Frauke Petry, líder de AfD, durante un mítin / EFE.
Frauke Petry, líder de AfD, durante un mítin / EFE.

Alemania vive unas elecciones al rojo vivo marcadas por la crisis de refugiados en lo que será, para muchos electores, unos comicios para refrendar o no a la actual Canciller, Angela Merkel, muy criticada por las políticas de ‘puertas abiertas’ que ha llevado su gobierno a cabo a raíz de la crisis migracional producida por la guerra de Siria.

Uno de los partidos que más ha marcado la agenda en los últimos años ha sido Alternative für Deutschland (Alternativa por Alemania; AfD en sus siglas en alemán) gracias a las numerosas polémicas suscitadas por su postura antiinmigración y antiislamización.

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Además, si las expectativas se cumplen, puede ser la primera vez que, desde la Segunda Guerra Mundial, la considerada por el sistema ‘ultraderecha’ entre el Parlamento alemán. Los últimos sondeos indican que cuenta con un 11 por ciento de intención de voto para este domingo. Esto ha despertado los fantasmas de gran parte de la población, para bien y para mal.

Este pequeño partido ha sido, quizás, injustamente crucificado por los medios acusándolo de ‘capitalización’ del odio hacia refugiados e inmigrantes delincuentes. Estas políticas son, precisamente, las que le están ayudando a auparse como candidato a tener en cuenta para los siguientes años, ya sea en el gobierno o en la oposición.

AfD, cuatros años de vida, cuatro años de éxitos

El partido se conformó oficialmente en 2013 por antiguos miembros de la Unión Demócrata Cristiana (CDU por sus siglas en alemán), del Partido Demócrata Alemán (FPD) y de la izquierda (Die Linke, semejante a IU en España pero menos ideologizada).

Entre sus primeros miembros se encontraron periodistas, economistas, políticos, profesores e ingenieros, lo que demuestra el origen liberal de muchos de sus profesionales.

En tan solo cuatro años, Alternativa por Alemania suena como candidato a la Cancillería germana

2015 fue el año en que saltaron a primera plana al ser muy críticos con la política inmigratoria de Merkel de ‘puertas abiertas’. Gran parte de la población, harta de la llegada incontrolada de refugiados y de inmigrantes económicos, de los numerosos ataques a mujeres por extranjeros y de la falta de seguridad, se siente atraída por el mensaje de un grupo de personas, provenientes en su mayoría de la esfera privada, que busca soluciones a problemas que casi nadie parece querer escuchar.

Partidarios de AfD celebran la victoria en unas elecciones / EFE.
Partidarios de AfD celebran la victoria en unas elecciones / EFE.

En tan solo cuatro años, Alternativa por Alemania suena como candidato a la Cancillería germana. En 2013 obtuvo en las elecciones federales un 4,7 por ciento de los votos –cinco es el mínimo para entrar en el Parlamento alemán, el Bundestag-. En 2014 consiguió entrar en los Parlamentos regionales de Sajonia, Turingia y Brandemburgo. En 2015 entra en los Parlamentos de Hamburgo y Bremen y en 2016 en cinco más, incluido el de Berlín, la capital.

Políticas proteccionistas e identitarias

Se definen a sí mismos como ‘euroescépticos’. En lo político creen en una renovación política de Bruselas que modifique lo que es hoy en día la Unión Europea y, de no ser así, son partidarios de salir de la eurozona como propone Marine Le Pen del Frente Nacional francés.

En lo económico proponen salirse del euro y volver al marco alemán. Argumentan, como hacen otros partidos por toda Europa, que recuperar la soberanía económica es el primer paso para recuperar la soberanía política. Entre otras cosas, quieren cancelar los rescates a países europeos como Grecia, algo que creen culpa del Banco Central Europeo y de sus políticas oligopólicas.

Son contrarios a las políticas multiculturales que se están imponiendo por Occidente

En lo social son contrarios a las políticas multiculturales que se están imponiendo por Occidente. Por ello, rechazan categóricamente la apertura de fronteras y las políticas inmigratorias actuales. Coinciden con movimientos cívicos anti islámicos como Pegida.

Manifestación de Pegida / EFE.
Manifestación de Pegida / EFE.

Las acusaciones de ‘nazis’ parecen ser más por llamar la atención de quienes las lanzan –Merkel y Schulz- y meter miedo a los votantes. En Alemania existe el Nationaldemokratische Partei Deutschland (Partido Nacional Democrático Alemán, NPD), el heredero del NSDAP de Adolf Hitler y el partido que aglutina a los neonazis y otros grupos totalitarios. Desde el año 2010 ha sido protagonista de varios intentos de legalización.

Líderes carismáticos y polémicos

Uno de los éxitos de AfD ha sido la elección de candidatos. Entre ellos destacan sus líderes, Frauke Petry, Alice Weidel y Alexander Gauland.

Petry es una mujer de 42 años, ingeniera química, empresaria y madre de cuatro hijos. Es Doctora por el Instituto de Farmacología y Toxicología de la Universidad de Gotinga y desde 2015 es la mujer con más poder del partido. Representa el lado conservador de la formación política. Presidenta del partido desde hace dos años.

Frauke Petry / EFE.
Frauke Petry / EFE.

Presentar caras jóvenes en las elecciones generales les ha dado buenos frutos

Alice Weidel es una madre lesbiana de 38 años. Ex banquera de Goldman Sachs, doctora en Ciencias Económicas, ha vivido en China y su labor consiste en suavizar la imagen de AfD.

Alexander Gouland es el más veterano de los tres y el más polémico. Periodista y abogado, fue miembro de la CDU de Merkel pero dimitió en 2012 al no conseguir un giro conservador contrario a Angela Merkel. Co fundador de AfD en 2013, desató la polémica al declarar que los alemanes tienen que estar orgullosos de su ejército durante la Segunda Guerra Mundial.

Alice Weidel y Alexander Gouland.
Alice Weidel y Alexander Gouland.

Presentar caras jóvenes en las elecciones regionales les ha servido para ganarse la simpatía y el apoyo de cerca del 15 por ciento del electorado alemán. Porcentaje nada despreciable para un partido con menos de cinco años de edad.

Cambio de rumbo

En el Congreso anual del partido en Colonia este fin de semana se votó a favor del ala más dura representada por Weidel y Gouland.

El proyecto de Petry, que defendía la construcción de alianzas con los demás partidos para obtener poder de cara a las elecciones de 2021, fue rechazado.

Se impuso el giro radical, ‘guerra total’ contra los otros partidos y los burócratas de Bruselas por sus políticas económicas y migratorias. Esto complica la posición de Petry para las elecciones de septiembre pero por ahora sigue siendo presidenta.

Alternativa por Alemania podría consolidarse este domingo como la principal fuerza opositora del Bundestag.

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De Ciencias pero amante -y fiel- de las Letras. Licenciado en Periodismo y Comunicación Audiovisual, ambas por la Universidad CEU San Pablo de Madrid. Forjado en redacciones de papel, ha evolucionado al mundo digital pasando por TV. Devorador de libros, animal político y analista, cuando le dejan.