El Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) aseguró esta semana que desde que en 2007 se legalizó el aborto en el Distrito Federal, México, el 6% de los procedimientos se han hecho en menores de edad.

Así las cosas, de los 155.468 abortos que ha habido en la capital mexicana en los últimos 9 años, al menos 9.725 adolescentes entre los 15 y los 19 años se han practicado uno.

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Para afrontar la situación, la Secretaría de Salud del estado aprobó recientemente las Normas Oficiales Mexicanas 047 y 046. Esta normativa modifica los parámetros de atención a la salud sexual de los adolescentes y permite que éstos puedan acceder a métodos anticonceptivos sin la autorización o acompañamiento de sus padres.

«Después de realizarles el aborto, les dan anticonceptivos», señala Luz María Cortés, de  40 días por la vida

“Las cifras se ajustan a la realidad”, aseguró a Actuall Luz María Cortés,  coordinadora de 40 días por la Vida México.  “Después de realizarles el aborto, se les suele dar a las ninas métodos anticonceptivos que van desde condones hasta implantes subdérmicos, esa es su estrategia”,  afirma Cortés.

Aunque la normativa fue aprobada en agosto de 2015, las últimas modificaciones se conocieron el pasado 24 de marzo. Entre ellas está la obligación a las instituciones de Salud a tener personal capacitado para realizar abortos a las mujeres que lo soliciten, incluso para las ninas menores de 12 años, cuyos padres o tutores deberán presentar un consentimiento firmado.

Actualmente, en el estado de México hay 40 médicos que se dedican a practicar abortos en el sistema de hospitales, donde según el GIRE se han registrado menos de un 1% de complicaciones en los procedimientos.

“Algo que nos ha impactado mucho es que la mujer mexicana ha cambiado su visión frente al aborto, ha sido un cambio muy fuerte producto de estas políticas”, explicó Cortés.

Sin embargo, Cortés subrayó que desde el lado provida se están enfocando en “educar, y formar jovenes que sean líderes en su entorno a través de la experiencia”.

“Muchos no conocen la realidad del aborto hasta que no ven la experiencia cara a cara, hasta que no se palpa. Luego,, no hay nada que evite que un joven se entregue en la defensa de una causa”, agregó la mexicana.

Además de este proceso de educación experiencial, Cortés y sus compañeros buscan ayudar en un proceso de sanación a aquellos jovenes que llegan a los 17 años con más de dos abortos. “Debemos enfocarnos en la experiencia de la resignificación de la mujer, la pareja y la familia”, concluyó la líder provida.

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