matrimonio. Ha publicado libros sobre terrorismo, cine e historia.