One of Us y el renacer de Europa

    La federación europea One of Us, impulsada por Jaime Mayor Oreja, se transforma en una herramienta orientada a dar la batalla cultural en tiempos ciertamente difíciles para la propia pervivencia de Europa.

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    Antonio Velázquez, junto a Jaime Mayor Oreja, presidente de la Federación Europea One of Us.
    Antonio Velázquez, junto a Jaime Mayor Oreja, presidente de la Federación Europea One of Us.

    El pasado martes 20 de marzo, en Bruselas, los representantes de las organizaciones civiles que integran la Federación One of Us se reunieron en el Parlamento Europeo para celebrar la Asamblea General y participar en la sesión de la Semana por la Vida.

    Los participantes, de más de 20 países, tomaron la palabra en este acto demandando precisamente más protección a la vida humana y denunciando las amenazas actuales contra la misma, así como la necesidad de una mayor atención a la mujer en su maternidad y a los mayores y enfermos en la etapa final de la vida.

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    Lo más relevante fue, sin embargo, la presentación del proyecto que pretende transformar la actual federación One of Us en una plataforma cultural. Una herramienta orientada a dar la batalla cultural en tiempos ciertamente difíciles para la propia pervivencia de Europa, a la vista de los últimos acontecimientos políticos y sociales (auge del populismo en Italia y en otros países, propagación del relativismo, del nacionalismo, el Brexit, el desafío catalán, etc.) y que otorgue voz y protagonismo a los pensadores e intelectuales de los diversos países europeos.

    «Europa está enferma porque los valores que inspiraron la fundación de la Unión Europea han sido dinamitados y los remedios para recuperarla han resultado ineficaces. El pronóstico, siendo malo, confirma un hecho esperanzador. Que teníamos razón»

    Un cambio desde arriba hacia abajo. De los que piensan y tienen la capacidad de influir en las mentalidades y los valores, hacia los ciudadanos. Porque ciertamente, estos se hallan atrapados en una espiral de confusión político-mediática donde los principios han sido diluidos y la razón triturada por el sentimentalismo subjetivista, al tiempo que la corrección política impuesta desde Gobiernos y administraciones, a todos los niveles, campa a sus anchas dejando poco margen al disenso y poniendo en serio riesgo la libertad de expresión.

    Urge restablecer una actividad y una producción intelectual en defensa y afirmación de los valores que constituyen la esencia de la Federación Europea One of Us. Debemos aprovechar este momento para revertir la tendencia, algo que no será fácil ni a corto ni a medio plazo. Esta es, en definitiva, la gran apuesta.

    Europa está enferma porque los valores que inspiraron la fundación de la Unión Europea han sido dinamitados y los remedios para recuperarla han resultado ineficaces. El pronóstico, siendo malo, confirma un hecho esperanzador. Que teníamos razón. Que quienes alertábamos contra la deriva destructiva de Europa estábamos en lo cierto. Que el desorden actual no es fruto de la casualidad, sino de años de políticas basadas en la voladura de los valores y en el olvido de nuestras raíces.

    One of Us defiende una Europa basada en las raíces cristianas y en los valores que inspiraron a los padres fundadores de la Unión Europea. Este proyecto de plataforma cultural tiene la oportunidad de crear una base de resistencia social efectiva contra las tendencias autodestructivas que amenazan los logros europeos y los valores que los inspiraron.

    El renacer europeo, como aseguró el presidente de One of Us, Jaime Mayor Oreja, solo será posible desde la recuperación de los valores cristianos que inspiraron el proyecto común. Jamás desde el relativismo ni desde el populismo, como se está demostrando.

    Hay motivos para la esperanza:  One of Us comenzó su andadura con una victoria: 2 millones de ciudadanos europeos pidieron el respeto al ser humano desde su concepción, como “uno de nosotros”. Más allá de esta movilización importante, ninguna otra Iniciativa Ciudadana ha recabado este apoyo, ni antes, ni durante, ni hasta hoy. Ni siquiera desde la pretendida ideología dominante.

    Contra todo pronóstico, cientos de miles de personas se echaron a las calles en Francia en 2013 para defender el matrimonio de hombre y mujer y rechazar la ideología de género, la inseminación artificial y la maternidad subrogada. En países como Croacia, Eslovenia o Eslovaquia se han celebrado referéndums sobre el matrimonio, con victoria abrumadora de quienes querían conservar su definición clásica. Varios países de Europa oriental han incluido en sus constituciones el compromiso de defender la vida, la familia y la natalidad.

    Hay millones de ciudadanos. Hay millones de razones. Hay verdaderos motivos para creer en un cambio real, en una Europa fuerte, unida, generosa, justa y orgullosa de sus raíces y logros.

    Como pone de relieve el manifiesto por la Plataforma One of Us, nuestro continente ha sido capaz de construir la sociedad más ilustrada, próspera y solidaria de la Historia. Hemos constituido una gran comunidad de naciones pacíficas, que desde 1945 renunciaron a la guerra en sus relaciones recíprocas, y que después de 1989 supieron acoger a los países que salían de la opresión comunista.

    Acabo con un fragmento del discurso inaugural de Mayor Oreja en Bruselas que resume el espíritu de este proyecto cultural de renacimiento europeo: “Es necesario dar la batalla de la cultura. One of Us debe dar un paso más en su evolución. Tenemos notables pensadores e intelectuales en nuestros países. Vamos a unirlos, a presentar una Plataforma Cultural que defienda nuestros principios y les dé voz, que rellene ese vacío y devuelva Europa a sus raíces”.

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