Imagen de la película Matar a un ruiseñor
Imagen de la película Matar a un ruiseñor

Los clásicos ‘Matar a un ruiseñor’ de Harper Lee y ‘Las aventuras de Huckleberry Finn’ de Mark Twain, han sido prohibidas en algunos colegios del estado de Virginia tras las protestas de madre que consideraba que se utilizaban en esos libros un lenguaje racista.

Esta señora, madre de un nino adolescente, puso una queja formal en el centro en el que estudia su hijo porque estos dos libros contienen la palabra ‘nigger’ (negro en forma despectiva) y se repite en varias ocasiones, informa The Guardian, que hace referencia a la palabra nigger como “la palabra que empieza por N”.

Actuall depende del apoyo de lectores como tú para seguir defendiendo la cultura de la vida, la familia y las libertades.

Haz un donativo ahora

Esta madre alega que su hijo tuvo problemas para leer la novela debido al constante lenguaje racista, y se quejó a la junta de las escuelas públicas del condado de Accomack (Virginia) diciendo que: “Hay tantos insultos raciales y palabras ofensivas que no se pueden obviar”. La situación se agrava además, insiste la mujer, si se tiene en cuenta el panorama político actual de EEUU, muy dividido entre negros y blancos: “En este momento, somos una nación dividida”.

Como el comité tiene todavía que discutir el futuro de estos libros, la decisión no es permanente y podrían volver a incluirlos en la biblioteca de los colegios y las aulas.

Se trata de dos de los libros más leídos todos los años por los jovenes norteamericanos y uno de ellos, es uno de los mayores gritos contra el racismo

Pero esta decisión ha traído polémica ya que no son muchos los que apoyan la postura de censurar un libro, menos cuando se trata de dos de las novelas más leídas todos los años por los jovenes norteamericanos. Y en especial cuando uno de ellos, Matar a un ruiseñor, de la autora ganadora del Premio Pulitzer Harper Lee, es uno de los mayores gritos contra el racismo.

La asociación nacional contra la censura (NCAC por sus siglas en inglés) publicó en una entrada que “al evitar la discusión de temas polémicos como el racismo, las escuelas hacen un flaco favor a sus estudiantes”.

Esta asociación insiste en que “la lectura de cada libro permite a los lectores obtener una comprensión histórica de las relaciones raciales en América y les invita a examinar la raza en el día de hoy. Aunque incómodos para algunos, los insultos raciales describen de forma realista la historia americana y deben ser abordados bajo la guía de un maestro”.

Cabe recordar que no es la primera vez que se censuran libros en Occidente en pleno siglo XXI, ni en Europa ni en EEUU, pero tal vez esta haya sido la más llamativa de todas. Hace apenas unos meses, Suecia advirtió al autor del cuento infantil ‘Mi abuelo es un pirata’ que o reescribía el libro y cambiaba al malo (musulmán) o dejarían de editar el libro.

Se trata de la última polémica de lo políticamente correcto que también provocó que 200 obras del museo holandés Rijksmuseum cambiasen de nombres por tener palabras racistas (negro, moro, etc.). Una buena intención que cambia la historia y su significado.

También te puede interesar:

Cruda realidad / Mucho ojo: Tom Sawyer o D. Quijote, los políticamente correctos van a por vosotros

Comentarios

Comentarios

Compartir
Madrileño, de familia numerosa. Comenzó a estudiar Historia aunque pronto se cambió a Periodismo. Se licenció por la Universidad Complutense de Madrid y desde entonces no ha parado. Ha trabajado para las agencias de información Colpisa y Europa Press, para el departamento de comunicación de LaSexta y ha logrado saborear la experiencia de trabajar en papel gracias al periódico La Razón.